
LA GUERRA DE LOS TELEFONOS
Seguramente, usted utiliza un teléfono fijo o un celular, pager, Internet o cualquiera de los elementos del mercado de las telecomunicaciones. Entonces, usted vale su peso en oro, grandes compañías se pelearán para ofrecerle sus servicios
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E n los tiempos que se vienen, casi todo lo que ocurra en la vida cotidiana pasará por un tubo.
Imagine: desde vecindarios virtuales hasta guías de ruta computarizadas en los autos, o la posibilidad de asistir, de manera virtual también, a un concierto que ocurre a miles de kilómetros. Hasta la medicina y la educación estarán en onda. ¿Quién se podrá resistir a abonarse a una compañía que brinde estos servicios? Las empresas se pelearán por tenerlo a usted como cliente, por la fuerza del monopolio o por las leyes del mercado, cuando exista la libre competencia.
Hoy, las telefónicas ofrecen una cantidad de servicios nuevos y el negocio de las telecomunicaciones está en la mira de los grandes inversores del mundo. Prácticamente todos los días hay noticias sobre compras, ventas, fusiones, alianzas estratégicas. Son todas operaciones multimillonarias: WorldCom compró la telefónica norteamericana MCI en 37.000 millones de dólares, un récord absoluto en el ramo.
Antes parecía mezcla de chiste y ciencia ficción el hecho de que Maxwell Smart, el Súper Agente 86, usara un zapatófono para comunicarse. A partir de allí surgieron los relojes, las biromes y hasta corbatas que tenían la función de lo que hoy se conoce como teléfono celular. Pero nadie se imaginó algo así: Caminas por la calle, cuando alguien te llama por teléfono. Lo sabes porque ves una pequeña luz verde oscura que brilla en el rincón superior de tus anteojos mágicos. Tu teléfono celular es realmente una aplicación de software que utiliza muchos aparatos de tu red corporal. Miras brevemente a la derecha; el ordenador recibe la orden de contestar el llamado. Es tu madre. La oyes y hablas con ella gracias a los pequeños audífonos y al micrófono diminuto de tus anteojos. Es una de las tantas predicciones de Michael Dertouzos, director del Laboratory for Computer Science del Massachusetts Institute of Technology, recopiladas en el libro Qué será, de Planeta.
A su vez, el médico hará lo propio, pero con un especialista en un centro médico. Poco tiempo después, a miles de kilómetros, la persona tendrá un diagnóstico y tratamiento... como si estuviera en el consultorio.
También hay gran expectativa con respecto a la educación a distancia. Una maestra dará clases en directo a alumnos del pueblo más apartado del interior, les tomará lección oral y los verá responder a sus preguntas. Sería alentador pensar que de esta manera los jóvenes de un pueblito perdido del interior, y los que estudian en pleno centro de Buenos Aires, tendrán las mismas posibilidades de aprender temas actualizados y al día.
¿Por qué decimos que se viene la guerra entre empresas? Si hasta ahora a través del teléfono se podía hablar, a través del cable coaxil ver y a través de la computadora enviar y recibir información, el cambio que se avecina es la posibilidad de transmitir voz, datos e imagen desde un mismo aparato. ¿Una pantalla de televisión que funcione como computadora y que, además, tenga parlantes y micrófono para hablar de persona a persona? Sí.
Para comunicarse vía Internet (sobre todo cuando aparezca la increíble Internet 2): ¿se utilizará la línea del teléfono, el teléfono celular o el cable coaxil? ¿Y la fibra óptica? Son muchas preguntas las que el consumidor común se hace desde su casa. La batalla entre empresas ha comenzado para darle respuestas. Y el que gane, o logre fusionarse con la empresa que lo complemente, se quedará con el grueso de los millones de clientes cautivos que todos los meses pagarán un abono para recibir imagen de video, sonido e información.
En pocas palabras, ganará la guerra aquel que obtenga más abonados.
Empecemos por la televisión, un aparato que refleja los cambios que se vienen, porque a través de ella, también se podrá pedir información.
"En junio, aun antes de que Mike Tyson le arrancara de un mordisco parte de una oreja a Evander Holyfield y quedara descalificado para disputar el título de peso pesado, casi 100 mil televidentes habían participado de una votación electrónica según la cual Holyfield iba ganando la pelea", relata el periodista David Bank, redactor del Wall Street Journal.
Esto quiere decir que miles de televidentes, al mismo tiempo que miraban la pelea, prendieron su computadora para participar en una votación en una página electrónica. Por lo tanto, se ve una brecha en el mercado, compuesta por consumidores que necesitan ambas cosas a la vez.
¿Quién dijo que había una brecha? Bienvenidos a la Web TV. Es el acceso a Internet, a partir de junio de este año, a través de la pantalla del televisor. Una verdadera bendición para aquellas personas que no tienen computadora o que no saben manejarla y no están para dar este paso en el mundo de la informática.
Se ve que el acceso a la autopista informática es casi obligatorio, sin dejar de lado a nadie, ni siquiera a la abuela que jamás aprendió a usar la videograbadora. Ella no se piensa perder la posibilidad de pedir a través del control remoto de la televisión, la receta de cocina que vio en su programa favorito.
Al paso de estos cambios, aparece una nueva generación de televisores. Según el diario The New York Times, en Estados Unidos este año los consumidores comenzarán a reemplazar sus televisores por modelos digitales de alta definición. Es decir, con una imagen casi fotográfica y sonido de CD. Cuestan unos 2000 dólares. Un negocio redondo si se piensa en un mercado de 230 millones de aparatos.
Otra opción serán las pantallas de computadoras equipadas para transmitir televisión digital, a un costo de unos 4000 pesos. De hecho, Microsoft está diseñando funciones interactivas especiales para los programas tradicionales, que le permitirán al televidente obtener información sobre los actores o comprar mercadería relacionada con los personajes.
Otra más económica será una caja de conversión para transmitir señales digitales en los televisores tradicionales a un costo de menos de 300.
"El sector de los entretenimientos, de la computación y de las comunicaciones crecía en forma separada -dice Luis Alberto Perazo, director corporativo de Relaciones Externas de Telecom-, pero hoy convergen todos en un mismo objetivo."
Me conecto a Internet por la mañana, desde mi casa, con mi computadora portátil, para ver qué mensajes nuevos tengo. Mientras tanto, con mi teléfono celular chequeo los mensajes telefónicos que recibí en la oficina. Una campanita me avisa que los 28 mensajes ya están almacenados en mi computadora. Suspendo mi café con leche para revisar el correo electrónico.
A través de los parlantes de mi computadora portátil escucho el ring de un teléfono. Es un programa que desarrolló la empresa Microsoft y se llama NetMeeting, para que la gente se comunique a través de un micrófono y escuche con los parlantes conectados a la computadora asemejando una conversación telefónica.
Miro el reloj y debo partir a una reunión. Cierro la computadora y agradezco a la tecnología y a Internet la posibilidad de hacer todo esto en 40 minutos. Definitivamente Internet cambiará la manera de trabajar, hacer negocios y comunicarse con la gente en el siglo XXI. Todo gracias al bendito teléfono que permite a las computadoras (y a la gente que las opera) conectarse entre sí, escribe el licenciado Gonzalo R. Arzuaga, autor de los libros Negocios en Internet y Marketing en Internet.
Voz. Datos. Imagen. Al compás de esta demanda, las compañías de cable también vienen marchando. Según la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC), de 10.600.000 hogares, 9.500.000 tienen televisión, y en- tre ellos 5.350.000 cuentan con cable.
"Los cables pueden ofrecer el acceso a Internet a una velocidad 50 veces superior a la velocidad de la telefonía", dice la doctora Renée Stuller de Lima, asesora general de ATVC.
¿Por qué esta oferta y demanda por la velocidad de transmisión? "Si querés ver un cuadro que está en un museo de Nueva York y la velocidad de transmisión es lenta -explica Roberto Melero, gerente de Cuentas de Tevycom, empresa dedicada a las telecomunicaciones-, la imagen va a ir apareciendo de manera muy lenta. Esto hace que se pierda la interactividad y que aumente la cantidad de pulsos del teléfono que se utilizan. Además, al cerebro le gusta que la imagen llegue a la velocidad que él puede procesar, y no más lenta. De otra manera, se aburre."
Según Melero, el cable coaxil es un medio más propicio para las altas velocidades porque puede transmitir a diez millones de bits por segundo. Stuller de Lima dice que hoy ya se está comenzando a utilizar el cable módem. "Se van a poder hacer compras a través de la pantalla o realizar operaciones bancarias. Pero todavía veo una cuestión cultural en este sentido, que hace que estos servicios aún no se utilicen."
Pero la apuesta es firme y fuerte. "Hay dos tipos de cable módem", dice Pablo Saubidet, director de FiberTel, empresa que ofrece servicios de acceso a Internet y transmisión de datos. Estos son:
-Doble vía: a través de la red de cable se puede recibir y enviar información. "No se usa la línea telefónica en absoluto, por lo que no tenés esa sensación de estar consumiendo pulsos", aclara Saubidet. Este servicio está disponible en las áreas habilitadas de CableVisión. Si no se está abonado al cable cuesta 160 pesos por mes, si se está abonado, 125. El cable se conecta a la computadora, que a su vez necesita una placa especial que cuesta 40 pesos.
-Cable módem asimétrico, con retorno telefónico: es una combinación. Se reciben datos a través del cable y se piden a través de la línea del teléfono. El servicio cuesta 100 pesos por mes, más los pulsos que se consumen.
"Pero la tecnología avanza más rápido que las leyes -sigue Saubidet-. Técnicamente, ya estamos habilitados para dar servicio de voz a través de Internet, pero no podemos por la actual regulación, que no permite competir en determinados rubros." Las telefónicas y los cables están invadiendo territorios que antes eran exclusivos de unas o de otros. Explica Sergio Verde Fassa, director de la revista Telecomunicaciones y Negocios: "Con la privatización, Telefónica y Telecom obtuvieron la exclusividad de la transmisión de telefonía básica, que es la que viene a través de un hilo de cobre. Pero hace siete años no había aparecido Internet, existía un esbozo de telefonía celular y no había servicios como la videoconferencia, transmitir video a través del teléfono, o teléfono a través del cable coaxil. Con los parámetros anteriores, hoy totalmente antiguos, se prohibió a las telefónicas brindar servicios en competencia: videoconferencia, imágenes y datos a través de la red. Ahora es un decreto obsoleto, corto de vista, que no previó que la tecnología podía integrarse muy pronto.
"Hoy la telefonía básica es exclusividad de las telefónicas, y las empresas de cable no pueden transmitir telefonía. Y nosotros nos estamos atrasando en usar toda la tecnología y en abaratar costos.
"Estamos en este punto: la tecnología comienza a integrarse, y un cable, o el aire, permite que por una misma vía, ida y vuelta, se pueda transmitir voz, video, Internet, datos. Esto se puede hacer sobre fibra óptica, aire, cable coaxil, satélite. Entonces: ¿les permitimos a las telefónicas que transmitan video, datos, etcétera? ¿Le permitimos al resto que transmita voz? La realidad es que el negocio de la telefonía básica es muy grande, y las telefónicas no quieren perder la exclusividad."
Lo confirma el ingeniero Juan Waehner, director comercial de Telefónica de Argentina. "Cada vez que nosotros queremos dar un servicio nuevo, tenemos que contar con la aprobación del Ente Regulador de la Nación. No podemos dar servicios de valor agregado, como transmisión de imagen, de datos u otra prestación sofisticada que sí pueden dar otras empresas. Solamente estamos autorizados para dar transmisión de voz, y de acuerdo al pliegue de condiciones hemos logrado la prórroga de la exclusividad hasta el 2000."
En ese entonces, ¿el cable va a competir con el teléfono? "Sí. No se sabe cuándo ni cómo. En Inglaterra ya hay experiencias en las que el teléfono y el cable llegan a través de la misma red", concluye la asesora de ATVC.
Las telefónicas no se dejan amedrentar por las empresas de cable. "En el futuro, está la posibilidad de brindar cualquier servicio. Por ejemplo, agregar imagen a la telefonía", dice Perazo.
Claro que también se puede agregar telefonía a la imagen, y hablar a través de Internet (si no hubiera regulación de por medio). "Es un tema que está en estudio -afirma Waehner-. Hoy los programas que existen tienen problemas de calidad. Por el momento no me animaría a darte ninguna posición al respecto. Va a existir en el futuro, pero no creo que cubra a toda la telefonía. La telefonía tradicional, lejos de desaparecer, va a seguir creciendo."
"Por el momento no es que sea obligatorio estar en todos los lugares (telefonía, cable, celulares) ni tampoco prohibitivo. Lo bueno sería que las empresas compitan, no que se absorban unas a otras", dice Perazo, desde la sala de reuniones del flamante edificio de Telecom. Sin embargo las grandes fusiones ya están sucediendo. Recientemente, el CEI y Telefónica compraron CableVisión (que tiene unos 600 mil abonados) y la mitad de VCC, con 700 mil abonados.
Waehner, de Telefónica, procura aclarar los límites difusos entre la regulación y las fusiones de empresas de teléfonos con empresas de TV.
-En realidad, las telefónicas no están del todo impedidas para entrar en otros servicios...
-Los nuevos servicios de valor agregado tienen que ser brindados por otras empresas. Por ejemplo, Startel es una empresa que se dedica a la transmisión de datos, y cuyos accionistas son Telecom y Telefónica, pero es una empresa totalmente independiente, operativamente hablando. No puede haber ningún tipo de subsidio cruzado, y si esto llegara a suceder habría penalizaciones por parte de la Comisión Nacional de Comunicaciones. Si quisiéramos dar otro servicio de valor agregado como Internet está Advance, cuyos accionistas son el CEI y Telefónica Internacional, no Telefónica de Argentina. Nuevamente, es una corporación totalmente independiente. Nosotros no podemos entrar en ese servicio de momento con el actual sistema de regulación.
Si de libre competencia se trata, según un informe de L´Express ya hay algunas experiencias internacionales para tener en cuenta. El 1º de enero último terminó el monopolio telefónico en Europa y la competencia quedó abierta para todos. Pero la multiplicidad de servicios y precios desorienta al usuario. Por lo tanto, corren el mismo riesgo de llegar a idéntica situación que los británicos: en más de 10 años, pese a los llamamientos de los competidores menores, apenas el 10% de los usuarios ha desertado de British Telecom, el operador histórico. A su vez en Italia, los usuarios se abalanzan sobre sus celulares para no usar su teléfono fijo. En Alemania reina el caos. A poco tiempo de la desregulación ya nadie sabe a quién pagarán, ni cuánto. Parece que la simple llamada por teléfono se complicó muchísimo.
En cuanto a la situación en Estados Unidos, vale la pena detenernos en este punto desarrollado por L´Express:
Ritual inmutable: un norteamericano extenuado se dispone a sentarse a la mesa, pero su teléfono desregulado empieza a sonar. Los telemarketineros de AT&T le ofrecen llamadas a París, a 0,25 dólar el minuto, o a Los Angeles, por 0,10, amén de puntaje para viajes por Delta Airlines. El usuario rechaza cortésmente la oferta, pero un grito taladra el auricular: "¡Diga un precio y llegamos a un arreglo!" En 14 años de telefonía interurbana desregulada, 150 millones de abonados norteamericanos han aprendido tan bien a jugar con los nervios de los marketineros, que han logrado reducir en un 60% el costo de sus llamadas de larga distancia.
La tan ansiada desregulación en la Argentina no permitirá que lleguen al país todas las compañías telefónicas que así lo quieran. En 1999 se sumarán dos nuevas empresas. A partir del 2000, la desregulación será total, pero los nuevos entrarán en condiciones poco ideales: el mercado ya estará copado por cuatro corporaciones fuertes.
Mientras, los teléfonos celulares no dejan de sorprender. El ingeniero Darío Fainguersch, director de Marketing de Movicom, explica cuáles son las novedades en este tipo de telefonía:
- Servicio de pager (tipo radiollamada).
- Se pueden recibir fax, que después se transfieren al teléfono/fax deseado.
- Recepción de e-mail de la siguiente manera: llega a la computadora, ésta se conecta al celular, que a su vez avisa: "Usted tiene un e-mail en su dirección de Internet". Y lo que es más increíble, se transforma el texto en voz que lee el e-mail y se escucha a través del movi.
- Movivoz: se da una orden al teléfono para que llame a un número, o directamente se dice el nombre de la persona con quien se quiere hablar.
- También está la posibilidad de entrar a Internet, aunque todavía es muy lenta.
Si hasta ahora los celulares funcionan por antenas, dentro de pocos meses se podrá optar por una transmisión vía satélite. Y aquí entramos en otro terreno futurista, pero no tanto, porque el acceso al servicio de satélite está convirtiéndose en algo más cotidiano.
"Las personas van a tener acceso al satélite sin pasar por mayoristas", afirma Christophe Abriac, director comercial de Globalstar. Según Abriac, en la práctica hay dos mercados definidos y separados en el campo de las telecomunicaciones vía satélite. Uno es la telefonía fija, a través de la cual se puede tener una cobertura nacional. La ventaja es que el alcance de la señal llega a todos aquellos lugares en donde las telefónicas no instalan el cableado. Por ejemplo, zonas rurales.
El otro servicio vía satélite, que llegará a principios de 1999, será a través de un celular. Con el mismo aparato, diseñado especialmente con una antena más grande que la de los celulares comunes, se podrá optar por el servicio terrestre, o satelital en aquellos lugares en los que no hay cobertura.
Un servicio parecido, pero destinado a ejecutivos de alto nivel, es Iridium, que prepara su lanzamiento en el país para septiembre. Se trata de telefonía celular que tiene alcance en todo el mundo. Posee, además, dos configuraciones: satelital y celular común. Es decir, cuando el celular no tiene alcance, se transforma en satelital. En el primer cuatrimestre de este año, hay un plan para lanzar Directv, un servicio de televisión satelital. "Va a llegar a todo el país a través de una antena parabólica de 60 cm y un decodificador -explica Marcos Caride, gerente de Marketing de la firma-. En principio, el lanzamiento va a tener una programación compuesta por 118 canales que incluyen 30 señales de audio. Durante este año se va a ampliar la capacidad hasta llegar a 179 señales de las cuales 45 serán de audio."
Los beneficios fundamentales de este sitema son:
- No se limitan zonas geográficas, ya que la antena se puede colocar en el medio del campo, por ejemplo.
- La posibilidad de tener un minivideo club (cinedirect) en casa. Habrá unas 18 películas por mes que se podrán seleccionar con el control remoto y ver en el momento deseado.
- Se podrá realizar el cambio en el idioma (inglés, portugués, español) tanto en el audio como en el subtitulado de las películas.
- Mejora la calidad de imagen y sonido.
- El decodificador se puede conectar al equipo de música y elegir algunas de las 30 señales de audio que pasan música ininterrumpida durante 24 horas, sin cortes publicitarios y dividida por género.
La antena y el decodificador costarán entre 400 y 500, y el abono básico, unos 39 pesos.
Los ecologistas del futuro ya tienen trabajo. La duración de los satélites es de unos 7 años, después de los cuales podrían llegar a quedar flotando en el universo. Pero eso ya da para otro tema.
Y para soñar un poco más, la firma Ericsson mostró en la ExpoComm97 un programa en tres dimensiones que consistía en un shopping virtual, en el que un vendedor virtual conduce al visitante a una galería donde muestra las diferentes opciones. "Sólo faltan las sensaciones", dijo un visitante asombrado.
"Nosotros nos preguntamos: ¿se puede hacer shopping desde el hogar? Sí, se puede. Pero, ¿cuánta gente estaría dispuesta a dejar de ir a la tienda, tocar la tela de la cortina que se va a comprar antes de seleccionarla? -se pregunta Perazo-. A nosotros mismos, que estamos en tema, nos gusta mucho ver este tipo de cosas en las exposiciones: pedir una pizza por Internet, pagarla con la tarjeta, pedir una película y no moverte del sillón. ¿Pero todo el mundo quiere no moverse del sillón?" Puede que sí, puede que no. El consumidor es quien tiene la última palabra. Pero todo parece indicar que de aquí al momento en que el mercado se desregularice, las telefónicas tendrán un pie en cada negocio. Por algo será. "Yo no me quedo en la fibra óptica, ni me quedo en el coaxil, ni en el satélite -afirma Perazo-. Tengo que tener una empresa flexible para brindar todos los servicios que se puedan dar."
Como se ve, hay movimientos estratégicos para quedarse con miles de consumidores. Es decir, las megaempresas se pelean por atrapar al consumidor común. ¿No habrá llegado la hora de hacerse valer?
Texto: Paula Urien
Todo lo nuevo
En realidad cuando se trata de telecomunicaciones, lo que viene ya vino, porque este tema avanza a la velocidad de la luz. Por eso cuando se dice en el futuro habrá..., se debe leer si es que no existe hoy, seguramente existirá hoy a la tarde o mañana a la mañana. Pero aquí tenemos algunos adelantos que se consideran de avanzada.
Por teléfono:
Nuevos servicios, como el de identificación de llamadas. También la posibilidad de cortar la comunicación después de determinada cantidad de pulsos. Y calling card, una tarjeta con la que se pueden hacer llamadas desde cualquier teléfono y se debitan de la cuenta telefónica de la casa de la persona que habla.
Por teléfono celular:
- Acceso a Internet
- Servicio de radiollamada
- Cobertura entre grandes distancias
- Telefonía móvil vía satélite
Por cable:
- Voz, video, imagen
La nueva tevé:
- Televisores digitales, es decir, con mejor imagen
- Web TV: Internet conectada al televisor.
- Vía satélite: 179 canales de televisión, que incluyen la posibilidad de ver películas a la hora elegida y en el idioma elegido
La nueva radio:
- Más de 100 canales, vía satélite, con calidad CD
Experiencia de avanzada
Es indudable que las telecomunicaciones dan sorpresas. Hace unos meses, médicos del hospital Santojani de Buenos Aires diagnosticaron y recomendaron, en comunicación con sus colegas norteamericanos, el tratamiento para un pasajero que volaba entre San Francisco y Detroit. La experiencia, primera en el mundo, se realizó vía Internet con el respaldo tecnológico de Telintar.
"El pulso es normal." La certeza la dio un cardiólogo del hospital Santojani. Era uno de los varios médicos que miraban anhelantes la pantalla de la computadora, en el showroom de Telintar, a pocas cuadras de Plaza de Mayo. La persona de donde partían las pulsaciones estaba bastante lejos: en medio de Estados Unidos, a nueve mil metros de altura y sentado como pasajero de un avión de línea. Los aviones de línea llevan un botiquín a bordo. Pero sólo puede utilizarlo algún médico que eventualmente se encuentre entre el pasaje, lo que ocurre en el 13% de los vuelos. Frente a una emergencia médica, la mayoría de las veces debe actuar el personal de la aerolínea.
Los signos vitales de un pasajero de American Airlines fueron captados mediante un monitor conectado a un computador portátil. Un software especial compiló pulso, frecuencia cardíaca, presión arterial, temperatura corporal y un electrocardiograma del paciente (en verdad, un voluntario muy sano). A través del teléfono celular de a bordo (disponible para los pasajeros), la computadora ingresó a Internet. La transmisión de los signos vitales fue recibida en el Saddleback Memorial Center (California), en el Departamento Médico de American Airlines (Dallas) y por el equipo médico del hospital Santojani, en el Showroom de Telintar (Buenos Aires).
El grupo de trabajo que operó para concretar la experiencia argentina estuvo compuesto por Alejandro Gandsas (cirujano argentino; trabaja en el North Oakland Medical Center, Detroit), Kevin Montgome- ry (físico norteamericano; trabaja en la NASA- AMES Research Center, California), Rodolfo Altrudi (cirujano argentino; es jefe de cirugía del hospital Santojani, Buenos Aires), George Migliarini (experto en informática argentino; trabaja en el Saddleback Memorial Center, California) y María Victoria Silvestri (ejecutiva de cuentas de Telintar, Buenos Aires).
Fue la primera experiencia de estas características. La transmisión experimental, que inicialmente fue promovida por el Congreso Internacional de Medicina Aeroespacial, fue captada por el Saddleback Memorial Center, el hospital Santojani (a través de Telintar) y el Departamento Médico de American Airlines. Se demostró de esta manera que puede configurarse a través de Internet una red mundial de diagnóstico y tratamiento para enfrentar catástrofes y emergencias en los lugares apartados del planeta.






