
Esa manía de redecorar una y otra vez
El hábito de renovar el aspecto de la casa periódicamente se ha transformado en una tendencia actual que cautiva a las mujeres; el cambio de lugar de los muebles y el desorden generalizado suelen despertar la resistencia masculina
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En su memoria, ella la recuerda siempre igual. La casa de los abuelos de Gabi López permaneció casi intacta con el paso de los años. "Era la misma cuando nació mi hermana que veinte años después, cuando se casó mi primo. Es que en esa época el diseño interior se pensaba como algo que debía durar para toda la vida. Hoy, eso es casi imposible. Para las nuevas generaciones, redecorar un espacio es algo que está al alcance de la mano y que puede hacerse como un trámite veloz", asegura la diseñadora, del estudio homónimo.
Según los decoradores y expertos en diseño interior, las renovaciones hogareñas son a corto plazo. Todos coinciden en que un buen diseño, a diferencia de hace 30 o 50 años, es el que se concentra en resolver las necesidades del momento. "Hoy todos vivimos sometidos a cambios constantes, y el diseño interior no está fuera de la regla", plantea López.
En una tarde, por ejemplo, Mariana Seiguer cambió de blanco a rojo una pared del comedor de su casa. Ella asegura (su marido no tanto) que no fue engorroso. "Usamos una pintura al agua, sin olor fuerte y de secado rápido. En un día quedó listo. El cambio fue increíble; de hecho, utilizamos la mesa del comedor mucho más que antes", afirma.
La manía (¿compulsiva?) de redecorar la casa periódicamente es una tendencia actual –más bien femenina– que suele atrapar a mujeres de entre 30 y 45 años. "En general, son madres jóvenes o mujeres solteras a quienes les importa el diseño y la practicidad. Y los accesorios, cuadros, lámparas o almohadones son protagonistas de los cambios, porque con pequeñas cosas se le puede dar un look diferente a un espacio –dice Juan Bautista Arnaude, socio fundador de Greta Deco, una plataforma de venta online que reúne objetos y muebles de primeras marcas–. Están habituadas a la compra digital y pueden adquirir un sillón con un clic un lunes por la mañana en plena jornada laboral, sin siquiera verlo en el showroom."
Cada seis meses, en sintonía con los cambios de temporada, Ana Inés Gil renueva su casa. "Para mí nada es estático, y la decoración no es la misma en invierno que en verano. Ni las mantas, ni las flores, ni la iluminación. El diseño tiene que ver con eso, con la funcionalidad y las necesidades de cada persona", cuenta Gil, productora de interiores y especialista en food styling.
Para la arquitecta María Beatriz González Zuelgaray, ya nada está estipulado: "En la decoración contemporánea las personas están rodeadas de objetos que las acompañan en distintas etapas de su vida. Y algunos de los elementos decorativos más sencillos, como la funda de un sillón, dan la posibilidad de darle mayor uso a cada espacio. Lo importante es animarse a cambiar".
Como Gabriela y Fabián, que construyeron su casa hace nueve años. Todo pensado y diseñado a su gusto. La deco llegó bajo el ala de la tradicional lista de casamiento. "En ese entonces compré cosas que fueran de estilo, de buena calidad y que no pasaran de moda. Cosas que me duraran para toda la vida –recuerda Gabriela–. Pero me fui aburriendo de ver la casa siempre igual, los chicos fueron creciendo, los hábitos fueron cambiando y las necesidades también. Y un día dije «basta». Cambiamos todo y resultó fantástico". A partir de esa renovación integral, hoy es una apasionada de la re-redecoración y admite que, cada tanto, actualiza algo: "Una lámpara, cortinas, almohadones o algo que le dé un toque distinto a la cocina. Me gusta disfrutar de mi casa y quiero verla linda. Es un lugar donde pasamos mucho tiempo, por eso creo que todo lo que invertimos en remodelaciones es dinero bien gastado".
En las familias con hijos, ellos suelen ser la prioridad. Pero muchas veces lo que comienza como un cambio pequeño, toma cada vez mayor dimensión. "A veces nos llaman para redecorar el cuarto de un adolescente que aún está como cuando tenía 7 años. Y de a poco se van entusiasmando –cuenta Horacio Terrab, socio, junto con su hermana, Gabriela, de Creadores de Ambientes–. Cuando se dan cuenta de cómo puede transformarse un ambiente, siguen con otro y otro y otro."
"Los nuevos materiales facilitan grandes cambios –explica López–. Hay pisos que vienen pre-finish, ya listos para colocar; o tabiquería de montaje en seco que nos permite dividir ambientes, levantar bibliotecas o divisores virtuales en horas."
Remates, objetos heredados o encontrados en la calle y reciclados: todo vale a la hora de renovar el hogar. Para María Tórtora, creadora de Casa Chaucha, un blog de inspiración y fotografía, a través de la decoración de una casa se puede descubrir a las personas. "Elegimos lo que queremos hacer, cómo nos queremos vestir, con quién queremos estar. Y la casa es una cosa más de la lista. Hay que probar y que te quede feo. Siempre hay otra chance", asegura.
¿Si el hombre patalea cuando no encuentra las cosas o le cambiaron su sofá preferido de lugar? "Muchas veces sí, pero tampoco hay que generalizar. Ellos se involucran y participan cada vez más –sostiene Carolina Gibrat, del Estudio Gibrat–. En mi caso, mientras no incluya obreros en la casa está todo bien. Si el sofá está violeta o naranja, no le importa demasiado. A los cambios no hay que temerles, y si pasaron dos años y todo está igual, no hay tiempo que perder: a renovar la casa, y a renovarse."
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