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Coronavirus en la Argentina

Fanny la exploradora. De niña scout a vivir la cuarentena en Ushuaia.

Verónica De Martini
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8 de abril de 2020  • 00:56

A Estefanía Vázquez Zabala la conocen como Fanny , es de Coronel Pringles y cuando terminó el colegio se fue a Bahía Blanca para estudiar turismo, necesitaba saciar su alma de aventurera y su pasión por el descubrir; lo que nunca imaginó es que eso la llevaría, diez años después, a atravesar una cuarentena en Ushuaia.

La cuarentena en Tierra del Fuego

Una de las primeras provincias que empezó con las normas del aislamiento fue Tierra del Fuego. Fanny cuenta: "No se oyen niños, ni vehículos, la ciudad está más hermética que nunca acatando las normas y con la incertidumbre de cuánto va a durar". Es que para Ushuaia es un gran golpe, los hoteles están cerrados, "estamos todos a la expectativa. La gran mayoría de la población se está preguntando si tendrá trabajo. Pero se entiende que es una crisis a nivel mundial, es respetar y esperar, es lo único que podemos hacer por el momento. Pero se vive con mucha tranquilidad, en Ushuaia la gente vive a otro ritmo, tiene mucha paciencia. Es que si uno anda alocado y acelerado no le trasmite la paz que el turista viene a vivir, la isla ofrece mucha paz", describe Fanny.

Además asegura que la cuarentena lo sintió como algo cotidiano, "no costó entrar a casa y quedarse ahí, porque esto va relacionado con la calidad de vida del fueguino y los que vivimos acá, es un perfil muy del hogar, muy para adentro, porque la oscuridad te invita a estar adentro de tu casa y no salir, a hacer una vida adentro tengas o no las comodidades necesarias", pero por este motivo también cuesta conocer gente porque son muy cerrados en su familia y amigos. Esto la llevó a quedarse bastante en su casa y plantearse muchas cosas: "es una evaluación bastante fuerte la que te invita a hacer Ushuaia, qué es lo que uno quiere, si vale la pena, valorás a tu familia, a tus amigos. No es fácil pero tampoco es complicado. Uno aprende a valorar no la cantidad sino la calidad de las amistades".

Una de las experiencias By Los Cauquenes
Una de las experiencias By Los Cauquenes

Un largo camino

Fanny siempre fue curiosa, nunca se quedó con la respuesta que le dieron y buscó más. Desde los 6 hasta los 18 años dedicó dos horas semanales de su vida a los scouts para quienes fue guía, "los valores que tengo son fundamentales y fueron la base de mi crecimiento más allá de lo que me enseñaban mis papás. Los campamentos, la supervivencia, trabajar con la comunidad, las diferentes técnicas y pruebas; hacíamos deporte, actividades, aprendíamos a ser buenos seres humanos", lo dice con emoción. Es que hoy Fanny ve a quienes fueron sus dirigentes y les agradece su niñez, "una niñez muy educativa y muy cuidada, inocente, con juegos para aprender y para ser mejores personas, eso no me lo quita nadie y es lo que quiero para mis hijos".

Asegura que fueron los scouts los que le enseñaron a amar la naturaleza, quienes la llevaron años después a elegir como modo de vacaciones caminar 822km con su madre por el Camino de Santiago de Compostela . Es que estar tirada en una reposera al sol no son sus vacaciones ideales, Fanny necesita deporte, movimiento, aire libre. El contacto desde su niñez con el campo y la naturaleza es lo que la llevó a querer estudiar Turismo en la Universidad Nacional del Sur.

Junto a su familia en el casamiento del hermano
Junto a su familia en el casamiento del hermano

La muerte de su padre y su salida al mundo

Cuando estaba en tercer año de la universidad su papá falleció de cáncer de páncreas. "Fue muy duro, papá siempre trabajó en el campo y lo veíamos los fines de semana, para nosotros la imagen paterna siempre fue de fin de semana, uno va creciendo y se da cuenta de que el trabajo hizo que perdamos la cotidianeidad de vernos y el compartir. Pero la vida es sabia y los últimos meses de vida de papá fueron muy gratificantes, los últimos cuatro meses aprendimos a compartir lo que en veintún años de vínculo no pudimos", analiza Fanny a la distancia, un dolor que no fue superado pero con el que aprendió a convivir.

Convencida de que es la persona que es hoy gracias a lo que recibió y a lo que no le dieron, porque esto último es lo que la llevó a querer más. Es así que unos meses después de enterrar a su padre, una amiga le propuso ir tres meses a trabajar a un centro de esquí en Vail, Colorado, "fue duro dejar a mi mamá tan quebrada pero sin embargo ella y mis hermanos fueron los primeros en darme el visto bueno y ayudar con el sustento económico. Para mí valió doble el esfuerzo que tuve que hacer para no sentirme culpable por dejar a mi familia en esas circunstancias; después con el tiempo uno se da cuenta de que fue lo mejor que pasó, la enseñanza y la experiencia, pero en el momento fue difícil", recuerda Fanny.

Vail fue el lugar que le permitió desarrollarse a nivel económico, personal y romper con barreras y paradigmas del mundo, "cuando era chica no pensaba por mi condición familiar económica que iba a poder salir del país, fue romper con esa barrera de no puedo o no debo, me queda grande el mundo, vengo de un pueblo, y además el miedo de que te puede pasar algo" , cuenta Fanny. La experiencia le sirvió para crecer, salir al mundo y que se abra una puerta a todo lo que vendría después.

Durante todos los veranos que estuvo en la universidad se fue con el programa de verano a trabajar a Estados Unidos. Después se fue dos años por su cuenta a trabajar de baby sitter con el objetivo de ahorrar plata para ir de mochilera por Europa. Cumplió su sueño y se enamoró de España. Ella misma lo cuenta: "Poder ir a España e Italia y sentirme como en casa fue importante a nivel árbol genealógico. Así que me anoté en unas becas que mi universidad tenía en convenio con España y me fui a estudiar un máster en Estudios Avanzados de Patrimonio Cultural e Historia del Arte". Estuvo un año y cuatro meses; como no le salieron los papeles para poder quedarse tuvo que volver. Pero ¿a dónde? Habían pasado nueve años de ir y venir donde había adquirido nuevas herramientas y ahora tenía que pensar qué hacer con todas ellas. "Esto es lo que soy y lo que tengo, veamos qué puedo hacer", se dijo decidida.

Su mamá Miriam y Fanny en la Isla de Mallorca - 2018
Su mamá Miriam y Fanny en la Isla de Mallorca - 2018

Cómo es vivir en el oscuro invierno

En Coronel Pringles Fanny tiene una conocida oriunda de Ushuaia. Se contactó con ella y le recomendó que no dude en irse para el Sur. "Llegué a Ushuaia el 3 de noviembre de 2018 por cinco días para ver si me gustaba la ciudad y entregar curriculums. Nunca me fui", cuenta Fanny que al cuarto día consiguió trabajo en una agencia marítima de los cruceros que llegaban durante el verano.

Cuando llegó el invierno se terminó su contrato en la agencia. "El 21 de junio amanece a las 10.45hs y a las 16hs ya está oscuro, es difícil. La oscuridad te permite ir hacia adentro de tu casa, hacia adentro tuyo, si uno no se amiga con uno mismo, con la soledad y con la oscuridad es complicado. Mi primer invierno fue difícil, estaba sin trabajo, las noches infinitas, pero acá en la isla hay un dicho que dice que si pasás el primer invierno te quedás para toda la vida. Después una se da cuenta de que no porque oscurece te quedás en tu casa, afuera hay actividades, hay nieve, hay que sacarle provecho. Por el contrario en verano son las 23 y sigue siendo de día, y a las 3 de la madrugada ya empieza a amanecer", explica Fanny.

Gracias a que su curriculum pasó de mano en mano, la contactaron del Hotel Los Cauquenes y consiguió trabajo como manager de la agencia de viajes que se encarga de brindar experiencias por medio de 19 excursiones entre las de trecking, montaña y navegables.

Cuenta que el perfil del turista es diferente según la estación del año: argentinos y brasileros buscan esquiar en invierno; europeos y americanos llegan en el verano para el avistaje del cóndor. De esta manera horarios, comidas y excursiones se amoldan a las costumbres de los turistas.

"Si venís a Tierra del Fuego tenés que conocer el Faro y el Parque Nacional Tierra del Fuego. Ushuaia no tiene nada que envidiar a otros países, uno piensa que lo más lindo está afuera pero no. Ushuaia es una ciudad mágica, la gente es muy cálida y está al servicio del turista, se vive del turismo y de la industria", describe Fanny a la ciudad que decidió adoptar como su nuevo hogar. Se siente feliz de ser parte de la familia del Hotel Los Cauquenes, les permiten crecer personal y profesionalmente, "hoy puedo trabajar de lo que quiero y al nivel que quiero en Argentina" dice con orgullo. Reconoce que es inquieta y no puede pasar mucho rato en la oficina, en cuanto puede acompaña a alguno de los choferes o se involucra con las experiencias.

Fanny vive con su gata en un departamento que alquila en el centro. Desde su habitación se levanta y ve el mar, los barcos, Chile: "Es la mejor postal que puedo tener y es calidad de vida. Abrir todos los días esa persiana y ver cuál es el costo – beneficio, este es el beneficio y me motiva a seguir acá, eso y todas las personas y actividades que me proporciona mi trabajo en Los Cauquenes", concluye Fanny.

Las redes sociales y herramientas electrónicas se volvieron sus grandes aliadas para sentirse cerca de los suyos, su madre cinco veces al año la visita y sus amigos y hermanos aprovechan para conocer la isla y ver a su amiga.

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