
El personaje que nos faltaba
Santiago Segura, el actor fetiche de Alex de la Iglesia en "El día de la bestia" y "Muertos de risa", vino a la Argentina a filmar las secuencias de acción de la tercera parte del éxito que lo tiene como protagonista y director, "Torrente 3"
1 minuto de lectura'
La esquina de Diagonal Norte y Esmeralda parece una pista de pruebas. Es sábado a la tarde y no hay oficinistas de traje que se crucen por la calle. Los pocos autos que están estacionados sirven para el juego de una carrera de obstáculos, a gran velocidad, con disparos y todo. La gente que pasa mira y se asusta cuando una voz por los aires de la ciudad grita: "¡No se asomen! ¡Por favor, quédense contra la pared!"
En Buenos Aires nadie entiende nada. De repente, de una camioneta cargada con técnicos y con un fuerte armamento de cámaras, trípodes y luces se baja un gordito de camisa amarilla salida del pantalón, anteojos Ray-Ban, poco pelo. Enseguida dice algo que no se entiende muy bien. Parece un gallego salido de una película costumbrista. Pero él es quien aprueba la toma. Es el protagonista y director de "Torrente 3: El protector", la saga cómica de la película más taquillera de la historia del cine español.
¿Santiago Segura en Buenos Aires? ¿El policía de "Torrente", el de "El día de la bestia"?, se preguntan entonces los turistas, que siguen agarrados de las paredes con sus camaritas digitales bien a mano. De la vereda de enfrente un grupo de turistas españoles le grita: "¡Santiago! ¿Nos podemos sacar una foto contigo?" Y él, respondiendo con el cinismo de su personaje más popular, responde:
-¿Sois españoles?
-¡¡¡¡Sí!!!!
-Pues no. Me la hacen allá. Sáquenle al Obelisco que está bonito.
El Obelisco será el telón de fondo de casi todas las escenas de acción que se filmen en la Argentina (descontando un vuelo en helicóptero por Puerto Madero y un camión mosquito que tirará 12 autos). Pero el símbolo porteño no aparecerá en la película porque para el argumento, Torrente sigue en España. Y la Diagonal Norte simulará la Gran Vía española.
Cada vez que su amigo (y alguna vez compañero creativo) Alex de la Iglesia venía de visita a la Argentina se cansaba de dar noticias de Segura, entre comentarios graciosos y a veces un tanto maliciosos. Para delicia de sus fans argentinos, el actor y director Santiago Segura, de 39 años, ya puede hacer declaraciones por cuenta propia.
No tan panzón
Ese "hombre de negocios" llegó a la Argentina para filmar las secuencias de acción de "Torrente 3: El protector", ese retrato del españolísimo acérrimo que se estrenará en octubre en España. Y si Julio Iglesias acepta, tal vez cante para el final. "Yo tenía una especie de fascinación por la Argentina y nunca la había visitado -cuenta, mientras se saca más fotos con sus fans-. Mucha gente me decía: «¡Ah! Vais a la Argentina porque sale más barato». La verdad es que los especialistas en efectos especiales de España no me merecían mucha confianza. Y aquí hay gente muy profesional. Pero finalmente tuve que traer 15 actores, 12 técnicos; se encareció todo. Entonces lo haremos por el mismo precio, pero más espectacular."
Hay que esperar a que pase una nube para poder filmar sin el sol rajante del mediodía. Un técnico español mira al cielo a través de una lente y dice, sin lugar a dudas: "Habrá como para unos cinco minutos de espera". Entonces por ahí alguien le comenta a Segura que no está tan gordo como en "Torrente, el brazo tonto de la ley", la primera. "Es que para hacer aquélla había aumentado 35 kilos y ahora sólo 18. ¿Qué crees que esta panza es de verdad? No, es de látex", dice y todos se ríen al comprobar que no es cierto. "Hay gente muy subnormal que se identifica con Torrente, pero no es mi intención. A mí me gusta mucho Homero Simpson, pero no quisiera ser como él", dice Segura.
Todas las calles que cruzan Diagonal Norte, desde Florida hasta la 9 de Julio, están controladas por personal de producción que se comunica a través de handies. La calle desierta y tanta seguridad remite a algo parecido como a la llegada del Papa al microcentro. De la producción avisan que el sol está en buena posición. Y a lo largo de cinco cuadras, todos se enteran. La correría comienza otra vez. Velocidad, frenadas, autos con chapa española que vuelven a sus marcas.
De la comilona a la acción
Pero el horario de la comida no se pospone ni por la luz más mágica. Y todo el equipo sale a comer a un restaurante céntrico. Después de unos fideos con crema y champiñones, gaseosa y helado, Segura vuelve al set dispuesto a todo. Pero todavía no es su turno, sino el del doble de riesgo o especialista o "stunt" (pronunciado con u por Segura). Walter Escobar se sube panza abajo al techo de un BMW negro agujereado por supuestas balas. Y comienza la acción. El auto acelera (con él arriba sólo agarrado a ambos lados por sus muñecas) y detrás lo persigue una camioneta negra tipo SWAT con un policía armado que le dispara. La acción se repite unas cuatro veces.
"El cine de acción en sí mismo no me gusta -dice Santiago, que se niega a sacarse una foto con su doble-. Tiene que tener algún sentido la acción. Me gustan las persecuciones en las películas de acción siempre que tengan comedia. De «Matrix», la segunda, todo el mundo recuerda esa persecución en la autopista y luego no recuerda nada más. Yo me aburrí como un mono. Por eso «Torrente» es una parodia, porque me gusta reírme de las películas americanas. Pero también me gusta hacer una cosa patética como «Torrente» y que de repente la gente diga: «¡Coño! ¡Un helicóptero, una explosión!»"
Segura parece un tipo tranquilo y mesurado a la hora de dirigir, pero tampoco quiere perderse un rato de diversión. Así, decide subirse él mismo al techo del auto perseguido para que el equipo de FX Stunt Team pueda tomar unos planos de su cara en acción. La persecución se repite.
Desde la 9 de Julio viene corriendo la productora de Amiguetes Entertainment, María Luisa Gutiérrez. Y Santiago sabe a qué viene, a retarlo por haber hecho esa toma. "Tú no tienes seguro Santiago. Si al salir del motorhome te rompes la nariz estás asegurado. Pero si te caes a 50 kilómetros por hora del techo de un coche te metes una buena ostia y no tienes seguro." Santiago le asegura que el auto iba a 30 por hora. "Yo sé que si ahora mismo me caigo del coche se acaba la filmación. Pero lo interesante es que después el material se mezcla y mi cara ahí le da un poquito de autenticidad", intenta explicarle a su productora.
Santiago promete que esta parte será "la mejor de las tres". "Es más trepidante, con más ritmo y es la más crítica. Vuelve un poco a lo que era la uno: más sórdida, más cabrona, más desagradable." Recordemos la relación miserable que en la primera parte tenía Torrente con su padre (Tony Leblanc). "Es que la sociedad sigue igual -dice-. Si esta película es ridícula, es porque el mundo es ridículo." En la tercera, Segura apunta a los problemas con la inmigración. Torrente intentará extorsionar a unos ecuatorianos que le confían su dinero a cambio de documentación. "Torrente es un miserable, busca a los más débiles. Por eso va siempre rodeado de niños, de jóvenes, de deficientes: para sentirse superior. Pero lo que me hace gracia es que luego en el escalafón superior están quienes se burlan de él. Y el pez grande se come al chico."
Ya se verá cuánto de fanfarrón tiene Santiago Segura cuando dice que si con que esta tercera parte consigue un espectador más que la segunda (5 millones y medio más uno, sería) ya es suficiente para pensar en la cuarta. ¿Se instalará Torrente como el nuevo superhéroe del mundo contemporáneo?






