El cantante de clásicos

Calamaro vuelve al disco luego de cuatro años y lo hace a través de versos del cancionero popular latinoamericano ( Malena , Volver y Algo contigo , entre otras)
(0)
27 de febrero de 2004  

"No sé si mi canto es lindo o si saldrá medio triste. Nunca fui zorzal ni existe plumaje más ordinario. Yo soy pájaro corsario que no conoce alpiste... No me nombren que es pecado y no comenten mis trinos. Yo me voy con mi destino para donde el sol se pierde. ¡Tal vez alguno se acuerde que aquí cantó un argentino!" Las coplas del payador perseguido de Atahualpa Yupanqui le sirven a Andrés Calamaro como introducción de su nuevo álbum, El cantante . De hecho, son las únicas palabras que aparecen en el packaging de cartón, detrás del retrato realizado para la portada por el artista español Javier Aramburu.

En los últimos cuatro años la única noticia acerca de Calamaro (no toca en vivo desde 1999 siquiera) era que continuaba en su travesía por componer las mil y una canciones. Se habló de un disco doble o triple como sucesor del quíntuple El salmón . Pero no. El cantante tiene apenas tres canciones de A.C. ( Estadio Azteca, La libertad y Las oportunidades ) y el resto es parte del cancionero popular latinoamericano más reconocido. Malena, Volver, La distancia (Roberto Carlos), Sus ojos se cerraron, Algo contigo, El arriero y el tema de Rubén Blades que da nombre al disco, entre algunas otras.

Con el fino acompañamiento de músicos provenientes del jazz (Jerry González) o del flamenco (el guitarrista Niño Josele y el productor Javier Limón), el argentino radicado en España logra reinventarse, a su antojo y con lo mínimo indispensable. Buenas canciones (¿quién puede dudar de ello?), bien tocadas (realmente la banda suena impecable, en especial cuando juegan a aflamencar los temas) e interpretadas con absoluta personalidad. Andrés se apropia de esos versos clásicos, como aquellos con los que cierra el álbum pidiendo que "si no me quieren en vida cuando muera no me lloren, no me lloren". Aunque un disco de versiones parezca algo menor, éste no lo es en absoluto.

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.