Dolor de vesícula: atención, cuidados y seguimiento

El dolor de vesícula puede ser el síntoma de una enfermedad compleja que requiera un tratamiento especial con urgencia
El dolor de vesícula puede ser el síntoma de una enfermedad compleja que requiera un tratamiento especial con urgencia Crédito: Pixabay
(0)
30 de junio de 2020  • 12:18

El dolor de vesícula se manifiesta en la porción media o superior derecha del abdomen y puede aumentar si se trata de un caso severo como la rajadura de la vesícula y el posterior derrame del líquido que contiene (bilis) en el abdomen.

Si el dolor de vesícula va acompañado de ictericia (amarillamiento de la piel), fiebre y náuseas , puede ser necesaria una cirugía para extirpar el pequeño órgano en forma de pera situado debajo del hígado.

Si el cuadro no es tan grave, el dolor de vesícula puede durar de 30 minutos a 24 horas e ir acompañado de fiebre.

Una persona puede tener piedras o cálculos (colelitiasis) y no advertirlo hasta que se manifiesta el dolor de vesícula.

Existen estudios médicos para prevenir la aparición de un dolor de vesícula por este motivo, no invasivos e indoloros como una sencilla ecografía abdominal para visualizar los cálculos.

No abusar en la ingesta de alimentos tales como leche entera, quesos tipo parmesano (amarillos), manteca, salchichas y vísceras (corazón, hígado, riñón) puede prevenir la formación de cálculos evitando el molesto dolor de vesícula.

¿Qué es la vesícula?

La vesícula es el órgano encargado de almacenar la bilis que segrega el hígado, ubicada por debajo de este en la parte superior del abdomen y con un tamaño que va de 5 a 7 cm. de diámetro.

La bilis es un líquido amarillo verdoso de sabor amargo que actúa en la digestión disolviendo las grasas para que puedan ser diluidas .

Cuando se ingieren alimentos la vesícula se contrae y libera bilis en el intestino delgado (duodeno) a través del conducto biliar (colédoco).

La bilis descompone las grasas convirtiéndolas en ácidos grasos facilitando su absorción por el intestino delgado como parte del proceso digestivo.

Durante el acto de la alimentación, no es necesaria la totalidad de la bilis segregada ya que la vesícula cumple la función de contenerla hasta el momento de su liberación, hecho que se lleva a cabo por el conducto biliar. El conducto biliar une la vesícula y el hígado con el intestino delgado.

Las enfermedades que puede estar anunciando el dolor de vesícula

Cuando el dolor de vesícula aparece puede estar comunicando la existencia de algunas de estas enfermedades:

  • Inflamacion vesicular o colecistitis: puede ser tanto aguda como crónica.
  • Colangitis: ocasionado por material infectado que queda atrapado en el conducto biliar.
  • Pancreatitis por cálculos biliares: un cálculo que obstaculiza el conducto por donde salen los jugos pancreáticos.

Los cálculos o piedras se forman con el paso del tiempo. Pueden o no afectar el normal funcionamiento de los fluidos digestivos o, por el contrario, obstaculizar los conductos y producir un intenso dolor de vesícula agudo, inesperado y sorpresivo.

Se mencionan como causas de su formación los antecedentes hereditarios, obesidad, ingesta de azúcar en cantidad desmedida, sedentarismo y embarazo.

Tratamientos para aliviar el dolor de vesícula y curar enfermedades

El tratamiento clínico para aliviar el dolor de vesícula y curar las enfermedades que pueda estar comunicando, dependen exclusivamente de una consulta médica profesional.

Algunas determinaciones que se pueden tomar para solucionar el problema son:

  • Colecistectomía o extirpación de la vesícula biliar . Generalmente, se realiza como consecuencia de la irrupción de un fuerte dolor de vesícula para remover los cálculos que producen el cólico biliar.

De todos modos, la bilis llega al intestino por otras vías, motivo por el cual luego de extirpada la vesícula se puede vivir con normalidad y sin dolor.

  • Extirpación o remoción laparoscópica de la vesícula biliar . Los beneficios de la extirpación consisten en no volver a sufrir dolor de vesícula, erradicar la infección y evitar la formación de nuevos cálculos.

Los posibles riesgos son sufrir una lesión en el conducto biliar, infección en la cavidad abdominal, hernia en la incisión, complicaciones en la anestesia, entre otras.

  • Análisis de laboratorio para determinar bilirrubina en orina, lipasa entre otros.
  • Medicación recetada profesionalmente para disolver o limpiar los cálculos, incluso en ocasiones es necesaria la ingesta de antibióticos para combatir posibles infecciones.
  • Indicación de una dieta especial , en la que se recomienda consumir sustancias alimenticias que contengan agua y bajas en contenidos grasos. Frutas, verduras cocidas, arroz, pasta y pan integral. Brócoli, jugos de col, zanahorias o remolacha, té de boldo, entre otras.
  • Ciertos estudios de mayor complejidad como la colangiopancreatografía por resonancia magnética, ultrasonografía endoscópica, gammagrafía de la vesícula biliar con radionúclidos y otros.
  • Estudios previos como una laparoscopia diagnóstica, ultrasonido abdominal e imágenes hepatobiliares.
  • Reposo , ya sea para calmar el dolor de vesícula o después de la intervención quirúrgica de extirpación.
  • Ejercicio físico , muy recomendado para evitar la formación de piedras en la vesícula biliar.

En conclusión, la vesícula es un órgano complejo, al cual hay que prestarle especial atención tanto en la alimentación, como en el diagnóstico de una enfermedad o patología que pueda estar siendo anunciada a través del dolor.

Si bien hay personas que pueden vivir normalmente sin este órgano porque se lo extirparon en un procedimiento quirúrgico, el dolor de vesícula puede ser punzante, molesto y muy incómodo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.