
Doble circulación: un acierto
Con sólo dos puertas afectadas, se aprovecharon al máximo todos los espacios
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Como muchos departamentos de tres ambientes con dependencias, la vivienda contaba con dos puertas de entrada. Por una se ingresaba en el sector social y de allí al privado: es decir, del estar comedor a los dos dormitorios, el baño y un toilette. La otra daba al área de servicio: cocina, lavadero, dormitorio y baño.
Pero en el lugar habitaba un matrimonio que no tenía personal con cama adentro. Tener el departamento dividido en dos zonas que no se comunicaban entre sí resultaba poco práctico. Además, tanto la habitación como el baño de servicio estaban absolutamente desaprovechados.
¿La solución? Generar un espacio que vinculara ambas áreas y creara una doble circulación dentro del hogar. La clave la dio el cuarto de servicio, que se convirtió en un comedor diario con acceso tanto a la cocina como al pasillo que desemboca en el estar comedor. Esto último se logró abriendo una puerta que antes no existía.
De ese modo, si uno de los habitantes de la casa quiere usar el espacio del estar para fines profesionales, el otro puede moverse con tranquilidad por el resto de los ambientes, sin necesidad de ingresar allí.
También es posible que uno de ellos esté en una reunión en el comedor, mientras el otro llega con las bolsas del supermercado. El recién llegado puede dejarlas en la cocina, cambiarse y sólo después aparecer y saludar.
Es decir, se sacó mayor beneficio del espacio y la casa ganó comunicación e independencia al mismo tiempo.
Como si esto fuera poco, las reformas no implicaron grandes transformaciones estructurales. De ese modo, si en un futuro se quisiera volver a la distribución original, se podría hacer sin problemas. La obra apenas implicó unos 15 días de trabajo, y no hubo necesidad de cambiar pisos ni se afectaron excesivamente las paredes.
Todo se basó en un principio sencillo: modificar la disposición de algunas puertas. Al abrir una nueva y cambiar de lugar otra ya existente, se logró la transformación de base: la doble circulación dentro de la vivienda.
Las claves del cambio
- En primer lugar, entonces, se abrió una abertura. Por medio de ese espacio se lograría conectar el futuro comedor diario con las habitaciones y el estar comedor de la vivienda.
- ¿Cuál es la que se cambió de lugar? La que unía el lavadero con el cuarto de servicio. Lo que se hizo fue cerrarla y abrir, a cierta distancia, una arcada que permite circular directamente desde la cocina hasta el comedor diario. El lavadero, por su parte, se convirtió en un sector independiente, conservando la puerta que lo comunica con la cocina. Con sólo cerrarla, logramos que quede totalmente aislado (y la ropa tendida, fuera de la vis ta de las visitas).
- La consigna era aprovechar al máximo las instalaciones. Por eso, antes de romper la pared, se desmontó la placa de corlock (un revestimiento vinílico) que la cubría. Con ese material se bloqueó la puerta que ya no se utilizaría. Resultó así una falsa pared; si en el futuro se quisiera recuperar la puerta original, bastaría con volver a remover el revestimiento.
- La arcada es recta; por eso, no demandó excesivo trabajo realizarla. Se la recubrió con una moldura de madera que hace juego con los azulejos de la cocina. Así, se evitó tener que cambiarlos. Tampoco fue necesario remover los pisos; se mantuvo el mosaico existente. Pero la rotura de pared planteaba un problema: ¿qué terminación darle a la unión entre el piso de la cocina y el del comedor diario? Se colocó una solia; es decir, una mader a ancha, que da prolijidad al sector.
- Sólo quedaba transformar el cuarto de servicio en comedor diario. Contaba con un revestimiento de corlock oscuro, color jacarandá, al estilo de las décadas del 60 y 70. Lo que se hizo fue lijarlo para crearle adherencia, y aplicar encima pintura amarillo patito. Se completó con una guarda estampada en esa misma tonalidad, a la altura del respaldo de las sillas. La elección del color no fue casual: sigue la línea de los azulejos de la cocina que, por estar en buen estado, no se cambiaron. También se mantuvieron los solados (pisos) de mosaico. Para completar la ambientación, se colocó una cortina, una mesa de algarrobo y un estante adonde ubicar el televisor. Sobre las paredes, utensilios de cobre, cuadritos de cerámica enmarcados en madera y recuerdos familiares.
- En cuanto al baño de servicio, se anuló y se transformó en un placard. Se colocó una tabla a 40 cm del techo (a modo de estante para abrigos), un caño o barral para colgar ropa y otro estante abajo, para zapatos fuera de temporada. Dadas sus dimensiones, también puede albergar la aspiradora y la tabla de planchar.
Se mantuvo la misma puerta y se retiraron los artefactos (inodoro y lavabo), pero no se anularon las cañerías. Por lo tanto, si el día de mañana alguien necesita volver a activar el baño, no tiene más que colocarlos otra vez.
FUENTES CONSULTADAS: Maderera Buenos Aires: Avda. Gaona 1672; 4582-6395. Easy Home Center: Avda. Cruz y Escalada; 4605-5169. Avda. Antártida Argentina y Frías; Lavallol; 4231-2318. Cerviño y Avda, Bullrich; 4778-8031/35. Casa El Norte: Avda. Cabildo 4951; 4701-2669. Textil Belgrano: Echeverría 1413 PB; 4786-0925. Shonan Ferretería: Beruti 2854. Arquitecta Estela B. Reca: French 3160, 10° B; 4827-0309.
La realización
- Como se trata de una obra muy sencilla, se contrató un mínimo de personal. El mismo albañil se encargó de cerrar una abertura y abrir la otra. Luego, se llamó a un carpintero para colocar la solia.
- Uno de los grandes hallazgos fue la utilización del panel de corlock. Se trata de un revestimiento vinílico para paredes que tiene cierto cuerpo. Suele ir sobre bastidores, pero en este caso estaba colocado directamente sobre la pared. Entonces, cuando se hizo la arcada, no fue complicado despegarlo y usarlo para clausurar la antigua puerta del lavadero. El revestimiento se observa desde el comedor. Desde el lavadero, se ve una puerta inutilizada.
- Tanto esta medida como la que se tomó con los artefactos del baño (no clausurar las cañerías) permiten que, si mañana se quiere volver a la disposición original, se pueda hacer. Esto es importante en caso de que se quiera vender el departamento: volviendo a trasladar el revestimiento y activando nuevamente el baño, se obtiene otra vez un inmueble de tres ambientes con dependencias.
Algunos costos
- Albañilería: la mano de obra, la hora promedio, desde 10 hasta 20 pesos.
- Carpintería: la hora promedio, desde 25 hasta 35 pesos.
- Corlock: la hoja, de 1,22 m de ancho x 2,44 m de largo, desde 30 hasta 45 pesos.
- Moldura: en madera de pino, de 3 cm de ancho, el metro lineal, 1,25 pesos.
- Solia: en madera de anchico, de 1 x 6 pulgadas, el metro lineal, 13 pesos.
- Lija: 0,50 peso.
- Pintura: con Satinol, material y mano de obra, el m2 desde 8 hasta 20 pesos.
- Pintura al agua: látex de un litro, desde 4,50 pesos.
- Guarda: en papel vinílico, material y mano de obra, el metro lineal desde 15 hasta 30 pesos.
- Tela bengalina: de un metro de alto x 1,5 de ancho, 8 pesos.
- Tela batistas: de un metro de alto x 1,5 de ancho, 8 pesos.
- Tela countrie: algodón estampado, de 1 metro de alto x 1,50 de ancho, desde 6 hasta 10 pesos.
- Cortina: de 1,50 metro de alto x 1,20 de ancho, confeccionada y colocada, 60 pesos.
- Mesa: de 1,10 m de ancho x 1,80 m de largo, 149,95 pesos.
- Rack: para TV, audio y video, 99,95 pesos.
- Rack: para TV, audio y video, con estante lateral, 149 pesos.
- Barral: para colgar ropa. Caño para cortina: de bronce, el metro 5,60 pesos.
- Asesoramiento profesional: conforme a la complejidad del trabajo, entre el 10 y el 15% sobre el costo total (materiales y mano de obra).
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