
Historia que queda en el recuerdo
Por Eduardo Tarnassi Para LA NACION
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El perro llamado Pec es, en apariencia, un ovejero similar a todos los de su raza, sólo que trabaja para la Policía Federal. Este animal, sin proponérselo, se ha erigido en un especie de héroe de 4 patas. Hace una semana ganó las páginas de los diarios.
Relatemos sintéticamente lo que hizo. El y su guía, un suboficial de la comisaría 52ª, estaban haciendo su ronda habitual por Villa Lugano. Cuando esto ocurría, los vecinos avisaron al policía que metros más adelante, en avenida Roca y Soldado de la Frontera, un delincuente armado estaba cometiendo un robo en un comercio.
El agente se acercó al negocio en el instante en que el malviviente, en veloz carrera, se fugaba. El uniformado no le disparó, sino que largó a su perro en momentos en que el delincuente parecía lograr evadir la acción policial. Pero no contaba con que Pec era más veloz que él. A toda carrera le dio alcance, lo pasó y se puso frente a él. Le mostró sus fauces y embistió contra el malhechor, que tenía un revólver calibre 32. La dentadura del ovejero no le hizo ni un rasguño, pero fue suficiente para que el sujeto se tirara al suelo suplicando que el perro no lo mordiera. El policía arrestó al delicuente y recuperó lo robado.
¿Cuál es la moraleja de este relato? El perro detuvo no sólo al ladrón sin hacerle daño, sino que, además, su guía no corrió peligro de morir asesinado tal como es habitual en estos días. Dirán que cumplieron con su trabajo, y es verdad. Sin embargo, es destacable la valentía del can en defensa de la sociedad. ¿Y por qué decimos esto? Dentro de poco tiempo se recuerda el Día del Animal. Pec es un claro ejemplo de por qué se ha instituido una jornada como ésa.
Seguramente nuestro pichichus familiaris es incapaz de tamaña proeza, aunque esta historia sirve para saber que tanto él como el perro de la Policía Federal realizan acciones desinteresadas. Por eso, y aunque sabemos que no pueden leer esto, °feliz día para todos ellos!






