
Al ritmo del verano
Hace muchos años que encontraste ese armónico balance de tu estado anímico a la hora del despertar y no estás dispuesto a modificar tu ceremonia, ni tampoco el café que elegiste para ese momento. El comienzo del día nos marca el ritmo de toda la jornada y pensar, a la hora de emprender el viaje de vacaciones, en cambiar el método, la bebida o el tipo de café no es un tema menor.
¿Me compro el instantáneo liofilizado sin azúcar y pruebo? ¿Cambio el café por el mate? ¿Empiezo directo con la cerveza en la playa tipo 11? Porque tampoco estamos dispuestos a cargar con la maquinaria pesada de nuestra mesada. Pero no desesperen, porque contamos con dos opciones livianas y pequeñas que nos asegurarán un seductor café al despertar. Se trata de la prensa francesa, o Bodum y la Aeropress. Con ambas podemos lograr cafés más o menos intensos, que varían según el tipo de café elegido, el grosor del molido y el tiempo de contacto con el agua.
Con la prensa francesa lograremos bebidas más aromáticas, ya que los aceites naturales de los granos se liberan en el agua y no quedan en el filtro de papel; además, tendrá un cuerpo medio y sabor más frutado, y un balance entre la acidez (al costado de la lengua) y el amargor (al final).
Aunque el segundo método contempla la infusión y filtrado, debido a la presión que ejerce el aire de la Aeropress, lograremos un café más cercano al espresso. Sin crema, pero con más cuerpo, más intensidad y baja acidez. Tiene menos sedimentos que el otro método por su filtro de papel.
Para ambos la proporción son dos cucharadas llenas cada 180 ml de agua. Si el resultado es muy intenso, agregale agua caliente a la taza lista, porque si ponés menos cantidad de café quedará un sabor amargo.
En la prensa francesa se usa el molido grueso, se vierte agua caliente, se deja reposar tres minutos y se presiona el émbolo hasta abajo. Para la Aeropress se coloca el café molido medio fino en la parte inferior del émbolo, se vierte el agua caliente y se deja reposar 15 segundos. Luego se presiona suavemente la pieza que hace la cámara de aire y se extrae directamente en la taza.
Ahora sí, ya podés ponerte el traje de baño y disfrutar el verano con tu ración diaria de cafeína.
1
2“¿Qué hago con esto que me tocó vivir?”: le diagnosticaron esclerosis múltiple y decidió cambiar su vida para ayudar a otros
3En fotos. Una comida chic en Pasaje del Correo, arte en la casa de Victoria Ocampo y una muestra de fotos en Recoleta
4Ya funciona en Buenos Aires: cómo es el novedoso modelo de viviendas para jóvenes adultos con discapacidad intelectual




