
CASA FOA en las gateras
En el Tattersall de Palermo, abrirá sus puertas el sábado el gran show de la decoración. Contra reloj, en los viejos studs por donde caminaron glorias del turf nacional, los decoradores dan los últimos toques
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Desde la primera edición en Quintana al 200, Casa FOA ha sido la más formidable promoción para desarrollos inmobiliarios de todo tipo. Y este año no es la excepción. En pocos días más, el Tattersall de Palermo, un edificio de cuño inglés, que conoció épocas de gloria y años de abandono, vivirá días de esplendor. A estas horas, como todos los años, un centenar de profesionales mira el reloj y cuenta los minutos para que se levante el telón y el mismo escenario... sea otro. Nuevos elementos, materiales, ideas y diseños para poner en valor la arquitectura ladrillera con aires italianizantes. Después de todo, Casa FOA es una gigantesca vidriera para una industria que en los últimos años no ha parado de crecer, impulsada por las importaciones y a caballo de una tendencia globalizada.
Minnie Firpo, Juan Azcue, Chunchuna Villafañe, Martín Zanotti, Isabel Firmín Didot, Carlos Galli, María Hernández, Marina Ulloa, Ana Azzano y Laura Ocampo son algunos de los animadores de la edición número quince, que promete público multitudinario, según las estimaciones de las organizadoras Inés Miguens y Mercedes Guerrero, hijas de la inolvidable Mechita Malbrán de Campos, fundadora de Casa FOA.
Participarán 47 estudios de arquitectura, decoración y paisajismo, que transformarán, literalmenmte, los 3550 metros cuadrados del antiguo centro de venta de caballos de sangre pura en un paseo-deco. El Tattersall debe su nombre al fundador del primer local de ventas fundado en Londres hace poco más de dos siglos. Cuando Casa FOA cierre sus puertas, el Tattersall se convertirá en un centro de actividades vinculadas con el entretenimiento. Â El proyecto está a cargo de Jorge Coco Bernstein, un empresario ligado al mundo de la construcción que años atrás tuvo en la mira el reciclaje del Abasto en sociedad con el Hogar Obrero, antes que la quiebra terminara con la centenaria institución. Bernstein imagina al Tattersall como un megacentro de esparcimiento con sucursales de los mejores restaurantes de Puerto Madero; pantallas gigantes conectadas con teatros, museos y centros donde se desarrollan acontecimientos culturales de alcance internacional. Los habitués con alma turfista podrán disfrutar de las carreras palermitanas desde terrazas que balconean sobre el Hipódromo.
El entusiasmo del empresario Bernstein cuando explica detalles del proyecto es lógico. Casa FOA este año incluirá una versión libre de la casa chorizo, oficinas, un loft, la galería de arte de Gutiérrez Zaldívar, un snack dirigido por Cristina Ricciardi, y Diana Coyan tendrá a su cargo el catering del restaurante principal. Más premios, conferencias y una agenda de actividades que sumará visitantes. Gente, mucha gente que con motivo de Casa FOA descubrirá que el Tattersall es un atractivo horizonte para el tiempo libre. Desde hace quince años, la exposición no ha cesado de sumar visitantes. Uno de sus picos más altos lo marcaron las 120.000 personas que recorrieron Abril, la estancia que fue de Pereyra Iraola y hoy es un barrio cerrado de gran categoría, en Hudson, partido de Berazategui.
El récord de visitantes correspondió a la edición 93, cuando Casa FOA con el apoyo de la developer IRSA, funcionalizó un dique de Puerto Madero. Cuando Casa FOA cerró sus puertas se abrieron las compuertas del más fabuloso negocio de la era menemista, que son las 170 hectáreas de Puerto Madero con su avenida gourmet, la ciudad judicial, los hoteles cinco estrellas, los cines y la Universidad. Como en las ediciones anteriores, Casa FOA recaudará fondos para ayudar al desarrollo de la investigación y al fondo de becas de la Fundación
La arquitectura del Tattersall es de cuño inglés. En su interior, tal como ocurre en Londres, se vendían los caballos sangre pura de carrera. Ahora funcionará un restaurante y, cuando Casa FOA cierre sus puertas, habrá remates, shows y espectáculos en vivo
Oftalmológica Jorge Malbrán. El éxito de Casa FOA no tiene fronteras. Brasil, España y Uruguay tienen sus versiones multitudinarias. La edición 98 abrirá sus puertas el martes para el cóctel inaugural. Cuando el último decorador haya dado la puntada final a su ambientación, el primer visitante cruzará la puerta del Tattersall. ¿Cuántos serán esta vez?
Texto: Alicia De Arteaga
Fotos: Adela Aldama
Datos útiles
Fundada por Mechita Malbrán de Campos, Casa FOA fue visitada en 14 años por 1.109.800 personas. El valor de la entrada es de 10 pesos. Martes y miércoles, descuento de 50% para estudiantes y jubilados. Horario: de lunes a miércoles, de 11.30 a 21; jueves a domingo, de 11.30 a 22






