
Para recibir a Hilario y Emma, un pequeño espacio que se hizo grande gracias a la correcta elección de muebles y colores.
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"Llevo tiempo comprando cosas. Tengo muchos libritos porque soy maestra jardinera y me gusta contarles cuentos a los chicos. ¡A mis hijos los esperan muchas historias!"
Mamá maestra y papá arquitecto se pusieron en marcha apenas confirmaron que iban a tener mellizos. Para acondicionar el futuro cuarto, comenzaron por el color: sería crema, un tono unisex. Cuando, más tarde, supieron que iban a tener un nene y una nena, también optaron por una paleta neutral para los muebles. Cuna gris y cuna blanca, y que sean los juguetes los que aporten color con su estridencia.
"Si bien sabíamos que había posibilidades de que tuviéramos mellizos, ¡la noticia nos movió la estantería! Aunque tenemos planeado mudarnos a otra casa pronto, no dudamos en poner manos a la obra para recibirlos con la habitación que se merecen."
"Como son un nene y una nena, quisimos diferenciar las cunas por color sin caer en el clásico celeste y rosa. Optamos por dos colores neutros: blanco para Emma y gris para Hilario."






