Bodas low cost. ¿Cómo casarse sin que afecte (tanto) la crisis?

Frente a un panorama incierto, las parejas buscan alternativas para bajar costos y ahorrar
Frente a un panorama incierto, las parejas buscan alternativas para bajar costos y ahorrar
Laura Reina
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2 de noviembre de 2019  

Falta menos de un mes para el gran día y todavía Ana Peruzzi no sabe cuánto terminará costando la fiesta que tanto soñó e imaginó una y otra vez en su cabeza. Tiene el 50% del catering pago, pero lo que resta está atado a lo que pase hasta horas antes de entrar en el salón de la mano de Julián, su novio y futuro marido. Dice estar nerviosa y ansiosa. Y no solo por su inminente boda. "A los nervios y estrés lógicos de un casamiento se nos suma la incertidumbre de no saber con certeza el cuánto nos va a terminar saliendo el casamiento. Hace meses que venimos comprando varias cosas para congelar el precio, pero otras, como el servicio de catering, es imposible. Por eso con Julián decidimos relajarnos y que sea lo que sea", confiesa Ana, que asegura, con cierto humor, que su casa parece un 'súper chino' lleno de bebidas, artículos de cotillón y centros de mesa esparcidos por el living y el balcón.

Como ya se sabe, no es nada fácil organizar una boda. Y mucho menos, en medio de un clima de incertidumbre como el que atraviesa el país. Pero, a pesar de todo, la gente sigue apostando al compromiso y se arriesga a planificar una fiesta en el corto, mediano y hasta largo plazo, incluso cuando el contexto actual no acompaña demasiado a los enamorados.

Las especialistas que trabajan en la organización de eventos invitan a no desesperar: según las wedding planners consultadas, hay varias cosas que se pueden hacer para llegar lo mejor posible al gran día. Y hasta señalan varios rubros en los que es posible bajar costos. ¿Algunos consejos? Anticipar compras, manejar varios presupuestos, elegir festejar en horarios diurnos que son más económicos y escapar de los meses de temporada alta (de septiembre a diciembre) además de involucrarse personalmente en cuestiones como la ambientación o los souvenirs. Otros, eligen casarse por civil y hacer un almuerzo en un lindo lugar como festejo del casamiento. "Es la alternativa de la clase media. Priorizan el viaje de bodas o la vivienda antes que la fiesta", dice la wedding planner Antonella Di Pietro.

Para Mariana Philip el secreto es proyectar los presupuestos a la fecha del evento: "De esa manera se sabe cuánto se va a gastar y la pareja no tiene sorpresas a mitad del camino", dice la reconocida wedding y event planner, que está organizando el casamiento de la actriz Mercedes Funes y el periodista Cecilio Flematti. "Casarse implica afrontar gastos. El consejo es que piensen cuánto dinero están dispuestos a destinar al evento. Eso sirve mucho para orientarlos y ver si su punto de partida coincide o no con los precios del mercado", plantea.

Crédito: Shutterstock

Por su parte, la event planner María Inés Novegil, sostiene que si bien los tiempos que vivimos son bastante inciertos, "hay algunos rubros en los que es posible congelar el valor, como por ejemplo el DJ. En estos casos, se suele dar un adelanto del 50% y el resto se paga días antes de la fiesta. Pero el caso del catering es distinto: como los precios de los alimentos aumentan mes a mes, muchos no pueden fijar un valor y te toman una seña simbólica pero sin cerrar el precio; otros directamente aplican un 3,5% mensual -describe Novegil-. Pero hay cosas que se pueden ir comprando y stockearse, como el cotillón y las bebidas y otras en las que directamente se puede ahorrar el ciento por ciento como en las invitaciones digitales, que hoy se usan mucho, y son ecofriendly porque no requieren papel".

Por su parte, Di Pietro confirma que si bien los proveedores no suelen congelar valores, con algunos, como el DJ, o los encargados de las fotos y el video, se puede llegar a un acuerdo. "Te pasan un valor fijo con mas de 50% de seña y se paga el saldo días antes del evento. Y si se organiza con mucha anticipación, muchos hacen un plan de pagos mensual, en cuotas", cuenta.

Según Di Pietro, la prioridad de toda fiesta es la comida, la bebida y la música. "Son rubros claves en los que no conviene elegir un proveedor de menor calidad, sino tal vez una propuesta más acotada, que se adapte a cada bolsillo. Hay diferentes maneras de bajar el presupuesto: con misma calidad, se pueden contratar servicios menos completos. Por ejemplo, en lugar de que haya cinco cámaras en la fiesta, puede haber dos; los proveedores se adaptaron a la situación y hacen ofertas mas económicas sin bajar la calidad."

Otro rubro que también varía y no permite tener certeza del costo hasta días antes del evento es el traslado de materiales para ambientación, por ejemplo, a salones alejados de la capital, como Pilar, Tigre o Escobar. "Los fletes no te pasan el valor hasta una semana antes del evento por el precio de la nafta. En general hay buena voluntad, pero es cierto que por estos días cuesta mucho planificar y tranquilizar a los novios", admite Novegil. Por eso, si de ahorrar se trata, conviene priorizar salones en la ciudad, en los que no haga falta el traslado. Sin embargo, según Philip, esos lugares son los más buscados en estos meses del año.

De día o fuera de temporada

Entre los rubros en los que es posible economizar, las especialistas consultadas coinciden en que la ambientación pica en punta porque en general muchos salones ya proveen de una ambientación básica a la que se le agregan detalles. "Es el rubro donde más se puede bajar costos... Los salones ya proveen de cierta estética. Y si la fiesta es al aire libre, de día, se puede hacer algo rústico, con una onda hippie o minimalista que no necesite de mucha producción."

Philip coincide. "El catering y el DJ siguen siendo claves a la hora de hacer un evento. Son fundamentales. La ambientación, en cambio, puede obviarse, aunque es la que da identidad y define el estilo de cada pareja. El 90% de los casamientos que organizo se ambientan, pero claramente no depende de la ambientación que la fiesta sea un éxito", define.

Pero casarse de día no solo puede bajar los costos de la ambientación, sino también de los rubros como la música. "El DJ y toda la técnica son más económicos de día que de noche porque la fiesta se acorta en duración", dice Novegil que agrega que este año notó que hubo una clara tendencia a casarse fuera de temporada alta. "Los casamientos en junio, julio y agosto explotaron. En esos meses que suelen ser los menos preferidos, los salones suelen hacer promociones y se puede ahorrar bastante".

Tendencias en alza

En cuanto a la tendencia de invitar después de las 12 (y ahorrarse varios cubiertos), Di Pietro asegura que puede ser una alternativa, aunque también conlleva costos. "Los invitados que van después de las 12 son importantes porque son los que suelen darle onda a una fiesta. Pero no son gratis. Hacen uso de la barra y de la mesa dulce, y eso tiene un costo", advierte y dice que los shows musicales fueron reemplazados por experiencias dentro del evento. "Se usa mucho el rincón de tatuajes (removibles), salas de escape o los juegos como el Jenga en gran escala".

Novegil destaca que hoy los shows que mandan son los de gran impacto visual. "No se usa más la banda de covers. Hoy el DJ cobró mucho protagonismo y viene con un gran equipamiento que incluye pantallas, luces led... si el show musical no suma mucho es mejor no tenerlo porque puede cortar un buen momento de pista", asegura Novegil. Philip coincide: "Los cañones ahora apuntan a técnica de la pista. Todo, absolutamente todo, pasa por ahí".

¿Más tendencias? Los stands de glitter y gemas para lookearse, el cotillón sofisticado en detrimento del grotesco, las cabinas de photo boost que siguen funcionando (porque permiten llevarse de recuerdo una foto del evento) y las barras de habanos y whisky. Además, los tragos de autor también tomaron protagonismo en los casamientos. "La idea es que puedas tomar el mismo trago que tomás en un bar cuando salís. En coctelería se está apuntando a la calidad", sostiene Novegil.

¿Por dónde recortar?

Anticipar compras

Hay ciertos rubros como bebidas, cotillón o souvenirs que pueden ir comprándose para ganarle a la inflación

Escapar de la alta temporada

Es muy lindo casarse cuando el clima acompaña, pero también es mucho más costoso. Ser flexible con las fechas y los horarios: de día suele ser más económico que de noche

En CABA

Los salones en la ciudad evitan sumar costos de fletes y traslado que terminan pesando en la cuenta final

Ambientación net

Es uno de los rubros donde más se puede recortar, apelando a pocos detalles sin grandes producciones. Menos es más

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