
Gogó Andreu
El genial cómico volvió a escena en el Teatro del Pueblo con Historia de varieté, creación de Roberto Cossa inspirada en parte en rutinas del propio actor
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1. El ser humano es bueno. Lo puedo afirmar porque tengo 83 pirulos y anduve por todo el mundo. Cada lugar debe tener sus cabrones, sólo para estar completo; pero encontré una mayoría de gente linda, que me tendió una mano cuando hizo falta.
2.El miedo a enfrentar al público no se pierde nunca. Crece con los años. Cuando debuté en mi primera obra grande, Levántate y anda, tenía 9 años y no entendía la responsabilidad de actuar con Enrique Santos Discépolo, en una obra escrita y dirigida por él mismo. Ahora, en cambio, soy conciente de que el papel que escribió Cossa pensando en mí es el más difícil de mi carrera.
3. Así como no se pierde el miedo, tampoco desaparece la emoción. Uno no se acostumbra nunca a la música de los aplausos. Yo la escucho y se me humedecen los ojos.
4. No le busco muchas vueltas a esto de la pareja: hay amor o no hay nada. Con Rosita, mi mujer, jugábamos juntos a los 10 años, aunque ella no me daba mucha bolilla… Estuvimos siempre unidos, y sigue siendo algo fácil, porque hay amor, que se agrandó después con los hijos y los nietos.
5. Nunca vi la psicología femenina como algo aparte de la masculina. Está lleno de mujeres lindas y agradables, y hay algunas otras insufribles. La misma proporción que para todas las personas.
6. Considero un error no haber estudiado, me gusta ver a los jóvenes que se preparan. Yo tengo tercero de primaria, aprendí de la vida. Y de mis padres, que eran artistas. Ibamos por los pueblos donde ellos actuaban, y yo aprendía música a escondidas, con la guitarra de mi madre… Mi hermano Tono y yo mamamos todo eso.
7. Se dice que el fracaso enseña, pero a algunos los destruye. Están los que siguen como si nada, y los que aprenden algo. Lo maravilloso es eso, que no todos reaccionemos igual. Pero yo no tuve fracasos graves; ésa es la verdad.
8. La noche de Buenos Aires ha sido de las mejores del mundo, algo asombroso en un país que nunca existió, medio caído del mapa. Hoy esa noche está muerta. Y así y todo, a cada rato levanta la cabeza, porque siempre hay artistas creando, y amigos dispuestos a juntarse hasta la madrugada en una casa o en un café.
9. Lamentablemente, vi que como país siempre dependimos de afuera, sea de España, Inglaterra o los Estados Unidos. Entonces, no le echo toda la culpa a los políticos, porque habrá muchos que llegarán a sus casas y le dirán a su mujer: ¿Será posible que no pueda hacer nada? Y sentirán la misma impotencia que uno.
10. Debe ser triste tener una vocación para la que no se está dotado. Hay médicos que querían ser futbolistas y amas de casa cantantes, pero no tenían las condiciones. Yo fui bendecido.






