
Desde hace más de 10 años, el artista Gastón Pérsico lleva adelante el proyecto Heavy Mental, en el que ensaya un cruce visual y musical entre filósofos y bandas de rock pesado.
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Por Alejandro Lingenti
¿Dónde se encuentran Foucault con Judas Priest y Derrida con Iron Maiden? La respuesta a esa pregunta insólita es una: "en Heavy Mental", el curioso cruce entre rock y filosofía de extrema dureza que se le ocurrió a Gastón Pérsico, graduado en la Escuela Nacional de Bellas Artes Rogelio Yrurtia y en Diseño Gráfico en la Universidad de Buenos Aires, que presentó este original proyecto por primera vez en el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca allá por 2005. Pérsico ideó posters, remeras, una biblioteca apócrifa de pensamiento contemporáneo y nombres de filósofos devenidos en logotipos de bandas de heavy, una subcultura que define como "compleja y subestimada". Su modalidad de trabajo es el reciclaje: cortar, pegar, combinar, mezclar y reconfigurar. Tomar un par de elementos, correrlos de su contexto más habitual y cruzarlos para generar nuevas potencialidades. Esto es estimular el sano ejercicio de pensar. Nacido en 1972, Pérsico se mueve desde hace años preferentemente en el under porteño, pero también expuso en el exterior. Suele trabajar con Cecilia Szalkowicz, con la que también se anima a jugar al DJ. La música es para él un asunto clave, se nota. Sonic Youth funciona como epítome de su universo conceptual: rock, arte, estilo y actitud. Y Heavy Mental es quizás su proyecto más acabado, el que aún hoy mantiene vivo cargándolo todo el tiempo de diversas alternativas.
¿Cómo y cuándo apareció la idea de Heavy Mental y por qué te decidiste a desarrollarla?
Heavy Mental surge a partir de la idea de un cruce entre dos disciplinas aparentemente incompatibles: el heavy metal y el pensamiento filosófico. Me interesa la fuerza de choque que produce el heavy, sobre todo para vincularlo con el impacto que provocan las ideas de algunos pensadores. En 2003 realicé una serie de dibujos donde escribía nombres de filósofos usando logos de bandas metálicas. Luego el proyecto fue creciendo y tuvo distintas instancias: presenté instalaciones con remeras pintadas con los logos de los filósofos, posters, libros, esculturas y otros objetos. En 2006 recibí el segundo premio arteBA-Petrobras por Heavy Mental Records, una instalación donde se podía escuchar un disco que grabé junto a tres bandas de la escena heavy under. Escribí las letras con la técnica de cut-up (un collage dadaísta versión Burroughs), tomando textos de libros de tres filósofos contemporáneos, y convoqué a Insurrección, Sacred Thrash y Exocet para musicalizarlas y grabar un disco en estudio.

¿La selección de bandas y filósofos se hizo con un criterio particular?
Los textos fueron seleccionados por su temática y por cierta incomodidad o ruptura que generaron en su momento, y que aún generan hoy. A medida que el proyecto avanzaba, empecé a encontrar relaciones cada vez más grandes entre una disciplina y la otra. El heavy metal es uno de los géneros más marginados de la cultura rock, a pesar de haber alcanzado la masividad en muchos casos. Los filósofos también son una especie marginada dentro de la cultura actual. Las temáticas de algunas letras de las bandas se vinculaban con los contenidos de los textos, cada una a su manera hablaba de cosas parecidas. Las letras escritas a partir de Vigilar y castigar de Michel Foucault las interpretó Insurrección (ya el nombre lo dice todo), las letras basadas en Mil mesetas de Deleuze-Guattari las grabó Exocet, una banda densa, poderosa y gutural; las escritas a partir de El silencio interior de George Bataille las interpretó Sacred Thrash, que hace un thrash bien podrido y oscuro.
¿Hubo alguna reacción o devolución que te sorprendiera sobre el trabajo? ¿Algo bueno o inesperado que te haya ocurrido desde que lo presentaste en sociedad?
Si bien estoy interiorizado en el heavy metal y sus subgéneros, no soy un aficionado del metal. Una de las mejores cosas fue el vínculo con las bandas, conocer un poco de cerca la "hermandad del metal". A los músicos del heavy se les complica conseguir lugares para tocar y que alguien de otro palo los convoque para participar de un proyecto les provocó mucho entusiasmo. "Gracias por lo que hacés por el metal", me dijeron más de una vez.
¿El diseño gráfico es un arte?
Una de las características del arte contemporáneo es que se nutre y utiliza medios, recursos y lenguajes de diversas disciplinas. Pasa con el diseño, la arquitectura, la literatura, la música, la ciencia, la política y la sociología. De ahí, la variedad de propuestas artísticas que hay en la actualidad. El diseño es una disciplina. Y, como en todas las disciplinas, hay momentos en los que se produce esa especie de "magia" que llamamos arte. Es lo mismo que sucede con todas las cosas: pasa en la música, con ciertas comidas, con algunas jugadas de fútbol... El arte es la magia, lo que te lleva hacia otro lugar y puede estar o suceder en cualquier ámbito, en todos lados.
¿Qué lugar ocupa Heavy Mental en el contexto de tu obra?
Con este trabajo aprendí y tuve que hacer muchas cosas que nunca había hecho: escribí canciones, produje un disco (jamás había estado en un estudio de grabación), convoqué y coordiné a músicos y a otros artistas para que participaran en el proyecto... Es decir, me dio una dinámica de trabajo muy diferente de la del artista en su taller haciendo su obra. Este año tengo la idea de publicar un libro sobre todo el proyecto. Si vienen tiempos duros, los afrontaremos a puro metal.






