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Historias para conocer

Cerca de Wuhan. Una argentina: "Estoy en el mejor lugar que podría estar en este momento"

Gabriela Cicero
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8 de mayo de 2020  • 00:02

La acróbata argentina Martina Dondero (29) no es una influencer pero recientemente fue furor en las redes meciéndose sobre un aparato con forma de media esfera nunca antes visto. Su video tuvo más de 29 millones de reproducciones. Los visitantes dejan preguntas en su muro en todos los idiomas, básicamente para preguntar de qué se trata ese espectacular objeto, si da clases y dónde lo pueden comprar.

La acróbata argentina Martina Dondero con un video que fue viral en redes por el particular aparato que estaba usando - Fuente: Instagram

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Video

Lo curioso del asunto es que Dondero no es embajadora de ninguna marca, ni está promocionando ninguna disciplina. Es más, el aparato no tiene nombre y no está pensado para ser comercializado. Es un elemento de un show. La viralización en las redes ocurrió de manera inesperada. Es que la acróbata, especialista en tela, empezó a trabajar en un inmenso parque de diversiones en Longemont,en la ciudad de Huzhou, China (a 700 km de Wuhan) a principios de diciembre del año pasado. Un día, probando un nuevo elemento que le asignaron para un espectáculo, se le dio por hacer un video y subirlo a su Facebook. Esa danza relajante, sobre el aparato en el que se balancea de un lado a otro, acompañada de buena música, despertó curiosidad y entusiasmo en las redes, en medio de la cuarentena. La gracia del aparato es dejarse ir, tirarse de espaldas hacia el piso, algo que nunca sucederá. El peso del aparato contrarresta el peso y nos vuelve a elevar. Al menos a Martina, que es muy liviana.

Longemont es el nuevo hogar de la acróbata, desde el 4 de diciembre. Fue seleccionada para trabajar en un circo próximo a inaugurarse dentro del predio, que además incluye atracciones, teatro, salas de conferencias, un parque acuático, un safari, shows de motos y más. Desde febrero quedó encerrada por una estricta cuarentena en el parque, junto con otros argentinos y ahora están volviendo lentamente a una normalidad que apenas pudo llegar a conocer. Regresaron los ensayos y con su código de salud en QR ya toma colectivos para desplazarse y puede ir a discotecas donde se hace fila con barbijo y toman la temperatura antes de entrar (una vez adentro se sacan el barbijo). Confiesa que es de extrañar, pero en ningún momento tuvo ganas de volver a la Argentina. Lo único que quiere es que se inaugure el circo y vivir esta gran experiencia en su vida.

-¿Qué hace una acróbata argentina en un país de tradición acróbata?

- Tal vez sea por una cuestión de estética que están buscando, mezclar culturas. Argentinos y muchos rusos hacemos acrobacia aérea y los chinos hacen acrobacia de piso y contorsionismo. Apenas empecé me incorporé a un grupo de bailarines que ya trabajaba en el teatro, en eventos y shows que tienen que ver con la cultura china. Hacemos lo que toca. Coreografías chinas, con vestuarios tradicionales. Yo siempre con mi acrobacia, no soy bailarina.

- ¿Son muy exigentes en las prácticas?

- Sí. Son exigentes, pero bien igual, dentro de lo que tiene que ser. De todas maneras todavía no empezamos a trabajar en el circo, que iba a inaugurar en abril. Se postergó para alguna fecha de mayo. Vi un video de lo que va a ser y es una locura. Está buenísimo. De todo lo que vieron, más allá de los videos, nos probaron uno por uno en el escenario el primer mes que llegamos y nos dieron devoluciones muy lindas en general a todos los aéreos.

Sobre el escenario, con una fruta "buda"
Sobre el escenario, con una fruta "buda"

-¿Cuándo te enteraste del virus?

-Fue con la cancelación del show del Año Nuevo Chino, el 25 de enero. Después hubo otras cancelaciones, hasta que empezamos a enteramos muy de a poco que había un virus, porque estamos a media hora en colectivo del centro de la ciudad de Huzhou. No entendíamos mucho al principio. Yo hablaba mucho por teléfono con mi papá. Le daba tranquilidad porque en el parque no había multitudes. Estábamos los que trabajábamos, más que nada, en temporada baja.

-¿Hubo desesperación entre los empleados por irse?

-Hubo artistas que sí, se pusieron como locos y pidieron el pasaje. Quisieron irse a su casa y volver cuando todo pasara. Ahora no pueden regresar por todo lo que está sucediendo. Desde un principio, nosotros decidimos quedarnos. Hablo en plural porque se formó un buen grupo. Aunque un día nos dijeron que nos teníamos que ir todos. Cuando pedimos pasajes para irnos a trabajar a México, nos dijeron que ya no se podía. No había pasajes a la venta y los aeropuertos estaban cerrando. Terminamos aceptando la situación. Por suerte para bien. No sé como será en otros países, pero lo que hizo China fue mantener un sueldo básico para todas las personas. Cuando empezó la cuarentena fuerte, en febrero, cerraron todo, hasta los supermercados. Vallaron la entrada del parque. Ni siquiera podíamos ensayar.

Con la esfera que causó sensación en las redes
Con la esfera que causó sensación en las redes

¿Hubo contagios en el parque?

- Ninguno. Y solo once casos en la ciudad. Y eso que estamos a 3 horas de Wuhan.

Martina tenía referencias de colegas que habían trabajado en el parque y viajó con gente conocida. No se imaginaba viajar a China por placer, pero sí por trabajo, porque le encanta.

Le resultó mejor de lo que pensaba. Ella daba clases de tela, su especialidad, en Villa Crespo y estaba agotada por los altibajos de la economía. Meses que cobraba bien y otros que eran insuficientes. Se encontró a su edad, viviendo con su madre otra vez. Entonces, decidió dar un giro a su vida. Envió a la compañía un video con un ejercicio en tela y fue aceptada. Los meses de espera para viajar, le confirmaron sus ganas de iniciar esta nueva etapa en China.

-¿Tu plan es continuar trabajando en China?

-En un momento nos preguntaron si nos queríamos ir. Nos gusta el trabajo, lo que nos ofrecieron, nos gusta estar acá. Nos sentimos cómodos. Tenemos comida, hotel, no tenemos gastos. Estoy en el mejor lugar en que podría estar en este momento.

Ahora sumó a sus prácticas aros, un diamante, elementos con arnés y más curiosidades que fabrica la compañía y va asignando de manera azarosa a sus artistas, como la famosa media esfera, para un evento que todavía no se hizo, que ella lo definió en su Facebook como un elemento para dejarse ir y caer. Se lo dieron para balancearse un poco.

-Jamás esperabas esa revolución en tu muro de Facebook

-No. Para nada.Yo no lo podía creer. El video lo hice durante un entrenamiento y de aburrida que estaba actualicé mi página de acróbata que tenía abandonada. En pocos días, la gente se empezó a volver loca en mi muro de Facebook. Llegué a 30 millones de reproducciones. 63 mil comentarios. 390 mil veces compartido. Todavía no termino de leer mensajes de todos los países. Me preguntan si doy clases, cómo se llama lo que hago y algunos hasta se enojan porque no sé cómo se llama. No tengo idea, no tengo mucho contacto con quienes lo hicieron y tampoco sé si comentarlo. Si se lo quiere ver como una nueva disciplina, está muy bueno para explorar. De hecho, doy clases de postura y alineación. Me consultaron desde bailarines hasta gente mayor. Gente que tiene problemas de columna y no se puede mover. Y me escribió gente que se lo quería regalar a su novia, a sus hijos.

¿Y es bueno para la columna?

Puntualmente para la columna no sé si es Bueno. Lo es para aflojarse todo. Es como una mecedora que va para atrás, para adelante y hacia los costados, en círculo. Y no es necesario flexibilizar. Cada uno puede usarlo como quiera.

-Ahora que podés salir y circular por Huzhou ¿qué es lo que más te llama la atención?

-Que los chinos fuman demasiado. Dentro de los lugares públicos: hasta en el baño y el ascensor. A cada lugar que vas te ofrecen un cigarrillo. En los restaurantes y en la peluquería. Acá casi no manejan el efectivo. Pagan todo con el teléfono a través de wechat .En las pescaderías del supermercado hay peces, ostras, sapos vivos que matan en el momento que los llevas. Yo no paso por ahí porque siendo vegana, me muero. En el parque, ves los animales del safari del show de los chinos domadores de tigres. Me mata. Hay cosas que creo que son del siglo pasado. Y otras que parecen del futuro lejano. La ciudad está llena de luces. Un contraste impresionante entre la arquitectura tradicional y la futurista. Son amantes de las luces led. Hasta hay un show de coreografía de miles de luces led en el cielo.

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