
Con su verde madurez
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¿Cómo hacer para seguir haciendo música punk cuando el pelo ya no crece como antes y la cresta pierde en manos del pelo corto? ¿Cómo hacer para seguir atrayendo a chicos que están más cerca de ser hijos que de ser público? Son las cuestiones con las que el punk se debate desde su explosión, en 1977, y a Green Day en algún momento iba a tocarle de cerca.
El trío de Billie Joe Armstrong (voz y guitarra), Mike Dirnt (bajo) y Tré Cool (batería) se planteó la cuestión puertas adentro, justo cuando estaban por celebrar los quince años de trayectoria y el resultado fue "American Idiot", un álbum conceptual de trece temas (el segundo, "Jesus Of Suburbia", y el duodécimo, "Homecoming", constan de ... ¡cinco partes!), en el que repasan los usos y las costumbres del gobierno de los Estados Unidos, tanto en su política exterior como puertas adentro. Compacto, rotundo, el disco sigue sonando al viejo y querido punk del trío, pero enriquecido con cuerdas y percusiones varias, además de sus ajustadísimas letras. Rob Cavallo coprodujo el material con Billie Joe y compañía, pero eso es lo que menos importa. El disco llega, exactamente, una década después de "Dookie", el mayor impacto de la banda, y es el séptimo de estudio. "Homecoming" y "Jesus Of Suburbia" son sus mayores sorpresas, no sólo por el hecho de que duran más de nueve minutos cada uno de los tracks, sino por la resolución de ambos, con epílogo incluido y todo.
La corriente de neo punk californiano, que explotó a comienzos de los años 90 con bandas como The Offspring, No Doubt y Green Day, lejos de extinguirse, supo reinventarse. Cada uno de estos grupos está pasando por un momento de gran madurez y "American Idiot" es la prueba de que hay días verdes para rato. Y si encima siguen picando en punta en los rankings de venta, cartón lleno.






