
Líneas claras, materiales nobles y formas que sugieren un tiempo en el que lo artesanal supera a lo masivo
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Visitamos a Karina Contini, creadora de la firma ThiaraK, una tripulante de cabina que dejó de volar para convertirse en alfarera. Hace casi diez años emprendió este camino y hoy nos muestra su bello trabajo.
LIVING: ¿Cómo encarás la confección de tus piezas?
KARINA CONTINI: Trabajo sola porque creo que lo que uno expresa no lo puede decir nadie más. Si bien los diseños son propios, el cliente tiene mucho que ver en el proceso. Amo la arcilla porque me conecta con la tierra, el inicio de todo. Disfruto mucho del contacto manual con el material, no tanto con el torno, por eso en mis productos lo artesanal es vital.
L: ¿Qué técnicas utilizás?
KC: Una de las más utilizadas es la del pastillaje, donde se colocan "pastillas" de cerámica que le van dando forma a las piezas. También utilizo puntillas antiguas compradas en tiendas, mercados de antigüedades o a veces trabajo con donaciones de amigos. Eso le da un valor agregado porque hay muchas historias detrás de cada elemento. En las escamas y puntillas encontré un nicho que no estaba explotado en la cerámica utilitaria y allí me quedé, siempre agregando alguna forma o pieza nueva pero creo que es mi lugar y en donde la gente reconoce mi marca.
L: ¿Qué te sigue sorprendiendo de tu trabajo?
KC: Algo que me sorprende de la cerámica es que del barro puedas hacer piezas utilitarias que remplazan herramientas, moldeándola solo con tus manos e imaginación.
L: ¿Cuáles son los elementos sobre los que más te gusta trabajar?
KC: Hago vajilla utilitaria porque me gusta que los rituales de tomar un café o compartir una comida tengan su sello.
L: ¿Un diseñador al que admirás?
KC: No sigo a alguien en particular, en general me gusta mirar lo que cada uno hace ya que de cada uno puedo aprender algo nuevo.
L: ¿Un invento que te sorprende?
KC: Las redes sociales, Facebook, Instagram. Porque te conecta con el mundo entero y te dan la posibilidad de mostrar lo que haces.
L: No estoy cómoda en un lugar con...
KC: Desorden, porque interfiere y no me deja pensar, me paraliza.
L: ¿Cómo es tu lugar ideal para trabajar? ¿Qué tiene que tener?
KC: Necesito orden y organización, lugares de guardado donde encuentre todo en su sitio y sea placentero de ver. Encuentro placer al entrar al taller por las noches donde el silencio me deja volar.
L: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?
KC: Tengo muchas ideas pero estoy proyectando empezar con esmaltes metalizados, metales y vajilla más precaria de la que actualmente realizo.
L: Si tuviera que identificarte con un objeto de los que diseñás: ¿cual sería?
KC: Los platos porque son el símbolo de lo que nos dejaron nuestros abuelos y padres: poner la mesa, la historia de uno mismo, la esencia y el amor de toda una familia.
L: ¿Con qué te inspiras a la hora de diseñar?
KC: Me inspiro viajando, encontrando lugares perdidos en el mundo, viendo la tendencia de moda y deco de cada temporada e investigando en Internet.
L: ¿Pensés en el espacio o solo en el objeto que diseñas?
KC: Únicamente pienso en el objeto aunque muchas veces pasa por mi mene el lugar que va a ocupar en una casa o la historia que tendrá cuando llegue a otras manos.





