Inmobiliaria digital. Tienen 30 años y crearon una plataforma innovadora

Franco Forte y Lucas Díaz, fundadores de Mudafy.
Franco Forte y Lucas Díaz, fundadores de Mudafy. Fuente: Archivo - Crédito: Ignacio Sánchez
Carola Birgin
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7 de octubre de 2020  

"Si te gustó esta, te puede interesar también esta otra". La recomendación, perfectamente, podría referir a una serie, a un par de zapatillas o a una canción, pero se trata de una búsqueda de casas; no es un Spotify, ni un Cabify, sino Mudafy. Con la lógica algorítmica en la cabeza, Franco Forte (30) y Lucas Díaz (29) crearon una plataforma inmobiliaria que introdujo en el mercado un modelo que no existía en el país y que, durante el aislamiento social obligatorio, se consolidó a base de virtualidad y ya expandió sus operaciones a México.

Estos amigos se conocieron durante la adolescencia, cuando iban a colegios diferentes y compartían el interés por el mundo tecnológico, además de una inquietud emprendedora que los empujaba a inventar negocios. A los 15, por ejemplo, Franco importaba memorias de cámaras fotográficas digitales para vender por Mercado Libre.

US$1,8 millones de inversión para fundar Mudafy

Luego se convirtieron en inseparables compañeros de Facultad en el ITBA; hicieron equipo para todos los trabajos prácticos, y se graduaron como ingenieros industriales.

En su corta pero intensa trayectoria profesional, cada uno de ellos ganó experiencia en negocios disruptivos de la era digital. Lucas trabajó durante tres años en investment banking y lideró el crecimiento de una cadena de growler stations en Buenos Aires. Franco, por su parte, traccionó Simple Radio, una plataforma a través de la cual 10 millones de usuarios únicos al mes escuchan cualquier radio del mundo en modo online.

Más de 40.000 usuarios únicos consultan la plataforma

Hasta que llegó el momento de embarcarse en un emprendimiento en común. Primero hicieron Sirop, un sistema de gestión inmobiliaria que actualmente es parte de OLX, y les permitió entender las lógicas y conocer a los actores de la industria de los bienes raíces. Entonces, vieron la oportunidad de conquistar un prometedor espacio vacante en el sector del Real Estate: se propusieron poner la tecnología al servicio de simplificar, optimizar y transparentar la búsqueda, compra, venta y alquiler de inmuebles. Para conseguirlo, aplicaron recursos tecnológicos en cada eslabón de la cadena de una transacción. Recorridos virtuales, tasados automáticos, firmas digitales y recomendaciones guiadas por algoritmos vinieron a hacer el agite. "Había una gran resistencia; es un mercado muy tradicional, donde hay gente con muchísimos años de experiencia en una forma de hacer las cosas que hasta ahora no había cambiado demasiado. Hoy está todo dado para repensar las cosas con otra cabeza", dice Lucas. Y Franco redondea la idea: "Los hábitos de consumo cambiaron; ya no es marcar con birome los clasificados en el diario un domingo y salir a visitar propiedades, hoy se scrollea en un dispositivo". La tecnología fue la respuesta de Mudafy, la startup que fundaron los amigos en mayo de 2019.

Franco y Lucas desarrollaron un modelo innovador de proptech. Tomaron ideas exitosas en otros países, principalmente Estados Unidos, y las combinaron a su manera, adaptándolas a la cultura local.

"La compra y venta de inmuebles suele ser una transacción con un altísimo componente emocional", señala Lucas.
"La compra y venta de inmuebles suele ser una transacción con un altísimo componente emocional", señala Lucas. Fuente: Brando - Crédito: Ignacio Sánchez

Recibieron un potente empujón inicial cuando, en junio de 2019, quedaron seleccionados en la aceleradora Y Combinator (por ahí pasaron compañías como Dropbox y Rappi, entre otras): les abrió las puertas a una comunidad de grandes emprendedores que les brindan apoyo, accedieron a programas en Silicon Valley y recibieron inversiones por US$1,8 millones. "Nos ayudó para hacer nuestra ronda de capital semilla y también para diseñar mejores procesos y estrategias", cuenta Franco.

Diseñaron un sistema y armaron un equipo de colaboradores que hacen sinergia. "A través de nuestros corredores hacemos el trabajo de inmobiliaria y, a través de nuestro sistema tecnológico, somos una plataforma", detalla Lucas. Son dos patas del negocio en el que avanzan sincronizadamente a paso firme.

52 personas trabajan en la empresa

Desde que alguien se contacta para comprar o vender una propiedad hasta que se concreta la transacción, hay muchas acciones enlazadas. "Tenemos un especialista para cada uno de los roles que se cumplen en esta sucesión de hechos. Podría parecer que somos ineficientes como organización, pero es todo lo contrario, porque esta inversión en recursos nos permite manejar otra escala del negocio y llegar a un estándar de calidad del servicio más alto". Es la capacidad tecnológica en manos de la experticia personal la que produce la alquimia perfecta: "Involucramos a más personas y a personas mucho más especializadas en lo que hacen: desde sacar una foto que muestra lo que realmente tiene que mostrar hasta una tasación con exactitud, analizando parámetros automáticos con conocimiento de campo y valores de referencia concretos, o una interpretación de los indicadores más precisos, a través de un sentido común afilado". En el multidisciplinario equipo de trabajo de Mudafy se desempeñan camarógrafos y fotógrafos profesionales, asesores legales, agentes comerciales, desarrolladores, diseñadores, expertos en marketing.

Franco y Lucas apuntan a liderar el mercado latinoamericano de proptech
Franco y Lucas apuntan a liderar el mercado latinoamericano de proptech Fuente: Brando - Crédito: Ignacio Sánchez

El algoritmo es la estrella del plan de acción. "La información de perfil y las preferencias del consumidor ponen en funcionamiento una rueda que se retroalimenta con feedback directo, en tiempo real, y va produciendo respuestas personalizadas". El proceso se inicia con un formulario con variables diseñadas estratégicamente para recopilar datos esenciales que luego se irán poniendo en juego con la información que circula automáticamente por el sistema, cada vez que se utiliza, y que interacciona con una amplia base de datos que se teje en red entre los clientes de Mudafy y las alianzas que se hacen tanto con inmobiliarias como con desarrolladoras. La data, a la que se añaden además todo el material multimedia producido y los reportes de cada movimiento, fluye por el sistema, se enriquece dinámicamente y va proponiendo pasos, como agendar visitas o emitir avisos. "Invertimos en personas calificadas, en sistemas y en marketing con algoritmos, para lograr, en 15 o 20 días, matchear con éxito", cuenta Franco. A la vieja usanza, por el servicio se cobra una comisión que ronda el 4%.

4% en promedio es la comisión por el servicio

Franco y Lucas ambicionan expandir la experiencia Mudafy. Tienen en carpeta el proyecto de sumar negocios adyacentes (créditos, alquileres, seguros, entre otros), pero antes quieren que su compañía sea la más grande de América Latina en el rubro. Por eso, miraron hacia México, que es el segundo mercado en la región por su magnitud. Abrieron sede hace cinco meses allí y, gracias a la alianza que entablaron con más de 200 inmobiliarias locales, se posicionan entre los catálogos con mayor cantidad de propiedades en el DF. Ahora van por Perú, Chile y Brasil.

Mudafy nació en mayo de 2019 con un equipo de 8 empleados en Argentina y hoy ya son 52 las personas que trabajan en la empresa, que tiene base en dos países.

Si bien el desarrollo tecnológico y la aplicación de los recursos digitales le da identidad a Mudafy, es el factor humano -dicen sus creadores- lo que hace latir el corazón de la compañía. "La compra y venta de inmuebles suele ser una transacción con un altísimo componente emocional", señala Lucas. "Así como es importante el sistema que manejamos, que tiene mucho desarrollo y está muy customizado, el contacto personal es clave; la empatía con las personas reales es lo que nos diferencia de un Airbnb".

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