
Demoliendo mitos
Del squash se dice que es violento, caro, de ejecutivos. Mientras el Masters Internacional se juega en una cancha vidriada junto al Obelisco, te damos cinco razones para prestarle atención a este deporte, pero sin prejuicios
1 minuto de lectura'
1. Multiples beneficios fisicos
La revista norteamericana Forbes ubicó al squash como el deporte más saludable, por encima del remo, la natación y el alpinismo. Según este estudio realizado a través de un sondeo con especialistas médicos, se pueden quemar más de 400 calorías, practicándolo sólo media hora.
"Dentro del squash juega mucho lo cardiovascular, porque es muy rápido, tiene mucho pique y rápida recuperación. Si no estás entrenado, te da la sensación de que te vas a morir dentro de la cancha, pero una vez que empezás a entrenar y aprendés las reglas, que no son difíciles, cualquiera, de los 5 a los 90 años, puede jugar", explica la Dra. Alejandra Ciappa, que además de ser especialista en genética y neurobiología psiquiátrica por la Universidad de Barcelona, tener un posdoctorado en Alzeheimer y bancos de ADN de la Universidad de Columbia, y trabajar en el Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro, es una fanática de esta disciplina.
Ciappa recomienda realizar una evaluación de aptitud física antes de iniciarse en este deporte, que incluya un análisis de sangre, un electrocardiograma, un electrocardiograma de esfuerzo y un eco-doppler. Pero tomadas esas precauciones, la médica augura resultados positivos, a muy corto plazo. "Es muy completo, porque usás todos los músculos, sobre todo trabajás piernas y glúteos. Te cambia totalmente el físico después de jugar un par de meses".
En cuanto al peligro de lesiones, Ciappa explica que no es tan grave. "El piso es flexible, porque es de madera, entonces el impacto sobre la columna, la rodilla, etcétera, es muy diferente. Por supuesto que podés tener lesiones y hay que jugar con cierto cuidado, pero, en general, es muy saludable."
2. El cerebro se ejercita tanto como el resto del cuerpo
Los cuádriceps, bíceps y glúteos no son los únicos que trabajan dentro de la cancha. Antes de pegarle a la pelotita, el cerebro realiza un conjunto de acciones que implican un entrenamiento cognitivo muy completo, esencial para mantener la mente activa, uno de los pilares de la vida saludable.
Ciappa explica que en el squash se utilizan funciones superiores del cerebro, como la toma de decisiones, la atención, la memoria, la coordinación motora y el manejo de lo visual-espacial. También, la conducta, la autoestima y las emociones que se producen durante un partido.
"La toma de decisiones está relacionada con la rapidez de la jugada –sigue la médica–. En muy pocos segundos tenés que tomar decisiones que sean productivas, cometer la menor cantidad de errores posibles y hacer la mayor cantidad de jugadas ganadoras. Usás la memoria de todo lo aprendido: de tus entrenamientos, tus partidos previos, de ver a tu oponente y de jugadas específicas que sacás de tu cabeza en una milésima de segundo. Esto se combina con la coordinación motora de todo tu cuerpo, que te permite llevar a la práctica estas jugadas. Y en el manejo visual-espacial trabajás con las distancias. Podés ver a qué distancia vas a mandar una pelotita, dependiendo de dónde esté parado el otro."
3. No es tan exclusivo como se cree
A pesar de practicarse en clubes tradicionales, como el Jockey y el Hurligham, y aunque es un deporte popular entre altos directivos de empresas, jugar squash no es más caro que jugar al tenis. El alquiler de una cancha, por hora, sale entre 40 y 70 pesos, dependiendo del día, horario y club, mientras que en el caso del tenis los precios oscilan entre 70 y 100 pesos, también teniendo en cuenta las posibles variaciones. Las clases de squash comienzan en los $ 60 por hora y pueden ser algunos pesos más. "Antes jugaba al tenis, pero el profesor empezó a subir mucho el precio de las clases, así que lo dejé y mi papá me llevó a jugar al squash", cuenta Guido, de 15 años, que se inició en esta práctica hace un año.
Las raquetas nuevas se consiguen por Internet desde 110 hasta 1000 pesos. "Si querés empezar y no tenés una, podés alquilarla por $ 5. Además, no hay que ser socio de un club para jugarlo", comenta Daniel San Martín, creador de Squashworld.com y organizador del Masters Internacional que desde el 25 de junio tiene sede en Buenos Aires.
Según la Asociación Argentina de Squash Raquets (AASR), hay aproximadamente 130 clubes especializados en la Argentina, considerando los que tienen canchas en alquiler, los sociales y las canchas en countries, y últimamente se han abierto nuevos centros en provincias como Chubut y Chaco. Entre todas esas canchas, más algunas particulares, se reparten las 20.000 personas que según la AASR hacen squash en nuestro país.
4. Para todas las edades
Desde los 5 o 6 años se empiezan a entrenar chicos para jugar al squash, según explican desde la AASR. "Mi hija a los 3 años y medio agarró una raqueta porque nos acompañaba a jugar y hoy ya le pega a la pelotita -cuenta Ciappa-. El deporte desde chico es muy importante. Sirve para luchar contra la obesidad y la depresión, entre otras cosas, y les enseña a ganar y perder. Cuando te dejan solito en el mundo, la vida es como una cancha de squash."
Para San Martín practicar este deporte ayuda a los chicos a aprender a tomar decisiones. "Generalmente en la vida lo que más te cuesta es tomar decisiones, porque éstas perjudican y favorecen. En un partido una decisión mal tomada te puede hacer perderlo", comenta.
"Me enganché mucho más que con el tenis. Me gusta porque podés entrenar solo y es un deporte más rápido", dice Guido, de 15 años, que entrena tres horas diarias todos los días y juega torneos nacionales de menores.
Agustín, de 19 años, cuenta que empezó a jugar a los 12 porque lo llevó su papá, y hoy trabaja en un complejo de canchas de la avenida Cabildo. "Es muy bueno físicamente, porque corrés muchísimo y es muy completo –comenta Agustín–. Te hacés como adicto."
En el otro extremo etario, los mayores de 75 hasta tienen su propia categoría para participar de torneos. "Fui al Mundial Senior de Sudáfrica en 2006 y me encontré con 32 jugadores en categoría de 75 años y más", agrega San Martín.
5. Genera pasión
Al hablar con quienes juegan al squash se nota la gran pasión que sienten por este deporte. Incluso, a veces, la vida de los jugadores está relacionada con el deporte, como es el caso de Ciappa, que encontró el amor en la cancha. "Empecé a tomar clases y mi profesor sugirió jugar con el que ahora es mi marido. Empezamos a practicar juntos y un día yo estaba jugando y vi que él me estaba mirando a través del vidrio. Nos enamoramos, pero igual competíamos mucho."
Para San Martín el squash también tuvo un importante impacto en su vida. "Me acerqué porque hace siete años tuve un problema de salud muy delicado. Cuando lo superé me hizo un clic en la cabeza en función de tener que cambiar el modo de vida. Me enamoré tanto del deporte que empecé a dedicarle 6 días a la semana. Después empecé a jugar torneos y me entusiasmé en ayudar a pensar cómo difundirlo."
Más representativa aún es la historia que cuenta San Martín sobre un irlandés que ganó la categoría de 75 años o más en Sudáfrica. "Cuando salió de la cancha y lo estaban aplaudiendo todos, el hombre se tiró al piso y le pidió al árbitro que llamara una ambulancia. Estaba sufriendo un infarto. Una semana después su hija fue a buscar el premio y contó que el padre estaba mejorando y que él siempre decía que ya había hecho su vida y que había ido a jugar ese torneo para demostrarles a sus hijos y nietos que a los 75 años todavía se podía seguir haciendo cosas. El sabía que en ese último game estaba infartado, pero quería dejarle a su familia el mensaje de nunca abandonar."
En internet: www.squashworld.com / www.aasr.org.ar
EL MEJOR DE TODOS
"Los jugadores argentinos siempre tuvieron mucho talento. Sólo necesitan más inspiración y entrenamiento de los mejores jugadores", dice el canadiense Jonathon Power, la gran figura mundial del squash, que participará hoy de una exhibición en la avenida 9 de Julio.
"Ganar el campeonato mundial en 1998 fue el mayor desafío de mi carrera, porque era el objetivo de mi vida", cuenta Power, de 36 años, que se inició en el squash a los 8 y a los 15 ya estaba jugando profesionalmente.
Lo que más le gusta del squash es que el jugador tiene que ser rápido, estar en forma, tener fortaleza mental y una buena coordinación entre la vista y la mano. Por todo esto, Power reconoce que cada día de su vida profesional era muy difícil, porque contaba con poco tiempo para descansar entre las prácticas, tenía que cuidarse mucho de lo que comía y sufría la ansiedad previa a cada partido.
Tras retirarse como profesional, sigue dedicándose al deporte que le dio 36 títulos mundiales. Además de producir DVD de entrenamiento, es dueño de la Academia Nacional de Squash, en Toronto, que ayuda a desarrollar el deporte en todos los niveles, trabajando tanto con el equipo nacional como con grupos de jóvenes en situación de riesgo, que de otra manera no podrían acceder a este deporte.
"El squash está creciendo en muchos países y espero que lo siga haciendo –anhela–. A medida que el mundo se hace más pequeño y la gente está cada vez más ocupada, el squash está en una buena posición para convertirse en un deporte de moda en el mundo."
BASICOS
El squash es un deporte que se juega en interiores, generalmente de a dos jugadores, utilizando raquetas y una pelota de goma. La cancha tiene piso de madera, un frontón, dos paredes a los costados y una cuarta pared de atrás que suele ser de vidrio
PARA VERLO
Hoy, entre las 10 y las 18, en Corrientes y 9 de Julio, se disputará la final del Masters Internacional y habrá exhibiciones del canadiense Jonathon Power, además de otras actividades






