
El año del león DiCaprio
Este año ruge para Leo. Durante la temporada entera se escuchará hablar del actor que ya es superestrella a los 28 años. Protagonista de los dos films más taquilleros, el Oscar está a sus pies
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LOS ANGELES.– Con la comedia Catch me if you can (Atrápame si puedes), Leo ocupó el primer puesto de recaudación en la última Navidad, ha sido nominado para el próximo Globo de Oro y se rumorea que será candidato a un Oscar. Con este film de Steven Spielberg, Leonardo DiCaprio, a los 28 años, ha conquistado a todo el mundo. Encarnando a un verdadero pillo (Frank Abagnale, hoy asalariado del FBI y autor de libros), el actor vuelve locas a las mujeres mientras es perseguido por un policía, interpretado por Tom Hanks. Como si fuera poco, la otra película reciente de la que fue protagonista, Pandillas de Nueva York, del director Martin Scorsese, ocupó en Estados Unidos el cuarto puesto en recaudación de taquilla.
A DiCaprio lo han definido como el nuevo Cary Grant, pero sin embargo es candidato al Globo de Oro como actor dramático, no de comedias.
Eso se debe a que la odisea de Frank, un muchacho de conducta desviada, representa todavía cierta desesperación de la sociedad norteamericana. Es alguien que comete un error, termina en la cárcel, se escapa, se reinventa, en un círculo infinito de trampas y engaños. Alguien que puede perderse o reconquistarse.
–¿Le resultó difícil salirse del rol de gran estrella y volver a ser el actor de sus primeros films?
–A pesar del éxito, siempre seguí teniendo los mismos amigos, como por ejemplo Tobey Maguire, seguí escuchando música, jugando al basquet, al ping-pong, leyendo, viajando. Confieso que fue para mí una pausa fértil.
–¿Por qué rechazó trabajar en Star Wars y en American Psycho?
–Estaba demasiado inmerso en el estudio del ambiente en Alaska. Y, además, me esperaban algunos meses en Roma, en Cinecittà, para la continuación de Pandillas de Nueva York.
–A propósito, en el futuro usted volverá a ser dirigido por Scorsese.
–Me fascina la idea de volver a trabajar con él y de interpretar al famoso magnate Howard Hughes en The Aviator, sin el brillante uniforme de piloto del film de Spielberg.
–En el cual su personaje conquista a las mujeres con mentiras. Pero también puede llorar por la separación de sus padres.
–Durante la filmación me sentía perseguido por un séquito de admiradoras, todas ellas rubias: eran muchas las mujeres que debía cortejar, besar y estafar. Pero amo la escena en la que, de niño, veo bailar a mis progenitores. Después, todo cambia, incluso la familia.
–¿Una escena prácticamente idéntica a la que le toca en Pandillas de Nueva York?
–Sí, el dolor de la venganza contra el hombre que había asesinado al padre de mi personaje. La Nueva York de 1860 estaba invadida por una violencia bastante semejante, sin embargo, a la que hoy nos circunda.
–En los estrenos de sus films a usted siempre se lo ve acompañado por su madre y su adorada abuela, nunca por una novia.
–Me encanta estar con mis seres queridos. ¡Nada semejante al violento personaje que busca venganza en Pandillas de Nueva York! En Roma, cuando hacíamos una pausa en el rodaje, visitaba todos los museos con mi abuela y llevaba a mi madre a comer a verdaderas trattoria.
–¿Cuáles son las cosas más molestas que debe enfrentar alguien que es famoso?
–Ser perseguido por los fotógrafos, ver cómo se vende una imagen falsa de uno mismo. Yo me defiendo escondiéndome detrás de los lentes ahumados, como si fueran una coraza.
–Ahora lo espera el personaje de Alejandro Magno, con quien nace el culto de la fama.
–Me complace la idea de trabajar con Baz Luhrman, después de Romeo y Julieta. Siempre quise estudiar con personas como Robert De Niro, Martin Scorsese, el visionario Baz Luhrman. Todos ellos tienen cualidades que admiro: la virilidad, el humor, la inteligencia y pasiones verdaderas.
–Usted no era un chico adinerado de Hollywood, que conocía bien los barrios bajos y las calles de mala fama. ¿Qué es lo que ha conquistado al convertirse en actor?
–No riqueza, sino más bien curiosidad espiritual, paciencia, una suerte de entrenamiento casi deportivo.
–¿A quién le diría "atrápame si puedes"?
–No a una mujer, pero sí a mis compañeros del equipo de basquet.
Mi amiga Cameron
Texto: Giovanna Grassi/Corriere della Sera/LA NACION
Cameron Diaz es la ladrona Jenny Eaverdeane en Pandillas de Nueva York, la amada de Amsterdam, el personaje de DiCaprio. Pero, por muchos motivos, Jenny es propiedad de Billy el carnicero –encarnado por Daniel Day Lewis. La actriz es el toque femenino del film de Scorsese, y un gran apoyo de los dos protagonistas, a quienes admira y de los cuales es muy buena amiga.
–¿Por quién hará fuerza en la entrega de los Globo de Oro y los Oscar?
–Por la película, como todos nosotros. Soy defensora acérrima de Pandillas de Nueva York. Al igual que Leo, como Daniel, como Dante Ferretti y todos los otros, he llegado a hacer simbiosis con la historia, con nuestros personajes. Los cinco meses de filmación en Roma con Scorsese me enriquecieron tanto, en el aspecto emotivo, como nada en mi vida.
–Algunos han dicho que en el film hay pocas escenas entre usted y DiCaprio...
–No estoy de acuerdo. Aunque admito que hubiera sido divertido profundizar más en nuestra historia, sobre la base de nuestros destinos afines, sé que el film no era eso. De todos modos, Leo estuvo magnífico y me gusta especialmente la escena en la que le comunico mi deseo de huir a California.
–¿Algún secreto entre los dos para lograr una mejor actuación?
–Entre los dos inventábamos juegos y bromas para disminuir la tensión y la fatiga de la filmación. Nos reíamos mucho, y eso contribuyó a introducir una especial ternura en las escenas de amor. Si alguna vez Leo se convierte en director –y sé que lo seduce la idea–, me pondré en la fila de las que quieran actuar bajo su dirección. Daniel Day Lewis, el misterioso, se ocultó tras su personaje... Daniel es una persona especial, tanto como su esposa Rebecca Miller, la hija del gran dramaturgo. Daniel ama la actuación, pero rehuye todo lo frívolo y mundano. Trabajar con él fue un gran aprendizaje profesional y de vida. Y además, Scorsese...
Para todos los actores estadounidenses ha sido un verdadero maestro, que ha hecho grandes los nombres más estimados, de De Niro a Keitel. A nosotros nos dijo, cuando debíamos besarnos: "Imaginen ser bailarines de ballet que se persiguen con ligereza".
Breve biografía
Leonardo DiCaprio nació en Hollywood el 11 de noviembre de 1974, de la unión entre George, productor italiano de tiras cómicas, y Irmelin, secretaria de origen alemán. Sus padres se divorciaron, pero amigablemente, cosa que permitió que Leonardo mantuviera sin dificultades su relación con ambos.
A los 5 años debutó en el programa de televisión Romper room. En 1992 llegó su primera actuación en la pantalla grande. En 1994, cuando apenas tenía 20 años, fue nominado para un Oscar por su actuación en ¿A quién ama Gilbert Grape?
1997 es el año de oro de DiCaprio: gracias a Titanic, el film de James Cameron que ganó 11 premios Oscar, el actor se consagró como estrella mundial, aunque no consiguió el Oscar como mejor actor. Luego realizó El hombre de la máscara de hierro y trabajó para Woody Allen en el film Celebrity.
Después de Titanic, DiCaprio rechazó ofrecimientos para actuar en Episodio 1 (Star Wars) y en American Psycho, para reaparecer en 2000 en La playa. A pesar de que le pagaron por su actuación una cifra fabulosa (20 millones de dólares), el film de Danny Boyle no logró convencer al público ni a la crítica.
Filmografía
- Critters III (1991), de Kristine Peterson.
- Hiedra venenosa (1992), de Katt Shea.
- Vida de este chico (1993), de Michael Caton-Jones.
- ¿A quién ama Gilbert Grape? (1994), de Lasse Hallström.
- Las cien y una noches (1995), de Agnès Varda.
- Diario de un rebelde (1995), de Scott Kalvert.
- Rápida y mortal (1995), de Sam Raimi.
- Vidas al límite (1995) Total Eclipse, de Agnieszka Holland.
- La habitación de Marvin (1996), de Jerry Zaks.
- Romeo y Julieta (1996), de Baz Luhrmann.
- Titanic (1997), de James Cameron.
- Celebrity (1998), de Woody Allen.
- El hombre de la máscara de hierro (1998), de Randall Wallace.
- La playa (2000), de Danny Boyle.
- Don’s Plum (2001), de R. D. Robb.
- Shirtless: Hollywood’s Sexiest Men (2002), de Elizabeth Meeker.
Las críticas
Según diarios y revistas norteamericanos, Leonardo DiCaprio, sobre todo en el film de Scorsese, "demuestra ser capaz, brillante e inventivo, una novedad en el estilo parco del actor, que ahora aparece maravillosamente rico y sorprendente como un nuevo Cary Grant, colmado de humor y con melancólicas zonas de sombra". También fueron buenas las críticas de Pandillas de Nueva York, aunque un tanto contradictorias: el New York Times lo elogió, pero recibió una crítica bastante dura en Los Angeles Times. En general, DiCaprio recibió juicios positivos, si bien un periodista señaló: "Scorsese no supo dirigir bien al actor ni aprovechar sus excepcionales cualidades mímicas como lo hizo Spielberg".
Claro que en Pandillas de Nueva York, Leo se vio obligado a estar a la altura de un grande como Daniel Day-Lewis, a quien la crítica definió como "un actor enorme, inigualable.
Algunos premios
- 1994 - ¿A quién ama Gilbert Grape? Mejor actor de reparto.
- 1994 - ¿A quién ama Gilbert Grape? Chicago Film Critics Association Awards. Actor revelación.
- 1997 - Romeo y Julieta. Berlin International Film Festival, Oso de Plata al mejor actor.
- 1998 - Titanic. Blockbuster Entertainment Awards. Mejor actor en drama.
- 1998 - Titanic. Golden Globes. Mejor actor.






