
Creador de tramas
Rescata los valores de los tejedores jujeños, acompaña a travestis y piqueteros en el oficio de la costura, exporta a Tokio... Así es Martín Churba, un innovador textil y diseñador consagrado
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Inspirado en Santiago del Estero creó una colección que llegó sin escalas a Tokio. Y es un éxito. Es que el diseñador Martín Churba suma seguidoras tanto japonesas como argentinas, y va por nuevos rumbos. Con marcado perfil social, colabora con una cooperativa de travestis para que, a través del hilo y la aguja, puedan salir de la calle.
Así es L’enfant terrible de la moda argentina, que hasta reinventó el lujo y mezcló tejidos en fibra de llama artesanales con cristales en piezas que se vendieron en París.
Por cada colección realiza 120 diseños, que se abren en colores y estampas. Trabaja géneros, crea tramas y se anima a innovar. Investigó las pieles sintéticas para buscar un efecto depilado que le permitiera crear altos y bajos relieves, y el resultado está hoy en los percheros de Retrotramando, una colección que surgió mientras se dedicaba a reciclar prendas donadas al Ejército de Salvación.
¿Lo último? Fashion Now, un anticipo del verano próximo. Como en un juego, explica: "Hoy los líderes de la moda cambiaron. Son los grandes almacenes de la ropa, que miran y copian la tendencia. Y decidimos copiar a los que copian. Hicimos el camino inverso". Siempre en versión Tramando, claro.
Cosmopolita, viaja una vez por año a Japón, donde tiene cinco puntos de venta, y dos veces a Europa. Sus piezas se comercializan en Italia, Suiza, Bélgica, y otros países.
-¿Qué lugar ocupa la artesanía en el diseño y la elaboración de tu ropa?
-Un lugar importante, no por el hecho de que las prendas se hagan una por una (en la confección, siempre se hace una por una) sino porque salga cada una diferente a la otra, porque los procesos que creamos en Tramando para las telas les dan características de pieza única.
Hace cuatro años, Churba trabajó con tejedores de Jujuy en una experiencia que hoy continúa. El primer contacto fue con la Red Puna, y siguió con un programa de capacitación y formación de artesanos textiles expertos en fibra de llama, gracias a la financiación de ONG locales y extranjeras. Una colección de piezas de llama con incrustaciones de cristales Swarovski se vendió a L’Eclaireur, una boutique muy prestigiosa de París. Y la relación crece. "En cada viaje vivimos siempre un encuentro muy emotivo, como de mundos que se juntan a armar un futuro distinto para todos", dice.
Con inspiración en el monte santiagueño, creó un look gaucho que fue bien recibido en Tokio, con bombachas, chiripá y accesorios de cuero decorados con monedas.
-¿De dónde surge la necesidad de involucrarte en proyectos sociales?
-Me importa porque mi trabajo me hace tan bien, hacer lo que me gusta, que quiero contagiar a otros esa capacidad de trabajo, esa idea de pasión. Cuando imaginé Tramando, ya venía con una agenda social que traía de mi anterior empresa. En la dupla Trosman-Churba había contratado a chicos con capacidades diferentes. Y al comenzar con Tramando, redacté un documento fundacional y en una de sus partes hablaba sobre la trama social. Lo importante es crear una visión común e integradora, y cuando alguien no puede imaginar, darle la oportunidad de hacerlo. Por eso, para mí Tramando es un colectivo creativo.
-¿Cómo se inició la alianza con travestis?
-Hace un año y medio me vinieron a ver integrantes de la cooperativa de travestis Nadia Echazú. Juntos, pensamos una colección diseñada y producida por ellas, que ahora está en prototipos. Las chicas tienen un excelente nivel de costura.
-¿Y el encuentro con la cooperativa La Juanita?
-Cuando lo vi por primera vez a Toty Flores, del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) de La Matanza, le pregunté cuál era su sueño. Lo tenía muy claro: "Resignificar la cultura del trabajo". Con la ayuda de mucha gente, hicimos guardapolvos, ícono del trabajo, de la educación, de la salud. Los lanzamos en Fashion Buenos Aires y hasta los vendimos en Japón.
-¿Y cuál fue la lección?
-Aprendí que nunca hay que bajar los brazos porque ellos, con las peores condiciones, lograron inaugurar una escuela primaria en La Matanza.
El eclecticismo está en cada rincón de su atelier, en Rodríguez Peña 1973, en el que conviven piezas únicas de exportación, pufs tejidos por artesanos y hasta zapatillas Topper intervenidas por él y que prometen novedades: pronto lanzará una línea deportiva de esa marca, by Churba.
-¿Cómo es la clienta de Tokio?
-La clienta de Tokio es muy parecida y, a la vez, muy diferente a la argentina. Alucina con descubrir algo nuevo, algo secreto. Se queda dos horas viendo una sola pieza, se la prueba, piensa. Ama la filosofía de la marca, lo que está detrás. Vuelve siempre, y sigue los movimientos de la marca. En Buenos Aires la gente conoce mucho mi trabajo, y Tramando se incorpora al mercado como una marca de diseño que llega a más y más gente. Hay mucha empatía con la marca.
-¿Cuánto tiempo le dedicás a la búsqueda de texturas?
-Bastante, casi diría que la mitad del tiempo de diseño estamos en la búsqueda y clasificación de texturas. Además, es un trabajo en continuo, que lo hacemos todo el tiempo. En un sector de Tramando, los diseñadores tenemos acceso a los distintos procesos para experimentar con texturas.
Ahora trabaja en la idea de un fotoprint de un elemento ya incorporado en las prendas dando un efecto tridimensional y jugando con la percepción.
-¿Cuánto tiene de arte el diseño de indumentaria?
-Como decía Saint Laurent, la moda no es un arte, pero se necesita a un artista para hacerla.
-¿Y te considerás un artista?
-Sí, soy un artista textil. Y también actor [estudió siete años de actuación en la escuela de Agustín Alessio y en cine protagonizó No quiero volver a casa, de Albertina Carri]. Creo que éste es un oficio y que se necesita de la sensibilidad de un artista para hacerlo.
-También codiseñaste con otros artistas.
-Con Nicola Costantino hicimos la colección línea piel y con Pablo Reinoso creamos una línea inspirada en la silla Thonet. También trabajé con Guillermo Kuitca. Junto a Clorindo Testa realizamos una instalación y una colección única.
-¿Cuánto influye el mercado en tus diseños? ¿Hay algo de diseño a demanda?
-Influye. Muchas veces pensar en el mercado me ayuda a frenar a tiempo... es el freno a las ideas muy locas o muy radicales. Muchas son un corset que no te deja respirar, otras una buena noticia de aceptación y venta. Toda la info que me llega del mercado me inspira o me trae a una realidad concreta.
-Inauguraste nueva tienda en Unicenter, y tenés otra en Paseo Alcorta . ¿Cómo se lleva el diseño de autor con los shoppings?
-No creo que sea una relación ideal ni que sea fácil de movida. El tema es que el diseño de autor, en mi caso, no es sólo eso. También Tramando es marca, es amplia y no está dirigida de mí (autor) a la clienta. Hay más cosas en Tramando, más gente que diseña y colaboraciones con otras marcas. Hay puntos intermedios, y la gente lo agradece.
Termina la entrevista pero él no se detiene. Muestra sus creaciones preferidas, permite espiar la colección que vendrá y vuelve a hablar del concepto colectivo creativo. Aquel que le permite diseñar con travestis, artesanos y piqueteros, cautivar el mercado oriental y llegar a la mujere fans de su marca. Siempre en movimiento, siempre tramando algo.
LOS PREFERIDOS DE AUTOR
Diseñador que admirás: admiraba mucho a Alexander McQueen
Musas: tengo una musa en casa, Marina Belaustegui. Hay muchas mujeres que nos inspiran a la hora de crear, y también sabemos de muchas que se inspiran con nosotros. Las cantantes Marisa Monte, Björk y Rihanna, y la modelo y actriz Dree Hemingway (¡chicas que compraron Tramando!).
Textura y materiales preferidos: el dulce de batata, la madera lustrada, el pelaje de mi gato
Colores: coral flúo, negro terciopelo, verde limón, azul klein, piel
Preferidos en artes plásticas: el escultor indio Anish Kapoor, y los argentinos Leandro Erlich y Nicola Costantino
Música: Civilización y barbarie, el disco del percusionista Ramiro Musotto
Libros: Caravaggio, obra completa, de editorial Taschen
Flor: la del cardón
Joya o accesorio: tiras, cadenas, chales variados, de colores, pesos y texturas diferentes
Perfume: Antiheros, de Etat Libre d’Orange
Hobby: footing
Pieza de decoración: sillones, luminarias y objetos seriados de Gaetano Pesce
Restaurante en Buenos Aires: Bistró Tokio, en Belgrano, y Fervor, en Recoleta
Objeto con valor sentimental: mi mate
Un lugar en el mundo: Redonda, Ceará, en el noreste de Brasil
Un secreto de belleza o de estilo: el paso del tiempo
Proyectos: disfrutar más día a día de mi trabajo, de mi vida
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