Cerró el bar Trianon, emblema de Boedo y creador del famoso sándwich de pavita al escabeche
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El bar Trianon de Boedo, célebre por haber popularizado el sándwich de pavita al escabeche, cerró sus puertas definitivamente hace unos días luego de ochenta años de historia.
Las ventanas del local ubicado en la Avenida Boedo 845 de la Ciudad de Buenos Aires amanecieron empapeladas el mes pasado y sorprendieron a los clientes que iban cada tanto.
Desde la inmobiliaria que puso el cartel de alquiler confirmaron a LA NACION que el local ya tiene nuevos inquilinos pero no quisieron brindar detalles sobre la actividad que desarrollarán en el futuro.
Trianon había cerrado en 2011 por reformas. En esos tiempos se especulaba que allí se instalaría la tradicional casa de minutas y pizzas La Farola, pero eso nunca sucedió y Trianon volvió a reabrir. ¿Se reeditará aquélla historia?
El mítico bar fue inaugurado por Don Gabino Torres en 1939 en la esquina de Boedo y Pasaje San Ignacio, donde hoy funciona el Café Margot, razón por la cual con el tiempo se desarrolló una disputa histórica sobre la autoría original del auténtico sánguche de pavita al escabeche.
Frecuentado durante décadas por la bohemia del tango, el local se mudó a principios de los años ochenta y se estableció en el Pasaje San José de la mano de su nuevo dueño, Don Salvador Sersale, que lo transformó en una confitería con un restaurante en cuyo menú se destacaba un estilo de cocina internacional con toques porteños. El postre ineludible fue siempre el flan mixto. Más tarde se instalaron sobre la Avenida Boedo, su destino final.
La receta del famoso sándwich inmortalizado por María de Gabino, la esposa del fundador, pasó de generación en generación y consistía básicamente en un clásico de la cocina tradicional argentina, el escabeche de pollo, conservado en vinagre y aceite.
En el caso de Trianon, era de pavita y llevaba la base elemental de todo escabeche: zanahoria, cebolla, rodajas de limón, laurel y granos de pimienta.
La pavita en conserva se servía desmenuzada sobre un pan casero de abundante miga con lechuga y tomate frescos. Una receta que arrancaba suspiros y que permanecerá en el gustoso recuerdo de quienes tuvieron la fortuna de probarla.
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