
Cinco tips para elegir bien las sábanas
Cantidad de hilos y de juegos, telas y diseños para que el descanso sea todo un placer
1 minuto de lectura'

Nada más y nada menos que ¡treinta años! ha pasado en su cama una persona de 75. Es el tiempo promedio que dedicamos dormir a lo largo de la vida. Por eso, ese lugar tan sagrado merece toda nuestra dedicación al momento de elegir cada detalle que garantice los dulces sueños.
1. Cantidad de hilos
A diferencia de lo que se piensa normalmente, la cantidad de hilos de una sábana no es un indicador de calidad en sí mismo. A ese número hay que compararlo con el material del que está hecho el tejido, porque si no, podemos caer en una trampa. Si es cuestión de elegir lo mejor de lo mejor, el percal de 400 hilos genera sensación de frescura y es impecable. Si, en cambio, vamos en búsqueda de calidez, una sábana de jersey resultará ideal.
2. Composición del material
Tal como ocurre con casi todo en la vida, elegir el material de nuestras sábanas también es cuestión de gustos. Entre las opciones que ofrecen las blanquerías tenemos:
- Algodón: la mejor calidad (y más cara) es ciento por ciento egipcio, que tiene fibras extra-largas que dan como resultado sábanas suntuosas y muy duraderas. Son telas gruesas y compactas.
- Algodón Pima: se produce en Perú y es un material de fibras medias a extra-largas discontinuas, conocido por su suavidad y brillo. Es un poco más accesible que el algodón egipcio y su calidad es excelente.
- Lino: es ideal para los climas cálidos, porque son livianas y de tejido más abierto que las de algodón. Suelen ser caras pero duran toda la vida. El único punto en contra es que se arrugan con mucha facilidad y, si al tender la cama quedan a la vista, no van a verse lisas e impecables.
- Sintético: es el género más económico y el que menos se arruga. A veces, en las superficies de mayor contacto, suelen hacerse pelotitas, pero no en todos porque dentro de esta categoría también pueden encontrarse distintas calidades.
3. Tamaño
Hasta hace unos años, las camas se dividían en "grande" y "chica". Luego, la búsqueda del confort trajo nuevas opciones y la ropa de cama se adaptó a ello. Para elegir el tamaño de las sábanas hay que tener en cuenta las medidas de la cama y la altura del colchón, que suele rondar los 28 ó 30 centímetros. Además, si lleva "pillow" (esa especie de colchoneta que tienen encima los colchones de gamas más altas) se le sumarán 3 centímetros más.
Las medidas estándar de cama grande son: Dos plazas (160 centímetros de largo por 160 de ancho), Queen Size (180 centímetros por 190), King Size (2 metros por 2 metros).
4. Diseño
Si bien las sábanas blancas y lisas resultan siempre elegantes y amigables para conciliar el sueño, también existen fabulosos diseños para jugar y alternar. Los más interesantes combinan patrones que respetan una gama de colores pero difieren en las formas de sus dibujos. Por ejemplo: fundas de almohadas con flores, sábana con rayas y ajustable lisa. También son tendencia los diseños que combinan dibujos en diferentes escalas, como la sábana de abajo con flores pequeñas y la de arriba con las mismos dibujos, pero muy grandes. Las puntillas y encajes siempre se verán elegantes y delicados.
5. ¿Cuántos juegos?
La frecuencia con que en cada hogar se renueva la ropa de cama varía en función de las costumbres y otras variables como la estación del año, los tonos elegidos y el tipo de tela. En general, se recomienda que se tengan al menos 4 juegos para poder rotarlos y usarlos una vez al mes. Quienes tengan posibilidad de sumar opciones, se asegurarán la durabilidad de los géneros porque los expondrán menos al desgaste del uso y el lavado.
Encontrá la ropa de cama ideal en Arredo y pagá tu factura con un 25 por ciento de descuento. Beneficio exclusivo para socios Club LA NACION BLACK, válido hasta el 29 de abril.






