
Este mes se disputa en el país el segundo mundial del deporte creado por un holandés, que cruza el fútbol y el golf, y que cosechó en Argentina miles de fanáticos, entre ellos, el Mago Capria.
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Por Bárbara Montilla
Un día de 2009, el holandés Michael Jansen, exjugador de fútbol profesional, se puso a pensar cómo podía seguir pateando la pelota de un modo profesional, ahora que su cuerpo ya no resistía el alto rendimiento como antes. O sea, un fútbol reposado. Así inventó el footgolf: de su cabeza salieron no solo las reglas, sino la vestimenta que debían usar los jugadores en esta cruza, obvia, entre el fútbol y el golf.
Los primeros países en impulsar su invención a través de la Federación Internacional de Footgolf fueron Holanda y Hungría. ¿Cuál fue el tercero que se sumó enseguida? Argentina. Sí, la nación en la que una pelota es capaz de hermanar enemigos, distraer niños caprichosos, convertirse en un entretenimiento en cualquiera de sus versiones.
Hoy la organización ya suma 35 países afiliados y su pata local está encabezada por la Asociación Argentina de Footgolf (AAFG), creada en 2010 por Mariano López, Iván Jasiukiewicz y Javier de Ancizar. "Hoy tenemos dos torneos en simultáneo. Uno de la liga profesional, en el que participan veintisiete jugadores y clasifican los ocho mejores del año. El segundo es el Circuito de Buenos Aires, un torneo abierto de once fechas, en el que puede participar cualquier persona", explica De Ancizar, presidente de la AAFG, quien reconoce que el gran empujón para el deporte fue la aparición, en 2011, del programa Esto es footgolf, que se emite por TyC Sports, en el que celebrities y deportistas prueban de qué se trata mientras son entrevistados. "Desde ese momento, la repercusión ha sido enorme. Ya tenemos 170 jugadores federados".
LA OTRA VIDA DEL FÚTBOL
"Relacionar el ambiente del golf con la pelota es una combinación perfecta". La frase sale de uno de los jugadores con mejor pegada que tuvo el fútbol argentino en sus últimos veinte años. El Mago Capria es uno de los asiduos exfutbolistas que despuntan el vicio del footgolf. "Golpear una pelota me gusta desde que tengo uso de razón y este deporte requiere de una precisión en la pegada que hace que me concentre mucho a la hora de jugarlo: mi condición de patear es innata, pero también tenés que pensar cómo hacerla picar", reconoce el Mago, que suele compartir la cancha con otros ex como Adrián González, de San Lorenzo.
Leandro Dizeo, histórico lateral derecho del ascenso surgido en San Telmo, dejó el fútbol y, a principios de este año, jugó su primer torneo de footgolf. Reconoce que ese entusiasmo que despierta en un jugador de fútbol no se reproduce con igual intensidad en uno de golf: "No todos tienen bien visto el footgolf. Muchos tienen miedo de que los campos se rompan, pero lo que los hace cambiar de opinión es mirar un torneo. Allí se dan cuenta de que es mucho menos dañino que cuando se juega al golf".
CÓMO SE JUEGA
Las reglas que mandan y el campo de juego vienen del golf; la técnica y la pelota son las del fútbol. Esto se traduce en que hay que recorrer los dieciocho hoyos para meter la pelota en cada uno de ellos con el menor número de golpes posible. Claro que el diámetro del agujero es el de una número cinco, de unos 53 centímetros. No solo el puntaje y la dinámica emulan el elegante deporte, sino que también se utilizan palabras como birdie, águila o par. Eso sí, una vez que se sale del "tee", no se puede acomodar la pelota para cada uno de los tiros: así como queda se la debe patear.
En los partidos que se juegan en Argentina, los hoyos son transitados en unas tres o cuatro horas por alrededor de cien personas por partido.
Como se sabe, el golf posee ciertas normas de etiqueta, por lo que no se puede jugar con remera. Se necesita una chomba con cuello, bermudas, medias largas y gorra. Para mantener el césped, está prohibido utilizar botines de fútbol con tacos, se usan los que tienen tapones pequeños. Con respecto al balón, se puede llevar cualquiera, aunque los expertos sugieren que sea blanco. Esto por la facilidad al momento de marcarlo para identificar a los jugadores.

¿Cómo se entrena un jugador de footgolf? Matías "Roña" Perrone, de 33 años, es uno de los referentes nacionales del deporte. Cuenta que, además del entrenamiento base –ir al gimnasio y practicar los golpes–, él incorporó una preparación mental complementaria para que la potencia, la precisión y la concentración vayan de la mano. "Voy a un quiropráctico, que trabaja con Los Pumas y otros deportistas de alto rendimiento, una vez por semana. Además, hago Bikram Yoga. Es una especie de hot yoga porque se ejecuta a una temperatura de 42 °C durante noventa minutos", detalla.
Sebastián Pelliccioni, que fue el primer argentino clasificado para el próximo Mundial –y en 2012 compartió este torneo internacional con Perrone–, resalta el interés de un análisis previo: "Practicar sirve para asimilar la técnica y transportar los distintos golpes en el momento de un torneo. Pero es muy importante estudiar las caídas, los vientos y una serie de aspectos que la cancha tiene para dificultar el camino".
<b>Cinco reglas para ser un buen jugador, según Sebastián Pelliccioni</b>
1. La concentración.
Tratar de reproducir situaciones mentales de partidos en las prácticas, para enfocarse y responder de la mejor manera.
2. No subestimar el tiro de definición.
Aunque parezca fácil, el jugador debe tomarse el tiempo indicado para elaborar el procedimiento del tiro y no terminar errándolo.
3. La planificación estructural del hoyo y la cancha.
No se trata solo de pegarle a la pelota, sino de pensar dónde colocarla en el siguiente tiro.
Hay hoyos para arriesgar y otros para ser más conservadores.
4. Definir la Estrategia.
Un día antes del partido, visualizar el campo y tomar apuntes en cuanto a si arriesgar o no en cada hoyo, o cómo pegarle a la pelota.
5. La técnica.
Es el método que tiene cada uno para pegarle a la pelota. Es muy importante, pero sin lograr los puntos anteriores no sirve de mucho.
FOOTGOLF
Porque todo en la vida es mejor si hay una pelota de fútbol cerca, también otros deportes o juegos se han adaptado. Existe el fútbol ping-pong o teqball (busquen los videos en YouTube), pero el que más se ha popularizado en el último tiempo es el futpool. O sea, pool con pelotas de fútbol, practicado en una mesa de siete por cuatro metros de ancho. Se juega con los mismos fundamentos que el pool, pero se emplean diez pelotas objetivo dentro del soporte triangular.
Si querés probar, podés hacerlo en el clásico bar de Barrio Norte, Jobs (Arenales 2932).
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