
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

La alimentación desempeña un papel clave en el bienestar físico y mental de las personas. Cuando la dieta no es equilibrada, se pueden presentar alteraciones en el cuerpo y la mente, provocando problemas de ansiedad y afectando el equilibrio emocional.

Para controlar la ansiedad y mejorar la salud mental, existen ciertos alimentos que es recomendable evitar, aunque siempre es clave consultar con un médico para tener una visión profesional del tema.

De acuerdo con el sitios Psicólogos y el diario La Vanguardia, hay más alimentos que podrían tener efectos perjudiciales para el cerebro y el comportamiento.
1. Sal. Cuando se consume en exceso está relacionada con la hipertensión arterial, lo cual tiene un impacto directo en la salud cerebral. Además, puede causar retención de líquidos, lo que agrava el deterioro de las funciones cognitivas, afectando la capacidad de razonamiento. “Son causantes de la hipertensión arterial que por supuesto afecta directamente al cerebro y de problemas como la retención de líquidos, sino que por su alto contenido de sodio aceleran el deterioro de las funciones cognitivas, así como la capacidad de razonamiento”, señala el sitio.

2. Glutamato monosódico. El glutamato monosódico es un aditivo que se encuentra de manera natural en algunos alimentos, como la carne, las espinacas y los champiñones. Sin embargo, cuando se utiliza como potenciador de sabor en alimentos procesados, puede tener efectos negativos sobre la salud cerebral. “Es una sustancia que se encuentra de manera natural en algunos alimentos, como la carne, las espinacas y los champiñones u hongos, pero también es un aditivo que resulta de un proceso químico para ser utilizado como potenciador de sabor de algunos alimentos procesados, y es esta sustancia la que puede perjudicar nuestra salud cerebral”, advierte la página.
Es importante tener en cuenta que, al modificar los hábitos alimenticios, se pueden lograr mejoras significativas tanto en la salud mental como en el bienestar general.
*Por María Camila Salas Valencia



