
Gabriel Senanes
Músico, compositor y periodista, es el nuevo director del Teatro Colón desde la segunda mitad de 2002. Un desafío que no lo apabulla, pese a ser muy joven
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1) Saber, lo que se dice saber. diez cosas, me parece mucho. Demasiado. Quiero decir que no sé si sé tanto. Ni tampoco me considero un perfecto ignorante, porque nadie puede considerarse perfecto ni siquiera en su ignorancia.
2) Sé que hice y hago muchos esfuerzos por saber. Desde muy chiquitito, cuando empecé a leer y leí más libros quizá que los que leí de grande. Al mismo tiempo, empecé a aprender música, y sigo aprendiendo. Y no sólo música. El periodismo y la medicina vinieron más tarde. Durante muchos años quise saberlo todo. Después preferí no perder el tiempo.
3) No sé, pero sospecho que esto es así, una de cal y otra de arena. El eterno fastidio de vivir. A veces peor, a veces mejor. Por lo pronto, como director del Teatro Colón lo único que prometí es equivocarme, que es lo único que estoy seguro de cumplir.
4) Quizás sepa que es mejor aprender que saber. Y que se aprende mucho enseñando. Estoy muy orgulloso de ser, más que un profesor, un maestro de música para muchos músicos. Aprovecho la ocasión para agradecer a mis alumnos, por todo lo que me hicieron aprender.
5) Sobre el amor, solo sé que nada sé, como corresponde, y como decía un tal Sócrates, un experto en ignorancia griega. Sólo sé que sin amor no se puede vivir, y sin vida tampoco.
6) Sé que me gustan Chaplin, Brahms, Los Beatles, Audrey Hepburn, Charlie Parker, también hacer asado, Jobim, Stravinski, Woody Allen, tocar piano y saxo, Piazzolla, Fellini, Magritte, las palm, Mozart, Coppola, Elis, Debussy, dirigir, Chaicovski, Gardel, Ellington, Bill Evans, Freud, de Sica, Berg, Gombrowicz, el helado, Chico Buarque, Terry Gilliam y hasta algunas de mis composiciones, no porque me gusten a mí, sino porque le gustan a gente que me gusta y quiero.
7) Sé que ser feliz es imposible. Estar feliz cada tanto, no. Me hacen estar muy feliz mi mujer; mis hijos, verlos sanitos y contentos; mi casa, mis amigos; Salpicón, nuestro gato; mi trabajo. Y la idea de que puedo estar aportando, de alguna manera, a que la Argentina sea un lugar donde precisamente sea mucho más fácil estar feliz y poder disfrutarlo.
8) Si no tiene ángel, no sirve. Así decía mi querido gran amigo Enrique Cadícamo, quien nació sabiendo y murió con el mismo ángel con el que vivió.
9) Sé que me gusta este número. Tres veces tres. Le tengo mucha simpatía.
10) Sé que escribo notas. Notas musicales y notas periodísticas. Y de tanto escribir esas notas, ya aprendí algo sobre ambas artes y oficios, la composición y el periodismo. Debería decir entonces que aprendí algo muy notable. Por lo pronto, que ni en la música ni en los textos todo es notable ni anotable. Bueno, eso sí lo sé. Algo es algo.






