
Joey Ramone vive en un mundo maravilloso
A un año de su muerte se editó Don´t Worry About Me, el disco póstumo del cantante de los Ramones que abre con una versión del tema que popularizó Louis Armstrong: What A Wonderful World
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"Veo árboles verdes, rosas rojas también. Las veo florecer para vos y para mí. Y me digo a mí mismo: Qué mundo maravilloso." Cuando el sello ABC registró por primera vez What a Wonderful World en un disco, el escuálido y desgarbado Jeffrey Hyman tenía 16 años. Y realmente cuesta imaginarse al tal Hyman prestándole atención a aquella canción compuesta por Robert Thiele y George Davis Weiss y que poco después popularizaría el tremendo Louis Armstrong.
Era 1967 y en la habitación del adolescente neoyorquino había otro tipo de discos: Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band , de los Beatles, y Pet Sound , de los Beach Boys, por elegir dos de sus favoritos. Treinta y cinco años después, mucho más difícil era imaginarse que aquellos árboles verdes y rosas rojas serían las primeras palabras que quedarían registradas en el testamento del padre de esa cosa sucia, molesta y filosa que se llamó punk. Sí, estamos hablando de Joey Ramone. ¿Quién otro?
A casi un año de su muerte acaba de editarse en los Estados Unidos Don´t Worry About Me (No te preocupes por mí), el esperado y tan rumoreado álbum póstumo del cantante de los Ramones. Y no hay ninguna confusión: el tema que abre el disco es una precisa versión de What a Wonderful World . Y mientras se preparan ceremonias de todo tipo para recordar a Joey (discos tributos y shows homenajes alrededor de todo el mundo), este lunes su nombre ingresará en la lista del Salón de la Fama del Rock & Roll.
Definitivamente, el que se anime a decir por estos días que Joey Ramone ha muerto, tendrá que vérselas con más de un obstáculo. Ahí están nomás los incontables artistas que le deben más de un gesto, una actitud, un riff o una melodía a este larguirucho de cuero negro. Sin importar de qué escuela hayan salido. Desde U2 (ver Todos aman a... ) a Pearl Jam, de The Clash a Motorhead y de Red Hot Chilli Peppers a Green Day. ¿Y qué hay del resurgimiento del CBGB gracias a bandas como The Strokes, la esperanza del rock blanco que destila rock de los años 70? ¿Y de la cruda realidad de que estas canciones que Joey compuso y grabó para su primer disco solista son, en su mayoría, mucho más vitales y refrescantes que cualquiera de las compuestas por la troupe de machistas y gritones que reinan hoy el universo rock? No, no. Enterrar los largos huesos de Joey Ramone, está visto, no será tarea fácil.
Demasiado duro para morir
En Nueva York, la esquina de East Second Street y Bowery, en el East Village, a pasitos del club CBGB, fue bautizada Joey Ramone Place después de que cientos de fans firmaran un petitorio y lo presentaran a las autoridades locales. Y aquí, en el país donde la ramonesmanía alcanzó un nueve en la escala Richter, Don´t Worry... se editará en un mes, pero la versión de What a Wonderful World ya es uno de los hits radiales de 2002. Y varios músicos argentinos (entre los que se encuentran integrantes de Attaque 77, El Otro Yo y demás adoradores del espíritu Ramones) editarán también el mes próximo un álbum tributo al cantante.
Mientras se espera la llegada de dos legados históricos para el rock mundial (el disco en el que trabajaba George Harrison cuando la muerte lo sorprendió el año último y la publicación de los diarios íntimos de Kurt Cobain), Don´t Worry... aterrizó en las bateas norteamericanas sin hacer demasiado ruido (el sello independiente a través del cual se editó, Sanctuary Records, apenas lanzó unas miles de copias al exterior), de forma casi tan silenciosa como el propio Joey.
Esto no quiere decir que éste sea un disco para pasar por alto. Las canciones que Joey Ramone compuso y grabó durante los últimos tres años de su vida tienen el alma y la adrenalina ramonera (once temas comprimidos en 35 minutos) y una extensa lista de agradecimientos sonoros a las bandas con las que creció.
Si no, qué otra cosa que el profundo amor que el cantante tenía por los Beatles puede ser Searching For Something , una de las composiciones más sobresalientes del álbum. O Mr. Punchy , que homenajea a una de las bandas preferidas del pelilargo, The Who. Y ni hablar del otro cover que figura en Don´t Worry... , 1969 , del ex grupo de su amigo Iggy Pop, The Stooges. Y, por supuesto, también sobrevuela por aquí y por allá el fantasma de Brian Willson y los eternos Beach Boys.
Pero, más allá de reconocimientos musicales y por sobre todas las cosas, Joey quiso que este disco demostrara todo lo agradecido que le estaba a la vida en aquel preciso momento en el que luchaba mano a mano contra un linfoma. "Sentado en una cama de hospital, yo quiero vivir. Quiero mi vida. Me noquearon, pero me levantaré", canta en la emotiva I Got Knocked Down (But I«ll Get Up) .
En una entrevista que realizó la revista Rolling Stone a Marky Ramone (que tocó la batería en siete temas de Don´t Worry... ), su compañero de ruta aseguró que "el disco muestra la versatilidad de Joey. Su voz parece más rica, más viril que nunca. Es como si estuviera diciendo: "Estoy muy bien conmigo mismo"."
El cierre, con la canción que da nombre al disco, no deja espacio para más palabras. No se preocupen por él, Joey vive y vivirá por siempre en un mundo maravilloso. Gabba Gabba Hey.
Todos amamos a Joey
Bono (cantante de U2): Cuando vi por primera vez a Joey cantar, en Dublín, en 1977, supe que nada era más importante para él que estar allí arriba. Muy pronto, nada fue más importante para mí que cantar. Los Ramones detuvieron la música lo suficiente como para que bandas como U2 y otros grupos de garaje pudieran entenderla. Ellos inventaron algo (el irlandés habló con Joey dos días antes de su muerte y el cantante de Ramones estaba en el hospital, escuchando In a Little While , tema del último álbum de U2. De allí en más, Bono le dedicó la canción cada vez que la cantó en el Elevation Tour 2001).
Billie Joe Armstrong (cantante de Green Day): Puedo asegurar que el rock and roll no será el mismo sin Joey Ramone vivo. El era la persona más cool del rock (Armstrong bautizó a sus hijos, Joey y Ramona, en homenaje a la voz de los Ramones).
Lemmy Kilmister (cantante de Motorhead): Joey fue uno de los artistas más subestimados del rock. Y, contradictoriamente, él sí entendió el rock and roll (Motorhead grabó el tema R.A.M.O.N.E.S., que luego se convertiría en himno de las huestes ramoneras).
Bruce Springsteen: Tengo una esposa e hijos en Baltimore, Jack/ Me fui a dar un paseo y nunca regresé/ Como un río que no sabe hacia dónde va la corriente/ Tomé un camino equivocado y me alejé/ Todos tenemos un corazon hambriento" (Letra del tema Hungry Heart , que Springsteen escribió para los Ramones, luego de presenciar uno de sus adrenalínicos shows. Poco después, su manager lo convenció de que no se lo cediera a Joey y compañía y que lo grabara él mismo).
Rob Zombie: Realmente los Ramones son la mejor banda norteamericana. A veces pienso que lo que hicieron fue algo tan simple y tan despojado y tan enfocado que uno no se lo podía perder.
Little Van Zandt (guitarrista de la E Street Band y ahora estrella de la televisión en la serie Los Soprano): Jeffrey Hyman (el verdadero nombre de Joey) murió hace mucho tiempo por su propia fuerza de voluntad y coraje. Jeffrey Hyman murió voluntariamente para que Joey Ramone pudiera vivir. Por el coraje de Jeffrey Hyman, Joey Ramone nunca morirá.
Arturo Vega (director artístico de Ramones): Joey cambió el mundo de la música. Junto con Ramones rescató al rock and roll de la pretenciosidad y los ornamentos innecesarios.
Joe Strummer (ex cantante de The Clash): El fue el padre del punk de todos los tiempos. Y debajo del escenario, una de las personas más graciosas que he conocido.
Jeff Ament (bajista de Pearl Jam): Cuando Joey murió, me senté y toqué canciones de Ramones en mi guitarra acústica. Por primera vez sentí realmente la tristeza y la soledad de las letras de Joey. La grabación que hicimos con Pearl Jam del tema I Just Want To Have Something To Do es mi carta de amor y le doy las gracias a Joey y a los Ramones por darme un impulso.
Eddie Vedder: El cantante de Pearl Jam será el encargado de pronunciar el discurso introductorio de los Ramones al Salón de la Fama del Rock & Roll, el próximo lunes. La banda de Seattle grabó un tributo a Joey a fines del año último y también participará del álbum que se editará el mes próximo en homenaje al cantante de los Ramones, en el que también estarán Rob Zombie, Red Hot Chili Peppers, Green Day, Offspring y Rancid, entre otros.
Otros gritos de ultratumba
- Jim Morrison tuvo su primer álbum solista en la calle, An American Prayer , siete años después de su muerte. El cantante de The Doors había estado trabajando con extensos poemas propios a los que luego se les grabó música de la banda. El disco resulta uno de los mejores testamentos para comprender, al menos un poco mejor, la idea que Morrison tenía acerca del existencialismo, la vida y la muerte.
- El suicidio de Michael Hutchence (líder y cantante de los australianos INXS) dejó a medias una buena cantidad de canciones que, tres años más tarde, se convertirían en el material de su primer disco solista. Uno de esos temas inconclusos fue terminado por Bono, de U2, que le agregó su voz y así cumplió con un viejo sueño de cantar a dúo con su amigo de toda la vida. El disco demuestra el costado más ambient de Hutchence.
- Ocho años después de la muerte de Luca Prodan, en 1995, se editó en la Argentina un compilado de grabaciones del pelado que torció el rumbo del rock vernáculo. ¿El resultado? Time Fate Love , bonitas canciones pre Sumo, que demuestran la versatilidad del italiano. Dos años más tarde llegaría Perdedores hermosos , un segundo álbum de Prodan solista con más composiciones de la época en la que vivía en las sierras de Córdoba.






