
El dueño de Iron Maiden
Chicos, a despedirse. El que no fue a Vélez se perdió la última oportunidad. Steve Harris nos confirmó que ésta será la última gran gira del grupo, aunque seguirán tocando y grabando por muchos años más
1 minuto de lectura'
Este hombre perpetuamente enfundado en pantalones chupines y con el pelo bajando por sus hombros, que corre frenéticamente en escena mientras sus dedos se mueven sobre el bajo como propulsados por un ventilador, fuera del escenario es un ser sorprendentemente tranquilo. También compositor y productor, solo él y el guitarrista Dave Murray permanecen hasta hoy desde la formación original de Iron Maiden, en 1976. Conocido como la mano de hierro que ha conducido firmemente a la doncella ídem, Steve Harris habla bajito y con fuerte acento cockney, como quitándose importancia. Según él, ésta es la última gran gira del grupo, pero hay Iron Maiden para rato.
-¿Cómo va esta nueva gira?
-La reacción ha sido fantástica en todos lados. Nos tomamos un descanso para Navidad después de la parte europea de la gira y nos hizo bien, porque ahora hemos vuelto renovados. Uno sabe que cuando toca nuevo material, la reacción no va a ser tan fuerte como cuando toca los clásicos, pero siempre ha sido de esa manera con cada nuevo álbum que hemos hecho. Es normal.
-¿Están tocando mucho material nuevo?
-Sí, tocamos unas seis canciones de Dance Of Death , y algunas de ellas son bastante largas, hay un montón de material nuevo. Así que este show es un desafío para nosotros, y también para el público. Es interesante, te mantiene fresco.
-Se ha dicho que ésta es su última gran gira, ¿es cierto?
-Lo que probablemente haremos en el futuro será tocar cuatro meses al año en lugar de nueve, comprendimos que tenemos que calmar un poco el ritmo de trabajo. Es difícil para nosotros pasar tanto tiempo lejos de nuestros hogares -yo tengo una familia con seis hijos-, seguramente tocaremos durante el verano (boreal), entre mayo y septiembre; en esa época los chicos están de vacaciones y se hace un poco más fácil. Hay muchas razones: tenés que ser realista, ya no somos tan jóvenes, y aunque todavía creamos más excitación que la mayoría de la gente, es bueno comprender que para seguir disfrutándolo, menos es más. Lo tenemos merecido después de más de 20 años sin parar, y de esa forma quizá podamos seguir haciéndolo durante mucho tiempo.
-¿De manera que seguís viendo un buen futuro para Iron Maiden?
-Sí, pienso que podemos seguir haciendo álbumes y giras, sólo que va a ser más planificado. Antes, hacíamos tanto como pudiéramos, veías el mapa de la gira, y parecía el juego "una los puntos" (risas), había marcas por todos lados.
-La crítica habla de Dance Of Death como su mejor trabajo en años, ¿lo ves de esa manera?
-Nosotros no lo analizamos así, pero pienso que es un muy buen álbum, es diferente. Nos tomamos mucho tiempo para hacerlo, y pusimos mucho cuidado, desde el comienzo hasta el final. Hay un montón de cosas sucediendo ahí adentro; Journeyman , por ejemplo, es diferente de cualquier cosa que hayamos hecho.
-Hay piezas largas y complejas, con cierta influencia de rock progresivo.
-Sí, definidamente. Ya hicimos algunas cosas de ese tipo en Brave New World (2000), pero lo desarrollamos más en este álbum; es lo que somos ahora, nos representa. Soy un gran fan del rock progresivo de los 70, como el primer Genesis, Jethro Tull, King Crimson, Emerson Lake & Palmer, Yes, hay muchos.
-¿También escuchás música clásica?
-Escucho algo de tanto en tanto, pero lo que me gusta realmente es la música de películas, especialmente la que tiene esa cualidad épica, grandiosa. El primer disco que tuve me lo compraron mis padres cuando tenía cinco años, fue la música del film Exodus . Eso es una gran influencia, junto con las cosas de rock progresivo.
-¿Qué sentiste cuando se volvieron a reunir nuevamente con (el cantante) Bruce Dickinson y (el guitarrista) Adrian Smith?
-Fue algo muy natural, realmente. Alguna gente me pregunta: "¿Volaron chispas, los cielos se abrieron?" (risas). No fue nada de eso, lo sentimos como algo normal, era lo correcto para hacer en ese momento. No es como que hubo que trabajar duro para hacer que funcionara, fue divertido.
-¿Tuvieron que hacer ajustes cuando pasaron a tocar con tres guitarristas en lugar de dos?
-No realmente. El único ajuste que tuvimos que hacer fue en el escenario, porque hay un poco menos de lugar (risas), tengo que tener un poco más de cuidado y ver adónde voy. Fuera de eso, no hubo grandes cambios. En los álbumes había montones de guitarras, y ahora podemos recrear más fielmente ese gran sonido en vivo.
-En su site en Internet (el guitarrista) Janick Gers dice que vos sos el que mantuvo la banda en tiempos difíciles.
-Bueno, en Inglaterra decimos "Hay que tomar el toro por las astas", lo que significa que alguien tiene que hacerse responsable y tomar decisiones. Y eso ha recaído sobre mí, los otros miembros del grupo me tienen confianza.
-¿Es difícil mantenerse fresco después de más de 25 años?
-Quizá, sí. Cuando decidimos hacer un nuevo álbum, tratamos de asegurarnos de que todos llegamos renovados y con ideas frescas. Eso es todo lo que podemos hacer. Pero realmente no lo sé, y pienso que ése es el secreto de Iron Maiden: no es algo que puedas analizar o definir, no lo pensamos demasiado, simplemente funciona.
1
2El accidente del vuelo 92: trece minutos en el aire, confusión en la cabina y una decisión fatal
- 3
Odiar el verano: ¿qué revela la psicología sobre la personalidad de quienes no disfrutan el calor?
4Entró a un sitio de niños perdidos y descubrió una foto que cambió su vida para siempre: “Las cosas buenas también pasan”



