Especias:dedicadas a los sentidos
Sugerencias útiles, destinadas a conservar y procesar mejor los condimentos
1 minuto de lectura'
No en vano los europeos del Medievo se desvivían por las caravanas que las traían de Oriente: las especias guardan sabores exóticos y fuertes, propios de los trópicos donde se las cultiva.
Los que saben del tema afirman que ciertas variedades no pueden faltar en ninguna cocina. La pimienta, el orégano, el pimentón, el ají molido y la nuez moscada son algunas de ellas. Esto sólo para empezar; el universo de los condimentos es amplio, y promete no pocos tesoros a quien quiera explorarlo.
Bien guardadas
No obstante, de poco servirá experimentar con nuevos sabores si no se los protege.
Si desea que sus especias conserven sus cualidades intactas, olvídese de guardarlas en bolsitas de plástico o amontonarlas en el fondo de un cajón. Lo ideal es ubicarlas en un envase de vidrio o de cerámica, que cuente con una tapa hermética. Existen simpáticos especieros, con cinco o más recipientes que, además de cumplir con su objetivo práctico, son un adorno para la cocina. Pero si la idea es hacer economía, un simple frasco de mermelada, bien lavado y seco, hará un excelente papel. Una vez ubicadas, habrá que preservarlas de la humedad, de la luz directa (las degrada, restándoles color), y mantenerlas a temperatura ambiente.
Mejor presentadas
Existen artículos que ayudan a que cada condimento brinde lo mejor de sí. Los gourmets interesados pueden ir tomando nota.
- Molinillos de pimienta: gracias a ellos, esta especia obtiene aroma y textura más apetecibles. Constan de un recipiente (por lo general, de madera), en cuyo sector superior se colocan los granos de pimienta.
Al rotarlo, las semillas caen sobre una muela de metal, que las tritura. Esta pieza es la clave: debe contar con un tratamiento térmico especial y un diseño que asegure una óptima molienda.
Mediante un mecanismo muy sencillo, el usuario puede graduar el procedimiento, en función de si desea una textura más gruesa o más fina. Asimismo, es más fácil controlar el punto justo de sazón: no debe ponerse tanto condimento como para que se pierda el sabor de la comida, ni tan poco que apenas se note.
Una curiosidad son los que tienen estructura de acrílico. Se los usa para moler el bouquet de pimienta, que incluye verde, roja, blanca, negra y coleandro. Al ser transparentes, permiten que se luzcan los colores de las sem illas.
- Molinillos de nuez moscada: son la alternativa sofisticada del tradicional rallador de madera o acrílico. Estan basados en un recipiente especialmente concebido para albergar las nueces. Un pequeño gancho las toma de a una y las fija contra una muela que está en el sector inferior. Al girar el mecanismo, el filo acciona sobre la especia, raspándola.
- Morteros: ideales para los verdaderos devotos del sabor, constituyen el origen de todos los procedimientos mencionados. Aunque los más recomendables son los de piedra, también suelen emplearse los realizados en madera. En ellos pueden partirse los granos de pimienta o macerarse todo tipo de hierbas.También sirven para moler las ramas de canela (aunque, si desea hacerlo más velozmente, lo aconsejable es utilizar un procesador convencional).
Algunos precios
Los especieros de cerámica, con cinco surtidores, cuestan $ 7. Los molinillos de pimienta, desde 40 hasta 200 (según el tamaño y el material). Los de nuez moscada, entre 20 y 30 pesos.
1Laura Romano, nutricionista especialista en dietas: “Ni las medialunas engordan ni las tostadas light adelgazan”
2“¿Qué hago con esto que me tocó vivir?”: le diagnosticaron esclerosis múltiple y decidió cambiar su vida para ayudar a otros
3En fotos. Una comida chic en Pasaje del Correo, arte en la casa de Victoria Ocampo y una muestra de fotos en Recoleta
4Ya funciona en Buenos Aires: cómo es el novedoso modelo de viviendas para jóvenes adultos con discapacidad intelectual






