
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

Frutas y verduras capturan la atención de todos por diferentes razones: algunos se sienten atraídos por su delicioso sabor, otros por sus colores vibrantes o su exotismo. Sin embargo, muchas personas las eligen especialmente por sus beneficios para la salud. Para este último grupo, se destacan ciertas frutas que son particularmente eficaces en potenciar la salud cognitiva y mejorar nuestras capacidades de memoria.
Se trata de vegetales ricos en vitaminas, como la K y la C, cuyos efectos en el bienestar mental son particularmente notables. Además, todos ellos contienen compuestos como los flavonoides, que juegan un papel crucial en la lucha contra enfermedades neurodegenerativas.
Y los beneficios no terminan ahí. Un estudio de la Universidad de Lubin encontró relación entre el consumo de Vitamina C específicamente con el efecto positivo que tiene para la prevención de enfermedades como la esclerosis amiotrófica lateral, la enfermedad de Huntington, el Parkinson y el Alzheimer, y desórdenes psiquiátricos como la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia, entre otros.


Mientras que algunos alimentos pueden fortalecer la memoria y mejorar las capacidades mentales, otros pueden tener efectos adversos, según revela un reciente estudio publicado en la revista General Psychiatry. Este estudio señala que el consumo excesivo de Vitamina B1, también conocida como tiamina, podría perjudicar la capacidad cognitiva en adultos mayores. Aunque la tiamina es esencial para la regulación de los neurotransmisores cerebrales, los análisis muestran que consumir más de 0,68 miligramos diarios puede reducir sus beneficios y empezar a causar problemas.

No obstante, es importante incluir en la dieta alimentos ricos en Vitamina B1, que se encuentra en productos integrales, enriquecidos y fortificados, como el pan, cereales, arroz, pasta y harina, además de germen de trigo, carnes como la de vaca y cerdo, truchas y atún de aleta azul, huevos, legumbres y arvejas, y también en nueces y semillas.




