
Bucear en el Caribe es impresionante, pero acá también hay lugares únicos para conocer bajo el agua. Un paseo que incluye desde truchas hasta ballenas.
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Por Federico Bianchini.
No conozco a nadie que haya escrito en un papel una lista de las cosas que se deben hacer antes de morir. Sé que algunos acumulan mentalmente deseos –tirarse en paracaídas, conocer la Antártida, navegar el Amazonas– y se ilusionan con la posibilidad, incierta, de cumplirlos en algún momento. Lo cierto es que en esa enumeración, sea mental o concreta, el buceo no debería faltar.
Porque las inmersiones de bautismo no son caras –rondan los 200 pesos–; porque hay montones de lugares para hacerlo; porque, en el mar, la posibilidad de encontrarse con un delfín, una orca o una ballena, aunque es baja, existe; y porque la foto que el instructor le saca al iniciado debajo del agua puede convertirse, en cualquier fiesta o reunión, en el comienzo de una anécdota exagerada y heroica.
En Argentina, las prácticas se hacen en el mar (Puerto Madryn, Las Grutas, Mar del Plata), en lagos (Nahuel Huapi, Lácar, Traful) y en piletas.
La primera diferencia es que en los lagos la visibilidad llega a los 25 metros, mientras que en el océano promedia los 10. Otra de las diferencias está en la fauna que uno va a poder encontrar allá abajo. En el mar, además de salmones, cabrillas, sargos, cangrejos y anémonas, te podés llegar a cruzar con lobos marinos y ballenas.
Practicar la respiración: aspirar por la boca, exhalar por la boca. Concentrarse. Ser consciente de que el aire no se va a acabar. "El 95 por ciento de las personas bucea, el resto no logra armonizar la respiración en el agua –explica el buzo Claudio Barbieri, dueño de Cota Cero, en Las Grutas–. Una vez superada la adaptación, llevamos al aprendiz hasta una plataforma, a 1.800 metros de la costa, y lo ayudamos a descender a una profundidad de hasta diez metros."
La verdad es que la primera vez que uno se anima, mucho no entiende. Tiene miedo a quedarse sin aire, dolor en los oídos, ganas de decirle al instructor que la máscara aprieta, que por qué no bajar más despacio, pero no puede hablar, y el lenguaje de señas, si no se tiene práctica, es bastante inexpresivo. Lo que queda es agarrarse fuerte de la soga y hacer signo de "OK" hasta sentir que los pies rozan la arena. En ese momento, cuando se toca el fondo, la presión se nivela, aparecen los peces que se acercan impúdicos y la incomodidad de estar sin referencia espacial se diluye de a poco. Así que uno, sorprendido y atontado, nada tranquilo.
Luego de la primera experiencia, hay cursos con certificados internacionales que habilitan al intrépido para inmersiones en el Mar Rojo o en los arrecifes coralinos de la costa australiana. También, para los ya recibidos, se organizan viajes a centros de buceo en Argentina y el exterior: Brasil, Venezuela, Colombia o alguna isla del Caribe. Paraísos para seguir tachando de la lista de cosas por hacer.
DISTINTOS PAISAJES PARA SUMERGIRSE
PILETAS
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las inmersiones de bautismo en piletas suelen ser gratis y un preámbulo a la cursada. "Uno no puede decidirse a hacer un curso si nunca buceó. Nosotros proponemos que vengan, prueben los equipos y, si se sienten cómodos, se animen a más", dice Carlos Cúneo, de Atlántida Diving School. Allí, un curso inicial de cinco clases teórico-prácticas (tres horas cada una) cuesta $580.
Atlántida Diving School
Teléfono: 4644-3186/154-939-6268.
Mail: info@divingschool.com.ar
Dirección: Cuzco 190 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
LAGOS
En las profundidades del Nahuel Huapi uno puede encontrarse con truchas, crustáceos, formaciones rocosas, troncos caídos y quién sabe si algo más. Las inmersiones de bautismo, organizadas en Villa La Angostura (Neuquén) por la Agrupación Subacuática Andino Patagónica, cuestan 230 pesos. "Ofrecemos el servicio de noviembre a abril. Y en las salidas, hacemos una adaptación en superficie que lleva el tiempo que cada persona necesite", explica la instructora Soledad Buzol.
Agrupación Subacuática
Andino Patagónica
Teléfono: (02944) 1551-1669.
Mail: info@asapvla.com.ar
Dirección: Aljaba 205, Complejo Bahía Manzano (Villa La Angostura, Neuquén).
MAR
En Las Grutas (Río Negro), el buceo con ballenas está reglamentado y, según cuentan los instructores, no es poco común que, al ver a alguien buceando, los enormes cetáceos se acerquen, curiosos. "El bautismo cuesta 220 pesos para personas solas. Y también tenemos planes familiares", cuenta Laura Varela, de Cota Cero Buceo, e indica que dado que allí, en verano, el agua llega a los 20 grados, la inmersión suele ser mucho más placentera.
Cota Cero Buceo
Teléfono: (02920) 1552-2062.
Mail: info@cotacerobuceo.com.ar
Dirección: Tercera bajada al mar (Las Grutas, Río Negro).






