
Son prácticas y permiten transformar por completo los ambientes; aquí, los consejos de una experta para que conozcas sus secretos
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Las velas son un clásico contemporáneo. No reemplaza las luces convencionales pero nos permiten crear climas. Ayudan a relajar en un baño de inmersión, son las aliadas perfectas en una comida romántica o permiten ambientar de otra manera una reunión con amigos. A la vez que llenan el aire con sus fragancias.
Para sacarles el máximo provecho, consultamos a Marcela Romero, titular de Las Serafinas y experta en la confección de velas. Aquí, sus secretos.
LIVING: ¿Cómo están compuestas las velas?
MARCELA ROMERO: Las más tradicionales están confeccionadas en base a un material graso (parafina que es un derivado del petróleo) y un pabilo (mecha). Otras se confeccionan con cera de abejas que, al tratarse de un material natural, resulta mucho más caro.
Existen otras variantes, como las velas de parafina en gel, cuya apariencia es cristalina y duran más que las tradicionales. Como no se desmoldan, generalmente se usan en contenedores de vidrio (no muy finos para que resistan el calor). Por otra parte, las de gel autoportante sí pueden ser desmoldadas.
L: ¿Cómo se hacen las velas?
M.R.: Se derrite el medio graso a baño María y a menos de 140° (se puede encender espontáneamente) y se cuela en un molde. Generalmente se usan aditivos para ayudar a desmoldarlas, darles brillo y dureza o para que duren más. Personalmente no los uso porque van en detrimento de su aspecto natural. Se colorean con colorantes líquidos o sólidos de base grasa. Se pueden agregar otros materiales a la mezcla, como piedras, pedacitos de madera o canela.
En cuanto a las fragancias, sólo se deben usar las creadas para tal fin y así evitar aromas que no sean los esperados o chisporroteos en la llama. Las de cera de abejas no llevan aromatizantes.
Por su parte, los pabilos tienen sus propias reglas y son una parte muy importante para el éxito de una vela. Su grosor suele ser proporcional al diámetro o a la sección de la vela. Generalmente, en la parte inferior llevan un ojalillo metálico que evita que se salgan.
L: ¿Cómo podemos usarlas?
M.R.: Siempre que estén encendidas hay que prestarles atención para que no se produzca ningún accidente. Si se utilizan para decorar un ambiente es fundamental que no estén sin estrenar sino que su pabilo ya haya sido encendido. Para armar un rincón elegante, se pueden usar las clásicas velas finitas y largas pero en una versión más artesanal (de terminación rústica) colocadas en candelabros o candeleros. Para lograr un aire más informal, se puede acudir a botellas de distintos formatos, tamaños y alturas. Para darles un marco diferente a las velas, se las puede utilizar en un recipiente chato, sobre una base de piedritas, semillas, granos de café, flores u hojas.
Para una ambientación con velas flotantes, se las puede ubicar dentro de floreros bajos o altos, solas o combinados con hojas y flores. Deben llevar suficiente agua para asegurarse que floten (porque la parafina es más liviana que el agua).
Otro modo de utilizar flores es en una pileta. En este caso, al estar al aire libre, el pabilo debe ser grueso para que no se apaguen con facilidad. Siempre se las debe utilizar sobre una base de material para prevenir problemas en caso de que se derrame la cera. Si se las usa sin base hay que agregarles un papel sobre el reverso.
En lo personal, me gustan las composiciones sobre el piso, al costado de una escalera o en un rincón del living. Pero no se deben utilizar más de tres velas de una altura media y de buenas proporciones.
L: ¿Cómo podemos mantenerlas en condiciones?
M.R.: Las que tienen aditivos son mas fáciles para limpiar porque su base no es tan grasa como en el caso de las artesanales. Es suficiente pasarles un paño seco.
En el caso de las velas de parafina pura puede ser necesario limpiarlas con agua y detergente y con una esponja suave. Si se ponen amarillas se les puede pasar una esponja de lana de acero de las finitas. A envase de las de parafina líquida, conviene lavarlo con agua y detergente una vez que se haya acabado el aceite. De lo contrario, quedarán restos que pueden llegar a deslucir el adorno.
*Agradecimiento: Las Serafinas | lasserafinas@hotmail.com.ar






