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KEVIN BACON

Mete miedo

Mejor identificado por las chicas que por los muchachos -se lo considera un bocadito masculino bastante apreciable-, la estrella de Footloose vuelve en un film terrorífico
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26 de marzo de 2000  

Nueva York. - Intente hacer este experimento: pregunte a sus amigos si conocen a Kevin Bacon. Le anticipo el resultado: la mayoría de los hombres tratará de asociarlo con alguna cara de la pantalla sin resultado y la mayoría de las mujeres se aflojará en sus asientos al tiempo que dejará fluir entrecortados: ¡Es-un- bom-bón! Al verlo en vivo y en directo se entiende por qué. Bacon (40 años que nadie podría adivinar) tiene esa masculinidad despreocupada que se cotiza alto. Con un simple suéter negro, pelo húmedo e inquietantes ojos azul profundo , a pesar de que dista de ser perfecto atrae tanta o más atención que los enormes ventanales del piso 37 del Essex House Hotel frente al imponente Central Park.

Bacon es un personaje singular. Durante muchos años fue "el chico de Footloose ", y durante algunos otros, el centro del juego más popular de las universidades norteamericanas, 6 grados de separación a Kevin Bacon . La teoría de sus creadores es que se puede conectar a Kevin con cualquier persona de la industria, como mucho, en seis pasos. Por ejemplo: Elvis Presley trabajó en Girls, girls, girls con Stanley White que trabajó en JFK con... Kevin Bacon.

"Lo de los seis grados de separación es un fenómeno que pensaba que se iba a agotar hace tiempo, pero no fue así -se ríe Bacon casi con pudor-. Siempre digo que mi epitafio será: No ganó ningún Oscar, pero por lo menos hay un juego que lleva su nombre."

Bacon pudo ser considerado por los ingeniosos estudiantes el centro del universo porque su trayectoria es bastante considerable -aunque no intachable- y hoy día es respetado como uno de los mejores actores de su generación. A pesar de las caídas en el camino, si hay algo que no se le puede echar en cara es que se repite en sus personajes. Gays, convictos, policías abusadores, secuestradores, héroes románticos, agentes de la Bolsa, periodistas, abogados y muchos más han pasado por su cuerpo sin que ninguno lograse encasillarlo.

Uno de los últimos papeles que le tocó hacer es el de un trabajador de Chicago que, luego de ser hipnotizado por su particular cuñada, ve afectada su sensibilidad al punto de ver fantasmas y tener percepciones extrasensoriales, algo cotidiano para su hijo.

"En el caso de Ecos mortales (que se estrenará en breve en el país), trabajamos con la chica que interpreta al fantasma directamente en el set -le contó Bacon a la Revista-. Esto permitió que lo sintiera y no necesitara hacer como si estuviese allí. Así, la historia que contamos acerca de cómo esta chica murió y se convirtió en una presencia fantasmagórica y atormentada es realista y mucho más interesante que si fuese un espíritu enorme y furtivo siempre al acecho. Incluso hasta hace que te preocupes por cómo llegó a estar así. Es de lo que realmente se trata el cine de terror." Y es la opinión de un entendido, ya que Bacon participó de la Viernes 13 original, un clásico del género. "Hay mucho más terror en El resplandor o El bebé de Rosemary que en las películas sangrientas -agrega-. Y Ecos mortales está realizada más en la línea de la primera." Kevin Bacon nació en Filadelfia un caluroso 8 de julio de 1958. Sus padres, un urbanista y una maestra y activista política, si bien no tenían nada que ver con el mundo de la música o la actuación, inculcaron a sus hijos la inclinación por lo artístico. "Con ellos no había posibilidad de holgazanear -recuerda-. Siempre nos decían: Hacé algo productivo con tu tiempo, acá tenés crayones, acá tenés un instrumento, un disfraz, construí algo. Supongo que así fue como mi hermano se convirtió en músico y yo en actor."

Michael Bacon, de 46 años, es un exitoso compositor que incluso ha ganado premios Emmy. Juntos fundaron hace 6 años The Bacon Brothers, banda con la que no sólo ya sacaron un primer disco, Forosoco (por folk, rock, soul y country, los estilos que cultiva el grupo), sino que van por el segundo, Getting there , y con gran reconocimiento de los críticos.

Pero eran otras las tablas que buscaba el joven Kevin cuando, a los 17 años, se mudó a la Gran Manzana con todas las aspiraciones que se pueden tener a esa edad.

"Al principio, trabajé bastante como mesero para poder mantenerme -relata con su voz cascada, pero no mucho-. Me tomó cuatro años poder dejar por completo los trabajos de mozo. Generalmente lo que me ocurría era que encontraba algún papel en una obra, dejaba el restaurante y finalmente me quedaba sin plata y tenía que volver. No veía el momento de poder vivir solamente como actor."

Sin embargo, enseguida empezó a hacerse un nombre dentro del circuito de teatro neoyorquino, y fue el alumno más joven jamás aceptado en la prestigiosa Circle in the Square Theatre School de esa ciudad.

"En esa época buscaba interpretar todo tipo de personajes que fueran técnicamente difíciles y totalmente diferentes a mí, ya fuesen de otras culturas, ex convictos, gays o junkies . Lo único que no quería interpretar era al chico agradable que vive en la casa de al lado -confiesa-. Pero me decían que lo mejor para mi carrera era conseguir algunos comerciales, cortarme el pelo, ya saben, algo en lo que yo no estaba interesado."

Bacon debutó en Broadway en 1993 junto con otros dos entonces ilustres desconocidos: Sean Penn y Val Kilmer. "Pero a pesar de que era conocido en el mundillo del teatro, mis trabajos en ese ámbito no significaban nada para los productores de Hollywood. Era importante para mí porque yo formaba parte de la comunidad teatral de Nueva York , pero a la gente de la industria lo único que le importa es si llevás gente al cine o no. Si lo hacés, podés acceder a mejores papeles." La película que significó un cambio radical en la vida que venía llevando fue Footloose , no exactamente un trofeo para un actor, pero sí para un productor. El film fue un blockbuster . "En ese momento, yo encajaba con el prototipo de chico algo lindo con onda que les servía para las películas para adolescentes -recapitula-. Después de ese éxito, siento que perdí el camino e hice muchas películas olvidables. Y no fue hasta que participé en JFK , de Oliver Stone, que me di cuenta de que lo que tenía que hacer era volver a mi intento original, a aquellos personajes que buscaba para interpretar en el teatro, y llevarlo al cine."

Desde entonces se lo ha visto lucirse en muchos personajes secundarios que llamaron la atención, algunos protagónicos y algunas películas comerciales olvidables.

"No podría especificar los parámetros que uso para elegir un papel -asegura, aunque lo piensa un momento y encuentra la respuesta-, pero sí los que no uso: uno es el tamaño del presupuesto y otro es el tamaño del papel. Por ejemplo, vuelvo una y otra vez a engancharme con proyectos de películas independientes, aunque mi historial con ellas es desastroso: he participado en muchísimas y ninguna logró hacer nada de plata. Parece que ahora a My dog Skip (de reciente estreno en Estados Unidos) le está yendo bastante bien. Finalmente, parece que será mi primera película independiente que obtenga alguna ganancia", se ríe.

Como muchos actores, Bacon también se vio tentado por el lado de la pantalla que no se ve..., pero que al final más se ve. Así, en 1996, dirigió Losing Chase , con su esposa, la actriz Kyra Sedgwick, como protagonista. El resultado fue honroso, si uno se guía por el hecho de que recibió tres nominaciones para los prestigiosos Globo de Oro. "Me gustaría volver a dirigir -asegura-; realmente lo disfruté. Pero es un poco difícil en este momento de mi vida; cuando no estoy actuando, estoy de gira y grabando un disco. Esas ya son dos carreras. Dirigir una película te exige una terrible cantidad de tiempo, y si tengo que poner las dos actividades en la balanza y decir qué disfruto más, tendría que decir que disfruto más de la música."

Kyra lo apoya ciento por ciento en su nuevo emprendimiento, hasta se subió al escenario para cantar un par de temas con él en las primeras presentaciones que realizaron los hermanos Bacon. Tienen dos hijos, un niño y una niña, y cenan religiosamente a la luz de las velas.

En cuanto a Ecos mortales (que a esta altura no es su último trabajo, sino el penúltimo, porque protagonizó The Hollow Man , de Paul Verhoeven, superproducción acerca de un hombre invisible), fue considerada la película más subestimada del año último, según la encuesta del site de TNT en Internet. Escrita y dirigida por David Koepp, que se hizo famoso como el escritor de megaéxitos como Jurassic Park , Carlito´s Way , Misión imposible , Jurassic Park-El mundo perdido y Ojos de Serpiente , entre otras, Ecos mortales logra ponerle a uno los pelos de punta.

Bacon asegura que en lo personal se concentró "en hacer que el personaje del trabajador de Chicago que está atravesando por la crisis de la mediana edad fuese creíble. Así que la preparación fue dar vueltas por Chicago y el barrio donde transcurre la película".

-¿Nada de visitas a hipnotizadores?

-No, pero Ileana Douglas, la actriz que interpreta a mi cuñada, y David, el director, sí lo hicieron.

Bacon de adelante para atrás

My dog Skip (2000)

Ecos mortales (Stir of Echoes-1999)

Wild Things (Criaturas Salvajes-1998)

Digging to China (1998)

El retrato perfecto (Picture Perfect-1997)

Telling Lies in America (1997)

Sleepers (1996)

Apollo 13 (1995)

Balto (1995)

Asesinato en primer grado (Murder in the first-1995)

The air up there (1994)

The river wild (Río salvaje-1994)

A Few Good Men (Cuestión de honor-1992)

Pyrates (1991)

JFK (1991)

He said, she said (1991)

Queens Logic (1991)

Flatliners (Línea Mortal-1990)

The big picture (1989)

Tremors (1989)

She´s having a baby (1988)

End of the line (1988)

Criminal Law (1988)

Plain, trains and automobiles (1987)

Lemon Sky (1987)

White water Summer (1987)

Quicksilver (1986)

Enormous changes at the last minute (1985)

Footloose (1984)

The Demon Murder Case (1983)

Diner (1982)

Only when I laugh (1981)

Friday the 13th (1980)

Heroe at large (1980)

Starting Over (1979)

National lampoon´s animal house (1978)

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