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El agua es un líquido esencial para el ser humano, ya que una hidratación adecuada es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. De acuerdo con la Clínica Mayo, la ingesta diaria recomendada es de 3,7 litros para los hombres y 2,7 litros para las mujeres. Sin embargo, una de las preguntas más frecuentes que suelen hacerse las personas es cuál de las dos opciones es mejor: el agua con gas o el agua sin gas. Esto se debe a que muchas creen que una puede ser más beneficiosa que la otra.

Ambas cumplen funciones distintas. Mientras que el agua sin gas es ideal para la hidratación diaria, el agua carbonatada puede tener un impacto positivo en la digestión y el rendimiento deportivo. Además, contiene minerales como calcio, magnesio y potasio, que contribuyen a la salud ósea y muscular, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Journal of the International Society of Sports Nutrition.
Otra de las ventajas del agua con gas es que puede contribuir a reducir el colesterol y modificar el pH de la orina, disminuyendo las pérdidas de calcio, según un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), liderado por María Pilar Vaquero. “Puede recomendarse en el contexto de la dieta mediterránea para mantener la salud cardiovascular si se bebe como sustituta de otras bebidas menos saludables”, explicó la especialista en una entrevista con el diario La Vanguardia.
Gracias a su frescura y efervescencia, el agua con gas se convirtió en la opción preferida de muchas personas que no disfrutan del sabor del agua sin gas. “El agua sin gas es estupenda para la hidratación, pero te sorprendería el número de personas a las que no les gusta el sabor y no están dispuestas a beberla. Agregar carbonatación puede hacerla más aceptable”, afirmó Anne Linge, dietista y nutricionista certificada del Centro Médico de la Universidad de Washington en Seattle.

La experta también explicó que esta bebida contiene dióxido de carbono, el cual se convierte en ácido carbónico al mezclarse con la saliva, lo que reduce el pH de la boca. Por otro lado, una investigación publicada en el Journal of the American Dental Association explicó que el agua carbonatada sin azúcar no es tan erosiva como las bebidas gaseosas o los jugos de frutas.
Asimismo, Brittany Seymour, médica y profesora asociada de la Escuela de Medicina Dental de Harvard, recomienda su consumo, ya que no tiene efectos perjudiciales para la salud. “Habría que consumirla mucho a lo largo del día para que tuviera efectos perjudiciales similares a los que veríamos con los jugos de frutas o las bebidas gaseosas”, dijo.
A pesar de los beneficios que puede ofrecer el agua carbonatada, la mejor opción para mantener una adecuada hidratación sigue siendo el agua sin gas, pues es esencial para el correcto funcionamiento del organismo y facilita la eliminación de toxinas, según un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition.

“Todo el mundo busca el suplemento más atractivo para la salud intestinal, pero el agua sin gas es realmente una de las mejores cosas que puedes consumir para tu sistema digestivo, junto con alimentos vegetales coloridos”, afirmó la dietista Ayten Salahi al portal ‘EatingWell’.
Además de sus propiedades, el agua sin gas es una buena opción para mantener la salud intestinal. Por ello, los médicos recomiendan consumirla varias veces al día, especialmente en climas cálidos. “El agua sin gas favorece la digestión al ayudar a mantener las heces blandas y promover la regularidad”, agregó Salahi.
*Por Wendys Pitre Ariza



