Arte. La retrospectiva que celebra el centenario de León Ferrari

La civilización occidental y cristiana, clásico de Ferrari, en la soledad del Bellas Artes.
La civilización occidental y cristiana, clásico de Ferrari, en la soledad del Bellas Artes. Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza MNBA
Cecilia Martínez
(0)
13 de octubre de 2020  • 14:43

La obra de León Ferrari fue una crítica lúcida y contundente a lo más oscuro del poder, la religión, la intolerancia y la locura cotidiana disfrazada de normalidad. Conoció la censura y el fanatismo reaccionario y hoy, con su emblemático cristo crucificado sobre las alas de un bombardero norteamericano, visible a través de las puertas vidriadas del Museo Nacional de Bellas Artes, parecería invitar a renovadas reflexiones en tiempos de replanteos y pandemia.

Como si fuera una intervención post mortem, su icónica pieza La civilización occidental y cristiana (1965) puede observarse desde fuera del edificio, en el marco del homenaje que el museo dedica al artista, fallecido en 2013, en el centenario de su nacimiento.

El aislamiento obligó a postergar hasta 2022 la gran retrospectiva sobre su figura programada para este año, pero ello no impidió reunir a un coro de voces resonantes para celebrar al creador en su aniversario. ¿Qué tienen hoy para decir sobre su pensamiento y producciones Luis Felipe Noé, Diana Dowek, Eduardo Grüner, Regina Silveira, Fabián Lebenglik o Nora Hochbaum? Más de 30 personalidades lo recuerdan en grabaciones disponibles en la web del museo e incluso le cantan, como Silvio Rodríguez con "Historia de una silla" junto a un cartel con dedicatoria.

A través de los videos reunidos para la ocasión, el despliegue testimonial reconstruye su legado. "El compromiso de León abarcó los grandes problemas contemporáneos: las dictaduras, la explotación, el sometimiento. Él, que consideraba a los grandes pintores del Renacimiento propagandistas de la Iglesia, ha sido una especie de renacentista al revés: un propagandista de la anti-Iglesia, de sus desafueros e infamias", resalta el escritor Noé Jitrik.

"Ferrari enfrentó una de las cuestiones más complejas del arte actual: cómo confrontar la potencia de temas muy fuertes con la consistencia formal y estética para impedir que la obra caiga en un mero denuncismo político", matiza en otro video Ticio Escobar, director del Centro de Artes Visuales de Paraguay.

Tamara Stuby recurre a la ciencia ficción para referirse a su obra. "Su análisis del poder es tan contundente que es como si nos hubiera legado los planos de la Estrella de la Muerte. Nos queda juntar las piezas y encontrar esa pequeña abertura y el segundo preciso para detonar la carga que haga volar por los aires al monstruo entero", reflexiona la artista.

Fuente: Archivo

En la web del museo también se accede al documental Civilización (2012), dirigido por Rubén Guzmán, y a la descarga de su serie Nosotros no sabíamos (1976), sobre la dictadura cívico-militar.

Ferrari transgredió formas y discursos a través de piezas tridimensionales, collages, pinturas, instalaciones, brailles, imágenes escritas, reformulaciones de signos y planos de megalópolis y urbanizaciones en heliografías que remiten a lo irracional de las sociedades. Hizo enfurecer al propio Bergoglio cuando aún no era Francisco y condenó al sufrimiento a divinidades al poner a Jesús sobre una tostadora y a un grupo de santos sobre un calentador eléctrico. "Para quemarlos, habría que enchufarlo", simplificaba irónico el ganador de la beca Guggenheim, galardonado en 2007 con el León de Oro en la Bienal de Venecia y cuya obra ha sido reconocida por instituciones como la Documenta de Kassel, la Bienal de San Pablo, el MoMA o el Museo Reina Sofía.

Hizo enfurecer al propio Bergoglio cuando aún no era Francisco y condenó al sufrimiento a divinidades al poner a Jesús sobre una tostadora y a un grupo de santos sobre un calentador eléctrico. "Para quemarlos, habría que enchufarlo", simplificaba irónico.

Hacia este último museo partirá a final de año La civilización occidental y cristiana. Mientras tanto, la pieza corona el hall del Bellas Artes, cerrado al público, para ser observada desde fuera, de martes a domingo, de 11 a 20. Censurada entonces por presiones religiosas, León realizó la obra para el Premio Di Tella. "Tuvo repercusión porque es un cristo verdadero comprado en una santería. Con un carpintero amigo, Rogelio Pintos, hicimos el avión tomando la maqueta de juguete de un 107", diría más tarde el autor, que fue también ingeniero.

Sobre este trabajo, Andrés Duprat, director del museo, opina: "La guerra de Vietnam gatilla su preocupación por la intolerancia de la Iglesia católica y de Occidente. Es una obra reveladora de la línea crítica de su producción, hoy indiscutiblemente vigente en tanto que abordó los abusos de poder, la violencia y las injusticias en todas sus formas, con dinámicas que continúan".

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.