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Con el paso del tiempo, la memoria puede deteriorarse por diversas cuestiones, pero existen formas de mantenerla en buen estado. Realizar ejercicios mentales y físicos, llevar una dieta equilibrada y dormir lo suficiente son las claves para mejorar y cuidar la salud cognitiva. En relación con esto, se dio a conocer que el uso del celular, cuando se emplea de manera adecuada, puede ser beneficioso para esto, dado que existen aplicaciones y juegos diseñados para mejorar las capacidades del cerebro.
Pero no todo es color de rosas, dado que Ana Herrero, experta en digitalización y nuevas tecnologías, advirtió en diálogo con WeLife sobre los efectos negativos que también tiene el uso excesivo del teléfono en la memoria. Según dio a conocer, la dependencia de este dispositivo para almacenar datos simples, la saturación de información, la multitarea y la constante distracción a través de notificaciones afectan la capacidad de retención y concentración, lo que dificulta la consolidación de recuerdos. Además, el uso prolongado del celular puede generar fatiga visual y reducir el rendimiento cognitivo, debilitando la memoria de trabajo a largo plazo.

A pesar de los efectos negativos que el uso excesivo del celular puede tener sobre la memoria, Herrero señaló que también puede ser utilizado de manera positiva. Por lo que explicó, la clave está en emplearlo de forma consciente y reservar tiempo para ejercitar la memoria activa a través de tareas simples, sin recurrir constantemente al dispositivo. Asimismo, destacó que existen herramientas que, al integrarse de manera efectiva en la rutina, ayudan a reducir los olvidos y también pueden fortalecer la capacidad de recordar información:

Para evitar que el teléfono impacte negativamente en la memoria, es fundamental incorporar hábitos que refuercen la capacidad de retener información de manera natural. Teniendo esto en cuenta, lo mejor es practicar el hecho de recordar detalles simples sin depender de dispositivos, evitar el multitasking al usar el móvil y establecer horarios sin su uso son medidas clave. Además, activar el modo “No molestar” o usar aplicaciones enfocadas en el aprendizaje en lugar de almacenamiento puede transformar este dispositivo en una herramienta positiva para fortalecer la memoria, siempre que se emplee conscientemente.
En definitiva, la moderación y el uso intencional del celular puede ayudar a proteger la salud cognitiva y a promover un equilibrio saludable entre la tecnología y las habilidades de la cabeza. Asimismo, al reservar espacio para actividades offline y priorizar el descanso mental, es posible reducir la dependencia del móvil mientras se fomenta una memoria más activa y autónoma.




