Argentinos en el mundo. La ciudad soñada de Nueva Zelanda

Fuente: Archivo
Alejandra Abrodos
(0)
15 de julio de 2020  • 15:13

Recomendado por Karina Frangini*

*Soy de Capital Federal, tengo 51 años y vivo en Christchurch, Nueva Zelanda, desde 2002. Ese año me quedé sin trabajo y un amigo me ofreció un puesto en su compañía, acá en Christchurch. El primer año fue muy difícil, pero al tiempo conocí a mi actual marido, un kiwi nacido y criado en Christchurch, y dos hijos más tarde, aún sigo acá. Amo vivir en esta ciudad, trabajo part time en un instituto politécnico y mis hijos van a la escuela local de 9 a 15, lo cual nos permite pasar juntos un montón de tiempo.

:: CASS BAY

Fuente: Archivo

A mí me gusta mucho hacer deporte y uno de los que más disfruto es el paddleboarding. Así que pongo la tabla en el auto, manejo por 15 minutos y llego a uno de mis lugares favoritos: Cass Bay. Está dentro de Lyttelton Harbour, una bahía enorme que contiene el puerto de Lyttelton y muchas bahías pequeñas. Cass Bay consta de una playa central, con estacionamiento, y de dos playas más chicas, a las que solo se accede por el agua o caminando. Las tres playas son tan tranquilas que hasta se dictan clases de yoga en paddleboard. Cuando hay marea alta también te podés meter con tu tabla en el esqueleto de un barco hundido. Si bordeás la costa encontrás Rapaki Bay, un asentamiento maorí, un lugar de mucha paz y tradición. Si tenés suerte, tal vez un delfín pase por debajo de tu tabla. Hoy es posible usar el auto para ir a la playa. Y están permitidos los deportes de agua.

:: HARRY ELL WALKWAY

Fuente: Archivo

Es uno de los muchos tracks para caminar o correr que existen en Victoria Park (a 15 minutos del centro). Todos tienen vistas que te quitan la respiración. Sentís que estás caminando en medio de un bosque repleto de árboles y, al mismo tiempo, estás rodeado de las mejores vistas de los Southern Alps. El track bordea una colina con una pendiente que facilita caminar en familia. Llegar al final es la sensación más gratificante, ya que termina en Sign of the Kiwi, desde donde se aprecian unas vistas increíbles del puerto de Lyttelton, de Quail Island, y unas panorámicas impresionantes de la ciudad.

En Sign of the Kiwi hay un café, construido en 1917, ideal para quien se quiera gratificar por el ejercicio realizado. Todos los parques están abiertos y se puede hacer turismo regional.

:: PEGASUS BAY WINERY

Fuente: Archivo

Este viñedo está ubicado en el Valle de Waipara. La bodega se encuentra en manos de la misma familia desde 1970, una familia que cree firmemente en métodos de cultivo natural de bajo impacto. La intervención en todo el proceso es minimalista. Y el resultado es soberbio. La bodega tiene un gran jardín, que atraviesa un arroyo, con cascadas y puentes al estilo japonés. La carta del restaurante se basa en productos locales y de la propia huerta. Además, los platos están inspirados en vinos que recomienda la carta. En el jardín, siempre hay exposiciones de arte. Es perfecto para ir en familia porque los chicos disfrutan del verde exterior, hay menús especiales para ellos y ¡hasta pueden alimentar a las anguilas del arroyo! Cafés y restaurantes están funcionando, pero los clientes deben permanecer siempre sentados y a dos metros de distancia entre sí.

NUEVA ZELANDA EN CUARENTENA

El 30 de enero, el gobierno decidió repatriar a los 193 kiwis que estaban en Wuhan. Pasó un mes hasta que se reportó el primer caso de covid-19 en el país. Casi 30 días después, con más de 100 casos confirmados, el gobierno bloqueó las fronteras, canceló eventos masivos y cerró las escuelas. Durante cuatro semanas, solo abrieron los comercios esenciales. El 12 de mayo, por primera vez, no se registran nuevos casos. Desde entonces, el país ha flexibilizado las medidas. Hoy las escuelas están abiertas, la gente va a trabajar a la oficina, abren comercios no esenciales, se pueden realizar reuniones, hacer turismo regional y practicar deportes individuales. Aún no se sabe cuándo se permitirá el ingreso de turistas extranjeros.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.