
Kaizen: el cambio para mejorar
Este nuevo concepto enseña a dar pequeños pasos que conducirán al logro de cualquier objetivo. Si se siguen estas premisas, no hay excusas para postergar los cuidados estéticos
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Quién no fracasó al intentar hacer una dieta, dejar de fumar o sostener una rutina de cuidados personales antiage? A menudo, comenzamos con toda la energía y, luego, cuando llega la rutina bajamos la guardia y nos golpeamos (vuelven los kilos y las arrugas; se postergan ejercicios, cremas y masajes). Me pregunto cuál es la fórmula del éxito y lo que es más difícil aún: cómo mantenerla.
Los temas estéticos no alcanzan para poner en marcha una revolución. Son apenas cuestiones de apariencia. Necesidad de verse bien e irradiar otro tipo de energía. Buscamos cambios extremos y radicales. Algunos ganan. Otros, muchos, nos quedamos en el camino.
¿Pero qué es el Kaizen y qué ofrece? Un método que propone dar pasos cómodos y pequeños. Compré. Investigué. Robert Maurer, director del Departamento de Ciencias del Comportamiento del Centro Médico de la Universidad de California, en su libro El camino del Kaizen (Vergara Editores), lo desarrolla en profundidad. Cuenta, por ejemplo, que esta técnica sutil –dar pequeños pasos para lograr una mejora continua– fue utilizada por las empresas japonesas para alcanzar sus metas empresariales (lo dejamos para otra nota).
Volviendo a la belleza, el desafío es aplicar el Kaizen a los cuidados personales. Es básico ahuyentar el miedo y realizar acciones pequeñas que repercutan en beneficio de uno mismo. ¿Cómo? Por ejemplo, olvidarse del día y empezar por usar una crema nocturna. El esfuerzo es mínimo: dormir unas 8 horas mientras las cremas actúan. Los beneficios vienen por partida doble: gracias a la relajación de la piel, los principios activos penetran mejor. El concepto es utilizar un mínimo de esfuerzo para conseguir un máximo resultado. Tal vez sólo una vez por semana o durante el fin de semana.
Los grandes cambios dan miedo. Por ello, si los minimizamos –y empezamos por un objetivo como descansar–, podemos vencer la resistencia a cuidarnos. Mantengan sólo esa pequeña rutina. Luego, a su tiempo, vendrá lo demás. Lao Tzu lo resumía con inteligencia: "Un viaje de miles de kilómetros debe comenzar con un solo paso". Para récords, los atletas.
karinarabolini@karinarabolini.com
Tips
1- Sueño reparador. A la noche, mientras la piel se recupera de las agresiones del día, las células se oxigenan al máximo. Así, activan su metabolismo y permiten que los productos que se aplican resulten más efectivos, lo que se traduce en un tejido sano y joven. Además, la hormona de la juventud (DHEA) intensifica su producción. La clave es dormir al menos 8 horas.
2- De día o de noche. Las cremas diurnas y nocturnas se diferencian por sus principios activos. Los principales componentes de las primeras son los hidratantes, ya que otorgan luminosidad a la piel y al mismo tiempo la protegen frente a los agentes externos. En las nocturnas, prevalecen las fórmulas reparadoras, reafirmantes y antioxidantes
3- Fórmulas. La mayoría de estas cremas están hechas a base de esencia de espárrago, extracto de raíz de Himalaya o niacinamida, que activa las células productoras del colágeno. Además, lejos de lo que se piensa, estos productos no son necesariamente grasos.
Los hay también de diferentes texturas ligeras, fáciles de aplicar y con rápida absorción.
Las cinco S
1- Seire. Organización: cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa. 2- Seiton. Reducir búsquedas: facilitar el movimiento de las cosas, los servicios y las personas. 3- Seiso. Limpieza: cuando todo está limpio, todo está ordenado y se simplifican los procedimientos. 4- Seiketsu.Estandarización y simplificación de procesos: mantener el orden, la organización y la limpieza en el ambiente y las personas. 5- Shitsuke.Disciplina y buenos hábitos de trabajo: basados en el respeto a las reglas y a las personas (compañeros de trabajo y clientes). mas datos: www.sht.com.ar/archivo/Management/Kaizen.htm-45k






