Adolescentes: "Mi hija se quiere ir a la casa del novio ahora", un problema en cuarentena
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Laila, de 17 años, está en el último año del secundario, vive con su papá José y hace casi un año está de novia con Tomy, un compañero del colegio que ya egresó.
Cuando empezó la cuarentena el 19 de marzo, después de unos días, Laila planteó que quería ir a la casa del novio al que no veía desde hacía dos semanas y empezaba a extrañar. José le explicó que no estaba permitido y se puso firme en su negativa. "Considero que hay que respetar las normas por el cuidado de los demás y por uno mismo, así que la respuesta lógica era decirle que no", recuerda José. Pero ella no podía entenderlo, le decía que estaba exagerando. "Tuvimos una discusión muy fuerte y se creó una situación muy tensa que nos generó bastante distancia", lamenta.
El problema empezó después, al extenderse una segunda y luego una tercera cuarentena. Ahora ya se sabe que el decreto de aislamiento seguirá renovándose hasta fines de junio para cuando, según las autoridades, se retrasó el pico de contagios -esperados para mayo- de Covid-19.
Al pasar los días, el aislamiento a Laila le empezó a pesar. Cuenta Celina, su mamá, que ella es una chica super activa, muy intensa, con muchas ganas de hacer cosas todo el tiempo. Por más herramientas digitales y por más que está conectada como todo adolescente 24 x 24 con el mundo a través de su teléfono, claro, el estar alejada de Tomy la había afectado para mal. Se la veía decaída, de mal humor y poco colaborativa. Con el encierro, la convivencia con el padre estaba empezando a complicarse. Solo había algo de aire cuando bajaba a pasear a Simba, el cachorro que adoptaron entre las hermanas y que entre ambas se comprometieron a cuidar sin ayuda de los padres. Su hermana Shirly vive con la mamá a 4 cuadras de distancia, así que la idea original resultó bien al principio e incluso pudieron sostenerla durante la cuarentena. Al vivir tan cerca, solo era cuestión de coordinar los horarios para encontrarse en la calle y asistir a la mascota.
Acortar la distancia
Hace una semana Laila volvió a la carga. "O me voy con Tomy o viene él, pero así no va más. ¡Tengo derecho!", insistió. Y si bien esta última frase les pareció un poco discutible, en el contexto de la pandemia, José y Celina lo conversaron y se pusieron de acuerdo. Le plantearían a la familia de Tomy la posibilidad de que él se mude al departamento de José.
"La decisión no fue fácil", confiesa José. "Pero teniendo en cuenta que ella quería estar con Tomy hacía bastante tiempo, que la cuarentena se extendió al 27 de abril y que también se estaba volviendo necesario cambiar un poco el aire de la casa, pensamos que lo mejor era aflojar un poco las riendas. También, como consideramos que la familia del novio cuida mucho los procedimientos de higiene estrictos que hay que tener, y no deja que entre nadie a la casa, aceptamos que Tomy venga a pasar la cuarentena en mi departamento", concede.
El resultado fue que los chicos están contentos, se sienten acompañados y Laila bajó su nivel de angustia. Miran pelis juntos, él la ayuda a hacer las tareas del colegio, trabaja en forma remota desde su "nuevo" hogar en lo del suegro y hasta supo metérselo en el bolsillo. Suele sorprenderlo con la cena lista: su especialidad son las milanesas y hasta ayuda a arreglar las travesuras del cachorrito. "Me encontré con un bonus track porque su presencia no solo le hace muy bien a Laila como compañía (se puso de mucho mejor humor), sino que me encontré con situaciones de convivencia muy lindas", cuenta José.
El caso de esta familia es solo uno de los miles que atraviesan en los hogares en los que viven adolescentes y jóvenes que están alejados de sus parejas. No todos lo resuelven así. En lo de otra familia, la de Facu (21), es similar. Está de novio hace 3 años con Jessi, de la misma edad, y se consideró en un momento la posibilidad de hacer una mudanza por 3 o 4 días, pero finalmente todos acordaron descartarla.
"A Jessi yo también la extraño ", cuenta la mamá de Facu. "Ella se queda mucho en casa y es raro que no venga a dormir. Encima, yo no soy muy de mensajito de whatsapp, a mí me gusta verme cara a cara y me gustaría que venga, pero la realidad es que no se puede. Por eso, le dije a mi hijo que si uno de los dos se cambia de casa no hay problema pero ir y venir e intercambiar familias no. Ya lo hablé con médicos, que me explicaron que se multiplica el riesgo, y nos tenemos que cuidar todos o no salimos más", agrega.
Jessi es muy cariñosa y le manda sorpresas dulces por moto. Él no cuenta mucho cómo lo lleva. Se lo banca, es consciente de que la situación es difícil pero estar encerrado con los padres y los hermanos se vuelve agobiante, reconoce Facu. Lo va llevando como puede, con la mejor predisposición asumiendo que esto no será eterno.
¿Qué es lo que más extrañan?
Según la doctora Silvina Valente, responsable de Sexología de la división Ginecología del Clínicas, este tipo de situaciones son perfectamente esperables. "Los adolescentes y los jóvenes no lo entienden porque son adolescentes y por eso son puro deseo e impulsividad", explica.
Y añade un dato. Según una encuesta reciente de 5.200 participantes, solo 100 personas afirmaron haber roto la cuarentena para tener sexo. Lo que implica que el contacto sexual físico no es lo que más se extraña en el contexto actual. La muestra incluye a España, Argentina, y México, principalmente. En menor medida también participaron otros países de habla hispana. En la Argentina, el 67 % de la muestra, la edad media de quienes respondieron fue 27 años, un grupo mayor al de nuestra historia, pero igualmente válido para sumar datos que pueden ayudar a comprender qué pasa con las relaciones que se volvieron forzadas a la distancia física.
¿Se puede mantener la intimidad, el afecto y sostener la relación? ¿O la distancia pone en riesgo la continuidad de las relaciones?
En algunos casos, como afirmó en un vivo de Instagram Feminacida (la divulgadora de vínculos Tati Español), muchas chicas reportaron que tenían miedo de perder la relación si no accedían a las demandas de sus novios de tener sexo virtual.
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Para la especialista este tipo de planteos equivale a violencia en un noviazgo. "Nada de lo que pasa en la virtualidad difiere mucho de lo que pasa en el mundo físico", explicó. "Es importante escucharse, definir lo que una quiere, preguntarse de qué tiene ganas. Tengamos en cuenta que esta es una circunstancia excepcional y midamos las relaciones por lo que pasa en la vida habitual", señala. La cuarentena, en todo caso, no tendría que afectar a una relación sexo-afectiva construida en base al amor y al respeto.
Por su parte, Valente, que también preside la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana, recomienda que esta situación tan inédita puede ser un buen momento para que los padres hablen con sus adolescentes y les dejen tener un lugar privado para tener sexo virtual, o el encuentro sin testigos que ellos quieran con sus novios.

"Ellos extrañan los abrazos, la intimidad, quizá mucho más que una pareja que convive hace muchos años, porque la están empezando a experimentar. Es lógico que van a extrañar mucho a la pareja que queda lejos", observa.
Por otro lado, también destaca que el límite impuesto por la cuarentena tal vez tenga un costado positivo. "Los adolescentes de hoy se quedaron con muy pocos límites y la cuarentena se los está poniendo. Está bien que extrañen un afecto, que no lo tengan tan fácilmente al alcance de la mano y que la persona adulta que quedó al lado de ellos les pueda enseñar que esto es una forma más de cuidar a los afectos que tenemos", recomienda. "Aunque el novio o novia haya quedado en otro lugar, saber que estamos haciendo el esfuerzo para que otros no se mueran", añade. Cuando ellos argumentan, con toda su omnipotencia adolescente, que son muy pocos los que se pueden morir y que no es lógico que ellos tengan que estar en cuarentena, podemos decirles: "Porque sos un arma. Sos el arma que eligió el virus para transmitirse a otras personas".
Finalemente, Valente reconoce que a los jóvenes la sociedad les está pidiendo un sacrificio gigante: "Quedate con tu viejo y tu vieja, con los que odiás y amás. Quédate en casa".
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