
En el pasillo, rienda suelta a la creatividad
Alternativas y prácticos consejos que servirán a la hora de decorarlo
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Los pasillos de la casa son, ante todo, lugares de paso estratégicos. Por lo tanto, su decoración no resulta una tarea sencilla, fundamentalmente por sus dimensiones y forma.
Por lo general, su ambientación no es tenida muy en cuenta y tiende a lo híbrido. No obstante, es posible lograr en ellos un espacio acogedor con sólo tener presentes ciertos aspectos.
Es importante considerar que no precisa ser decorado con el mismo estilo de otros ambientes. Por el contrario, como no es un lugar de reunión, puede ser ambientado de una manera más audaz que el resto de la casa. Vale dar rienda suelta a la imaginación y probar allí con colores y elementos que dudamos colocar en otro sector de la vivienda.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de un pasillo? Sirve para separar ambientes. Esto permite crear privacidad, tanto en el plano visual como en el acústico. Pero también hay que tener en cuenta que puede llegar a entorpecer la circulación.
Ubicación del mobiliario
Como por lo general es transitado a toda hora por cada uno de los miembros de la familia, su decoración debe permitir el movimiento, sin que a cada instante se tropiece con algún objeto dispuesto inadecuadamente.
¿La consigna? El pasillo necesita respirar . Por eso no es conveniente situar elementos cerca de las puertas ni ubicar muebles u objetos demasiado grandes, ya que generarían una sensación de ahogo. Lo ideal es decorarlo con enseres pequeños, bajos y poco profundos, construidos con materiales livianos.También nos da la posibilidad de que sea protagonista sólo por prestarle atención a sus paredes y techo. Molduras, falsas columnas, arcos de medio punto, revestimientos en madera a mitad de altura y vigas a la vista revalorizan el ambiente.
Pero, sin duda, lo importante es brindarle personalidad: por medio de un estilo, pero también mediante una función. ¿Qué es lo que recomiendan los especialistas? Que los muebles de esta zona, aunque tengan reducidas dimensiones, sean funcionales: así se optimiza el espacio y deja de ser una zona de tránsito. Este concepto se traduce en varias propuestas.
Por ejemplo, si el pasillo se encuentra delimitado por dos puertas en sus extremos y se forma una especie de nicho, en una de las paredes es posible crear una biblioteca. Sólo basta colocar varios estantes y una butaquita.
¿Otras opciones? Los que se llevan las palmas son los pequeños muebles multifuncionales. Al mismo tiempo que ocupan el espacio, le otorgan personalidad al ambiente. Por ejemplo, hay botineros que además pueden emplearse como mesa de teléfono. ¿Cómo son? Constan de un cajón para guardar las guías telefónicas, una tapa sobre la que se coloca el aparato y en desnivel, al costado, un lugar que funciona como banqueta, con almohadón. Debajo de la tapa tienen dos niveles para guardar 12 pares de zapatos.
Respecto del tamaño
Cuando el pasillo es angosto y de pocos metros, conviene ubicar en él enseres como un dressoir o un chiffonier. Este último es una cómoda que, si bien es alta, se destaca por ser poco profunda.
Posee varios cajones que antiguamente se utilizaban para guardar papeles y joyas, entre otros elementos. De origen francés, fue creado hacia 1750. El dressoir es ideal por sus dimensiones cuando el espacio es poco. Se asocia inmediatamente con el hall de entrada de una casa. Pero no es ése su único destino: por sus medidas (entre 50 y 60 cm de profundidad) y por su practicidad a la hora de ubicar adornos, lámparas y portarretratos, puede ser dispuesto en sectores diversos. Los de menor profundidad (30 cm) son ideales para pasillos y lugares angostos. Solucionan la decoración sin ocupar mucho espacio. Además, una de sus características es la presencia de cajones que, aunque reducidos en su tamaño, resultan prácticos para guardar objetos pequeños.
Cualquiera de estos enseres se complementa por medio de un espejo, que colocado sobre ellos otorga una mayor sensación de amplitud. Mucho mejor si se lo ubica frente a ventanas: de esa manera multiplica la luz y agranda el ambiente.
Si el pasillo es largo y ancho, se pueden disponer mesitas en los cuatro vértices. En las paredes, una serie de cuadros alineados o un gran espejo.
Los tonos predominantes
Como es un espacio que no suele disponer de luz natural, la decoración tradicional aconseja que los objetos y las paredes sean de tonos claros y neutros. De esa manera la luz que le llega se refleja. La gama de los tonos pastel cumple a la perfección la finalidad de dar vida y luminosidad.
Sin embargo, puede ser concebido de una manera más audaz. Los tonos cálidos, por ejemplo, servirán para recrear paredes soleadas.
Si el pasillo tiene techo alto, conviene pintarlo con un tono más oscuro que las paredes. Si es bajo, lo adecuado son las tonalidades claras. En caso de ser ancho, los laterales deben ir en un color más subido que el techo. En cambio cuando es angosto, conviene que las paredes sean más claras.
Respecto de los artefactos lumínicos, existen varias opciones. Por ejemplo, tener luz directa sobre cuadros, adornos y plantas. Dos lámparas de pie brindarán iluminación indirecta al conjunto.
¿Cómo disponer de la iluminación para generar una sensación de mayor amplitud? En un espacio angosto conviene ubicar la luz dirigida hacia los costados. En cambio, en un pasillo largo lo ideal son varios apliques alineados. Cuando es de reducidas dimensiones, lo adecuado es una continuidad lumínica.
Modelos y precios
- Biblioteca: petisa, en madera de pino, entre $ 60 y 75 (Aldana).
- Mueble recibidor: para vestíbulo, en madera de roble, con espejo, paragüero y cajonera, $ 250 (Master).
- Mesita: estilo victoriano, en rattan, desde $ 190 (Paco Quintana).
- Mesita: de arrime, realizada en madera de pino, $ 100 (Aldana).
- Espejo: con cajoncitos en madera de pino, $ 70 (Aldana).
- Banqueta: entre $ 300 y 500 (Paco Quintana).
- Macetero: en madera tallada a mano y rattan, $ 390 (Paco Quintana).
- Dressoir: estilo victoriano, en rattan, entre $ 450 y 800 (Paco Quintana).
- Dressoir: con caballetes de hierro cromado, $ 190 (Kotta diseños).
- Dressoir: con patas torneadas, en madera de pino, $ 100 (Aldana).
- Mueble: con caballetes de hierro cromado y módulo de madera, $ 250 (Kotta diseños).
FUENTES CONSULTADAS: Mónica Caballero, decoradora: (15)5323-4003. Master: Avda. Belgrano 2545. Paco Quintana: Avda. Forest 1184. Kotta diseños: 5639-6143. Aldana: 4702-1743. Arq. B. Ezcurra: 4765-6764. Arq. S. Muchnik: 4816-7170. Arq. J. Oropel: (15)4536-3531. La Compañía: Bs. As. Design. Bepinel: Arenales 1143. Ana Manghi: (15)4427-6945. Marisa Insúa: 4805-0981






