
Ciudad de mitos
Carlos Gardel, Jorge Luis Borges, Eva Perón y Federico García Lorca pueden convertirse en “guías” para recorrer la ciudad, siguiendo la ruta que marcaron durante su existencia. Una iniciativa para conocer Buenos Aires a partir de lugares emblemáticos en la vida de personalidades de nuestra historia
1 minuto de lectura'
Qué tienen en común Jorge Luis Borges, Carlos Gardel, Eva Perón y Federico García Lorca? Que de persona han transmutado en mito. Encontramos nuestra voz en ellos, nos simbolizan, nos construyen. Sus míticas figuras, además, dan vida a cuatro circuitos turísticos evocativos que invitan a recorrer y descubrir la ciudad de Buenos Aires desde una óptica poco convencional.
Los mitos se construyen. Tal vez la primera condición necesaria para un mito parecería ser morir joven. Con excepción de Borges –excepción que confirma la regla–, todos la cumplieron. El gran escritor nunca hubiera querido tener un itinerario. Quizás, a lo sumo, se habría regocijado con que le pusieran su nombre a la Biblioteca Nacional, donde trabajó durante 22 años. El colmo del desacierto es que, seguramente con buena intención e igual ignorancia acerca de su obra, rebautizaron con su nombre un tramo de la palermitana calle Serrano, destruyendo la idealizada manzana de su poema Fundación mítica de Buenos Aires, ubicada en Guatemala, Serrano, Paraguay y Gurruchaga. Sin duda, Gardel sí. Más allá de la insuperable polémica acerca de dónde nació, ese hijo de madre soltera, ese excepcional barítono, probablemente sí habría disfrutado de su recorrido en su Buenos Aires querido, porque en la canción –letra de Alfredo Le Pera y música de Gardel– aparece así, en masculino. Era porteño hasta la médula.
El itinerario de María Eva Duarte de Perón es el de una muchacha provinciana y descastada que llegó para conquistar la gran ciudad. Es la única mujer en el circuito y la única en condición de mito, a la que le han dedicado internacionalmente una ópera y varias películas. Desde ella, todas las primeras damas sufren su sombra. Su poder y carisma, sus arbitrariedades, su energía vital, lograron que en el imaginario popular fuera plasmada como Santa Evita. En las mismas paredes de esta batallada ciudad donde en 1952, año de su muerte, se vio escrita la cruel frase “Viva el cáncer”.
A García Lorca lo hemos hecho porteño nosotros, a fuerza de amor y dolor. Amor por su obra, dolor por su asesinato sólo por ser poeta. Expresado en la Avenida de Mayo, es nuestra más querida porción de España en la Argentina. Lo hemos hecho tan nuestro como la sidra y los turrones; como el cante jondo, andaluz como él y antecedente del tango. Tal vez también un lazo de amor por lo trágico, por el iluminado antihéroe que termina siendo héroe.
El día que me quieras (Intinerario dedicado a Carlos Gardel)
El cementerio de la Chacarita. Curioso comienzo necrofílico, el primer punto formal del itinerario es el cementerio de la Chacarita, que alberga el mausoleo donde descansan sus restos y la estatua de bronce que lo representa de pie en tamaño natural. Cada 24 de junio, fecha del aniversario de su mítica muerte, el lugar se transforma en santuario de peregrinación, en cita obligada para muchos tangueros y admiradores que le rinden homenaje colocando un clavel rojo en el inquebrantable ojal y un cigarrillo encendido entre sus dedos eternos.
No obstante, en viaje hacia allí la presentación del recorrido pasará antes por la zona del Obelisco, pues se hace necesaria la asociación de la figura de Gardel con el corazón de la calle Corrientes. En la esquina de Esmeralda y Corrientes una placa recuerda que cada 11 de diciembre es el Día Nacional del Tango, fecha elegida en conmemoración del nacimiento de Carlos Gardel, en 1890, y a la vez de otro grande de la renovación de esa música ciudadana, Julio de Caro, en 1901.
El Hipódromo Argentino. Fue un escenario muy frecuentado por Gardel, que era un apasionado por los caballos y la actividad turfística. Ya ampliamente triunfador y con dinero, en 1930 compró su primer caballo, y llegó a ser dueño de nueve. Al primero lo llamó Lunático, y lo corrieron los más renombrados jockeys de la época: Domingo TorteroTorterolo, Máximo Acosta e Irineo Leguisamo, amigo del cantor y merecedor de un popular tango, titulado precisamente Leguisamo solo, cuyas letra y música fueron compuestas por Modesto Papavero. Cuenta la leyenda que al finalizar el 13 de diciembre de 1931, Legui, como lo llamaba El Morocho, le envió un telegrama a Gardel, que estaba en Francia, dedicándole la proeza: de 8 carreras que había corrido, había ganado 7.
El Palais de Glace. Para el Centenario de la Revolución de Mayo, en 1910, y según el perfil de ciudad europeizada, este edificio fue inaugurado como pista de patinaje sobre hielo, como su nombre lo indica. Los años 20 lo transformaron en reducto tanguero de los jóvenes porteños. Aunque era frecuentado por Gardel, él nunca cantó allí. Al finalizar la noche en que Carlitos festejaba su cumpleaños número 25, el 11 de diciembre de 1915, él y otros amigos se enfrentaron, a escasos metros, en la plaza Alvear, con una patota de “cajetillas”. Súbitamente, y al parecer por defender a su amigo Elías Alippi, Gardel fue herido y estuvo 40 días con su vida en vilo debido a que un disparo le había perforado el pulmón izquierdo; aquella bala nunca pudo ser extraída.
La Casa del Teatro. Paralelamente a su carrera musical, Gardel también incursionó en la actuación. Filmó 11 películas, casi todas en Nueva York, y por supuesto destinadas a su lucimiento como cantante. La Casa del Teatro, además de albergar a los actores ya mayores, posee un museo con dos salas. Una, la Regina Pacini de Alvear, dedicada a su creadora; y otra, la Carlos Gardel, expone documentos personales, fotografías, objetos, cartas y ropa del inolvidable cantor.
El Luna Park. Su última gira culminaría trágicamente casi tres meses después en un accidente aéreo, ocurrido en el aeropuerto de Medellín, en el que falleció junto con Alfredo Le Pera y sus guitarristas Guillermo Barbieri y Angel Riverol. Pasaron más de seis meses hasta que sus restos regresaran al país, en el verano de 1936, cuando fueron velados en el Luna Park. La asistencia fue multitudinaria y el desconsuelo, abrumador.
La casa de Carlos Gardel. El Morocho del Abasto vuelve al barrio, final del recorrido. La casa, levantada en 1920, es la típica construcción tipo chorizo, con habitaciones que dan a un patio. Gardel la compró en 1927 y vivió junto a su madre, Berta Gardés, de oficio planchadora. Aquí se erige el Museo de Carlos Gardel, donde se exhiben, entre otros documentos, el boletín de calificaciones del Colegio Salesiano –donde estudió, se recibió de tipógrafo y fue compañero de Ceferino Namuncurá– y el carnet de la Asociación Cristiana de Jóvenes, donde iba a hacer gimnasia para bajar los kilos los de más.
Tan eterna como el agua y el aire (Intinerario dedicado a José Luis Borges)
Solar natal. Cuando Leonor Acevedo y Jorge Guillermo Borges se casaron, en 1898, se mudaron a la casa de los padres de Leonor. Allí, el 24 de agosto de 1899 nació Jorge Luis Borges, Georgie, un niño tímido e inteligente, formado en la cultura y la lengua británicas, que marcaría con su obra un antes y un después en la literatura argentina.
Facultad de Filosofía y Letras. En 1956, Borges fue nombrado profesor en la cátedra de Literatura Inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Una de sus anécdotas más famosas ocurrió allí. Estaba dando clase cuando un grupo de muchachos agresivos entró en el aula anunciando que se terminaba la clase, que habría asamblea. Amablemente, Borges les dijo que esperaran a que finalizara. A los gritos, tratando de intimidarlo, le respondieron que no, que cortarían la luz en ese momento. Impertérrito, Borges les respondió sonriendo: “He tomado la precaución de ser ciego”.
Biblioteca Municipal Miguel Cané. En 1937, Borges comenzó a trabajar en esa biblioteca, ubicada en el barrio de Caballito. Pero en 1946, y por cuestiones políticas, desde allí fue transferido a cubrir el puesto de inspector de pollos, gallinas y conejos, al que obviamente renunció.
Antigua sede de la Biblioteca Nacional. La Biblioteca Nacional tuvo tres directores ciegos: José Mármol, Paul Groussac y Jorge Luis Borges. En 1955, Borges fue nombrado director, y por esos años que supo que su ceguera sería casi total en breve tiempo. Entonces escribió el Poema de los dones: “Nadie rebaje a lágrima o reproche/ esta declaración de la maestría / de Dios, que con magnífica ironía/ me dio a la vez los libros y la noche”.
Otros domicilios borgeanos:
Departamento de la calle Maipú 994 - 6º B. Desde 1944 Borges vivió allí con su madre; Fanny, la fiel servidora, y Beppo, su gato. Doña Leonor lo acompañó en sus viajes y lo ayudó leyendo y tomando notas cuando la ceguera se hizo total. En ese lugar compuso sus grandes obras durante las décadas siguientes. Frente al departamento de la calle Maipú se encuentra la librería La Ciudad, de la que era cliente habitual; muchos lo iban a ver allí. Fue también en esa famosa librería de la Galería del Este donde se reconciliaron Borges y Sábato, luego de años de silencio.
La casa de la calle Borges (ex Serrano) 2147 . Aquí está la Manzana Mítica del poema. Los padres de Borges se mudaron, con sus hijos Georgie y Norah, a esta vivienda cuyos jardines se continuaban con los de la casa de la abuela paterna. Aquí Borges atesoró los recuerdos de las historias y hazañas militares de sus antepasados y creció inmerso en el mundo y la estructura de dos lenguas: el castellano y el inglés de su abuela. La casa ya no existe, pero una placa señala el solar.
Sus lugares entrañables:
El Jardín Japonés. Borges visitaba el Jardín Japonés junto a María Kodama. Como un haiku, ese espacio de tranquilidad y belleza oriental enclavado en los verdes palermitanos lo deleitaba.
El Jardín Zoológico. Borges tuvo una particular y cautivante atracción por los tigres. En El hacedor Borges expresa esa fascinación: “Yo solía demorarme sin fin ante una de las jaulas en el zoológico; yo apreciaba las vastas enciclopedias y los libros de historia natural, por el esplendor de los tigres”. La casa de Evaristo Carriego. Este poeta, que era amigo de la familia Borges, le brindó un profundo conocimiento del compadrito, del cuchillero, y una erudición en el suburbio de antaño.
La Casa Museo de Xul Solar. Alejandro Schultz Solari, tal su verdadero nombre, fue uno de grandes amigos de Borges. Este solía visitarlo con frecuencia. Sentía por él un especial cariño; admiraba su sincretismo religioso y lingüístico, así como su capacidad para inventar nuevos lenguajes y juegos.
Fundación Internacional Jorge Luis Borges. Si bien Borges nunca estuvo en ese lugar, allí es la sede de la fundación que lleva su nombre, creada por su viuda, María Kodama, en 1988. Este señorial petit hotel comparte una pared medianera con una casa que habitó Jorge Luis Borges entre 1938 y 1943, y donde escribió Las ruinas circulares. Esta casa guarda sin duda la más amada posesión del escritor: su biblioteca de lector y las primeras ediciones de sus libros. Aquí están algunos de los objetos que lo acompañaron a lo largo de su vida, sus talismanes, cuadros, premios, diplomas, condecoraciones y su colección de bastones.
No llores por mí Buenos Aires (Intinerario dedicado a Eva Perón)
Estación Retiro. El 2 de enero de 1935, María Eva Duarte llegaba a la estación Retiro. Tenía apenas 15 años y soñaba con ser actriz. Atrás quedaban su destino de pobreza y su polvoriento pueblo natal, Los Toldos. Lo que seguro no soñaba en ese momento, pero sí consiguió en 1947, fue la promulgación de la Ley 10.013 del Voto Femenino, que en el primero de sus artículos dice: “Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o importen las leyes a los varones argentinos”.
El Concejo Deliberante. Este recinto fue el ámbito cotidiano de su intensa actividad política y social. Allí recibía por día a cientos de personas, escuchaba sus historias y, a su manera, las resolvía. Su acción política se orientó hacia la protección social de niños, ancianos, mujeres y trabajadores desamparados. Con máquinas de coser o puestos de trabajo.
La Plaza de Mayo. Es el lugar mítico y fundacional del peronismo. Allí, el 17 de octubre de 1945, una gran cantidad de trabajadores se movilizó desde múltiples y lejanos lugares para reclamar la libertad de Perón, que estaba detenido en la isla Martín García. Esa noche, aquella muchacha de 26 años apareció por primera vez en el balcón de la Casa Rosada y pronunció un discurso ante la multitud.
Avenida de Mayo. Alrededor de las 2 de la mañana, cuando ella finalizaba su actividad cotidiana en el Concejo Deliberante, habitualmente salía por esta avenida y, acompañada por sus más estrechos colaboradores, hacía una parada para cenar en alguno de los restaurantes de la zona antes de regresar a la residencia presidencial. También la transitó –muy enferma– hasta la sede del Congreso el 4 de junio de 1952, día de la asunción presidencial de Perón.
Facultad de Ingeniería. El edificio fue pensado y construido para ser sede de la Fundación Eva Perón, pero Evita nunca desarrolló allí su actividad social.
La CGT. El edificio de la Confederación General del Trabajo fue inaugurado el 18 de octubre de 1950 por Perón, Evita y el entonces secretario general de esa entidad, José Espejo. A este lugar fue trasladado el cuerpo de Eva Duarte luego de haber sido velado durante doce días bajo la cúpula de la Secretaría de Trabajo.
El Luna Park. Cruce con el itinerario de Gardel: allí acontecieron muchos hechos significativos de la historia ciudadana. Durante un acto a beneficio de las víctimas del terremoto de San Juan, en 1944, el entonces coronel Perón, secretario de Trabajo y Previsión, conoció a una actriz ya rubia: María Eva Duarte, Evita.
Cementerio de la Recoleta. En la bóveda de la familia Duarte descansa finalmente, y luego de muchos avatares, viajes y vejaciones, su cuerpo embalsamado. Evita murió el 26 de julio de 1952, pero sus restos fueron depositados allí recién en 1976.
Plaza Evita y monumento. Donde hoy está la sede de la Biblioteca Nacional era el terreno de la quinta de la familia Unzué, que fue transformada en 1937 en residencia presidencial de verano. Allí vivieron Evita y Perón entre los años 1945 y 1952. El monumento, que fue inaugurado el 6 de diciembre de 1999, es obra del escultor argentino Ricardo Gianetti y fue realizado en bronce sobre base revestida en granito.
Museo Evita. Ultimo etapa en el recorrido de Evita en Buenos Aires, se encuentra ubicado en una antigua casona de la calle Lafinur 2988. Allí funciona, además del museo, el Instituto de Investigaciones Históricas Eva Perón, que preside su sobrina nieta, Cristina Alvarez Rodríguez.
¡Ay Federico García, llamá a la guardia civil! (Intinerario dedicado Federico García Lorca)
La Avenida de Mayo. Inaugurada el 9 de mayo de 1894, es el eje del recorrido del poeta. Y la recta urbana, ciudadana, que une el Poder Ejecutivo (Casa de Gobierno) con el Poder Legislativo (Congreso Nacional).
El Café Tortoni. Lugar de cruce con el itinerario gardeliano, el más antiguo café de Buenos Aires era frecuentado por Alfonsina Storni, Benito Quinquela Martín, Baldomero Fernández Moreno, Federico García Lorca y Arturo Rubinstein, entre tantos otros artistas, hombres de letras y parlamentarios. El 27 de junio de 1927 cantó allí Gardel: había sido invitado junto con sus guitarristas para animar una velada organizada en homenaje al dramaturgo italiano Luigi Pirandello. En el primer piso del edificio se encuentra hoy la sede de la Academia Nacional de Tango.
El hotel Castelar. Lugar de residencia de García Lorca en Buenos Aires; se hospedaba en la habitación 704. La peña Signo, que en los años 30 funcionaba en el subsuelo del hotel, lo agasajó. Reunía a intelectuales argentinos y extranjeros de la época y fue frecuentada por Alfonsina Storni, Oliverio Girondo, Conrado Nalé Roxlo y Jorge Luis Borges, entre otros. García Lorca conoció también al poeta Pablo Neruda, entonces cónsul de Chile en Buenos Aires, una amistad que sólo el asesinato del andaluz truncaría.
El Teatro Avenida y el Bar 36 Billares (al 1200). Siempre fiel a su tradición hispana, en 1933 Lola Membrives dedica una temporada al poeta granadino, representando en el Teatro Avenida Bodas de Sangre, Mariana Pineda y La zapatera prodigiosa, con la presencia del autor.
Gratuitas: cómo y dónde inscribirse
Las visitas guiadas que mensualmente ofrece la Subsecretaría de Turismo de la Ciudad son gratuitas.
Se trata de recorridos a pie o en bus con guías propios y especializados en dichas temáticas que muestran los atractivos culturales, arquitectónicos, históricos y comerciales de cada barrio. Están dirigidos a turistas argentinos y extranjeros, así como a residentes de la ciudad.
Su propósito es enriquecer la oferta turística institucional, brindar recreación y ofrecer la puesta en valor del patrimonio cultural, histórico y turístico de Buenos Aires.
Una vez al año se realizan también itinerarios específicos para determinadas fechas patrias. Por ejemplo, alrededor de la fecha del 17 de agosto se organiza un recorrido dedicado a José de San Martín. Otras fechas similares son el 20 de junio, en homenaje a Belgrano, y el 11 de septiembre, en honor a Sarmiento; siempre en bus y en días sábado.
El itinerario dura aproximadamente 3 horas, y la información de los guías es brindada sólo en idioma español. La inscripción se hace telefónicamente, por el 4114-5791, de 9 a 16, en el área de Visitas Guiadas.
No hay un punto fijo común de partida para todos los itinerarios. Cada uno tiene un lugar de salida diferente, que se informa a la persona cuando se inscribe.
La programación puede consultarse en cualquiera de los Centros de Información Turística-CIT, y también en la nueva página web de la Ciudad: www.bue.gov.ar.
Los tres itinerarios evocativos que figuran en el portal –Borges, Gardel, Evita– se hacen sólo en bus y en días sábado, y son sin duda los que despiertan gran interés, por su enorme posicionamiento y relevancia internacional; son también los de mayor demanda de público. El itinerario sobre García Lorca se hace a pie, y el circuito no es fijo. Hay otros recorridos, pero son de perfil más localista y sus figuras están enfocadas dentro del marco de los barrios.






