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La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza. Se trata de un trastorno neurológico que puede afectar la calidad de vida de quienes lo padecen, ya que suele provocar episodios de dolor intensos acompañados de otros síntomas que dificultan las actividades cotidianas.
Así lo explicó el Dr. Juan Manuel Ceballos, neurólogo del Hospital Centro de Andalucía, quien remarcó la importancia de identificar los factores que desencadenan las crisis y de contar con un tratamiento adecuado para reducir su frecuencia e intensidad.
“La migraña es un tipo de dolor de cabeza que limita la calidad de vida de los pacientes. Pueden aparecer otros síntomas como la fotofobia, esa hipersensibilidad a la luz; la sonofobia, que es la hipersensibilidad al ruido; además de náuseas y vómitos. En la mayoría de los casos es un dolor de cabeza muy intenso que precisa de un tratamiento sintomático para intentar acortar la crisis al mínimo tiempo”, explicó.

Más allá de los medicamentos, Ceballos destacó que existen cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a controlar la enfermedad y disminuir la aparición de nuevos episodios. Entre ellos mencionó la alimentación, ya que algunos productos pueden actuar como desencadenantes de las crisis en personas predispuestas.
“Hay que ajustar la nutrición y no consumir alcohol, especialmente vino tinto, porque contiene sustancias que pueden incrementar el dolor de cabeza. Se habla mucho del chocolate, del queso añejo y de algunos nutrientes. Se puede valorar suprimir de la dieta ciertos alimentos que pueden estar relacionados con favorecer las migrañas”, afirmó.
No obstante, aclaró que estos desencadenantes no afectan por igual a todas las personas y que siempre es recomendable identificar, junto con un profesional de la salud, cuáles son los factores que influyen en cada paciente.

Además de cuidar la alimentación, el especialista subrayó que mantener hábitos saludables puede contribuir a reducir la frecuencia de los episodios. “El ejercicio físico es fundamental. También el sueño: tener buenos hábitos de descanso es muy importante”, sostuvo.
Por último, el especialista recordó que actualmente existen múltiples alternativas terapéuticas para tratar esta enfermedad y destacó que el tratamiento debe adaptarse a las características de cada paciente. “Hoy en día tenemos un gran arsenal terapéutico, tanto para atajar la crisis cuando aparece como tratamientos preventivos para quienes tienen episodios recurrentes. Estos permiten disminuir la frecuencia y la intensidad de las crisis”, explicó.



