
Dime en qué andas y te diré cuán ricotero eres
Proyectos y trabajos actuales de los integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
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- El Indio Solari . Hace tres años (sí, uno antes de que la banda decidiera parar) que está en su bunker grabando su debut solista con Hernán Aramberri (en buena medida responsable del vuelco electrónico de los últimos trabajos de los Redondos) como mano derecha. "Siempre estuve muy ligado al Indio -confiesa Aramberri- y mi trabajo con él sigue siendo el mismo que hacía con el grupo. Sólo que ahora en vez de dos personalidades fuertes, hay una. Todavía no quiere hablar públicamente, pero el año que viene, cuando salga el disco, saldrá a dar la cara." Las intensas jornadas de trabajo en el estudio de la casa de Solari suelen ser de más de doce horas, pero, a pesar de (o por) ello, el cantante todavía no está satisfecho. ¿Cuando se edite el álbum, lo presentará en vivo? "Todavía no sé, depende de la repercusión y la dimensión que tome."
Walter Sidotti. Se pasó buena parte del año tocando la batería en la banda del arquero Germán Burgos, en España. De su grupo La Favorita, poco y nada hubo este año. "No sé si los Redondos van a volver a tocar, pero las puertas no están cerradas definitivamente".
Semilla Bucciarelli. "El final de los Redondos fue muy abrupto, pero creo que nos vino bien a todos", dice el bajista devenido artista plástico. Está haciendo giras por el interior y el exterior con sus pinturas y acompañó a Dos Saxos Dos y Divididos con intervenciones en vivo de arte digital. Además, está trabajando en un proyecto musical con Tito Fargo.
Sergio Dawi. Después de la impasse ricotera, se dedicó más a su experimental banda paralela, Dos Saxos Dos (el año próximo quizá se edite un disco con material antológico). Además, tocó con Fargo y Albert Plá, entre otros. Pero ahora, prepara también un disco solista. "Hace años que vengo grabando cosas por mi cuenta y el parate con la banda me ayudó a volver a ese material. Va a ser un disco con muchos amigos invitados", dice. "Creo que lo que sucedió con los Redondos fue algo natural. Y ahora todos estamos en una situación bastante productiva. No cierro las puertas a que el día de mañana la historia pueda continuar y aspiro a que sea aún más rica. Lo tomo como un descanso sanitario. Hay veces que las estructuras le ganan al espíritu y, por ahí, en esos momentos es sensato bajar los decibeles. El tener que estar hasta el último momento de un show con el corazón en la mano, desnaturaliza el hecho de una banda que sale a tocar y hace música. Lo bueno de todo esto es que ahora todos aparecemos en las páginas de Espectáculos y no en Policiales".




