Casas antiguas y un río caudaloso: no sabían si quedarse a vivir en Suiza y un pueblo medieval los ayudó en su decisión
En un pueblo suizo encontraron un rincón de casas pintorescas, naturaleza, río y atmósfera medieval, que se transformó en un lugar fundamental en sus vidas
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Fernando Sheps Serra y su mujer, Verónica, canjearon las millas que habían acumulado durante seis años para conocer Suiza. Hacía tiempo que fantaseaban con la idea de emigrar de la Argentina y aquel país europeo se hallaba primero en la lista de candidatos. La travesía, pensaron, les serviría para revelar si se trataba de la decisión correcta.
Se alojaron en la casa de la hermana de Verónica, que vivía allí, en un pequeño pueblo. Fue a los pocos días de su llegada, que decidieron emprender un paseo a la comuna vecina, Bremgarten, sin imaginar que este poblado llegaría a ocupar un lugar especial en sus vidas.

Ante la mirada fascinada del matrimonio, Bremgarten se presentó magnífica con sus casas antiguas y pintorescas, su atmósfera medieval, la naturaleza imponente y su río caudaloso.
Muchos otros lugares emergieron bellos durante los siguientes días, sin embargo, para Fernando, aquel pueblo suizo había traído consigo el primer impacto positivo. Y, aún hoy, después de años de vivir en el país de los quesos, relojes y chocolates, Bremgarten sigue siendo su rincón favorito en Suiza.

Mudarse cerca de Bremgarten para volver a empezar
Emigrar no había sido una decisión sencilla. En Buenos Aires, Vero, una contadora recibida de la UBA, trabajaba en un estudio en capital y, él, consultor informático, trataba de subsistir con muchísimo esfuerzo. A pesar de ello, y con hasta catorce horas de trabajo diarias, los resultados no eran los esperados.
“Corría el 2011, cuando decidimos mirar hacia otros rumbos. Mi mujer tiene pasaporte español y yo el polaco, por mi abuelo, y pronto Suiza comenzó a copar nuestros pensamientos. Vero, sin embargo, fue algo reticente, entonces me sugirió conocer el país antes de lanzarnos a semejante aventura. Así fue que nos fuimos a pasar las fiestas a Suiza, a la casa de su hermana, María, y su marido, Sebastian”, rememora.

De regreso en la Argentina y convencido de que aquel era el país elegido, Fernando comenzó su ardua búsqueda laboral, que, tras varios traspiés, finalmente llegó a buen puerto: una empresa suiza le ofreció trabajo y hacia allá fueron.
Cuando Suiza les abrió sus puertas definitivamente, el matrimonio se mudó cerca de Bremgarten, su lugar especial, que los acompañó en el nuevo comienzo.

Bremgarten: un viaje hacia la Edad Media y un lugar mágico para casarse
Hoy, diez años después, Fernando y Verónica viven en Lenzburg, a 20 minutos de Bremgarten, y cada vez que pueden, emprenden viaje a su rincón favorito, para deleitarse con sus ferias y mercados, en especial en época de festividades.
“Su mercado de Navidad es muy conocido. También hay muchos eventos a lo largo del año. Por ejemplo, el que me gusta mucho es la feria de la Edad Media, la hacen todos los años y el pueblo se transforma”, cuenta Fernando. “En las calles hay diversos puestos que muestran cómo se hacían las cosas en esa época: cómo lavaban ropa, trabajaban las herraduras para los caballos y tanto más”.

Bremgarten no solo pasó a ser uno de los paseos favoritos del matrimonio, sino que fue testigo de uno de los momentos más importantes en su vida: allí, rodeados por tanta magia, decidieron casarse.
“Fue maravilloso. Aparte, en Bremgarten pasamos muchas navidades, hemos ido a desayunar varias veces a su bosque, nos hemos tirado a su río -el Reuss- infinidad de veces y, a su vez, tiene un carnaval increíble. Si pasan por Suiza, recomiendo mucho que lo visiten”.

“Cada vez que vamos a ese lugar sentimos que es donde todo comenzó. Aquello que al principio parecía una locura, vivir en Suiza, tuvo sus inicios en Bremgarten. Es nuestro lugar especial, con una vista hermosa, y donde tenemos muchísimos recuerdos”.

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En breves postales, “Mi Rincón Favorito” es una sección que invita a todos los argentinos (de acá y del mundo) a compartir su lugar preferido en el suelo que hoy habitan y tan bien conocen, ya sea un paisaje, un museo, un restaurante, o un rincón perdido. Aquello que vale la pena conocer no siempre se encuentra señalado en el mapa y, tal vez, entre todos podamos descubrir un poco más de la Argentina y el resto del planeta. Si tenés un rincón favorito para compartir podés escribir a mirinconfavoritoLN@gmail.com
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