
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

Hoy en día, muchas personas consumen suplementos a diario, como magnesio o potasio, para mantenerse saludables y que su organismo funcione correctamente. Sin embargo, muchas veces, debido a la enorme cantidad de información que hay en Internet sobre estos productos, deciden hacerlo sin consultar previamente con un profesional para conocer las advertencias y efectos contraproducentes. Si bien los productos son saludables y necesarios para el cuerpo, es fundamental no tomar una dosis excesiva, ya que esto puede provocar un daño permanente en la salud.
El magnesio, en el último tiempo, se convirtió en uno de los suplementos más populares de las farmacias. Esto no es casual, puesto que este mineral es crucial para el cuerpo humano. Según el sitio especializado Medline Plus, “todos los órganos del cuerpo, especialmente el corazón, los músculos y los riñones, necesitan magnesio para funcionar correctamente”. Además, promueve el bienestar general, porque fortalece los huesos, regula el sistema nervioso, los niveles de azúcar en sangre y brinda soporte al sistema inmune.

Si bien se habla mucho de los signos que presenta una persona ante la deficiencia de magnesio (como fatiga, espasmos y debilidad muscular, movimientos anormales en los ojos y entumecimiento) poco se habla de cómo se siente una persona que consume este mineral en exceso. De acuerdo con los especialistas del sitio web Manual MSD, la hipermagnesemia, es decir, la alta concentración de magnesio en la sangre, puede causar síntomas como debilidad muscular, hipotensión arterial y dificultad respiratoria.
Para evitar la hipermagnesemia es muy importante consultar con un médico antes de empezar a tomar cualquier tipo de suplemento, aunque sean de venta libre. De acuerdo con el sitio Eating Well, la dosis diaria de magnesio recomendada depende de la edad de la persona. A continuación, una lista detallada de cada una de ellas:

Es importante tener en cuenta, sin embargo, que la hipermagnesemia puede presentarse por otros motivos como ser, por ejemplo, la insuficiencia renal. Por eso, es fundamental prestar atención a ciertos síntomas que pueden indicar el exceso de magnesio en sangre. Algunos de ellos son: diarrea, calambres, dolores abdominales intensos, náuseas, vómitos, enrojecimiento facial, retención de orina y dificultad para respirar. Ante la aparición de cualquiera de estos signos, se recomienda consultar con un profesional de la salud lo más pronto posible.




