
La pandilla electrónica de Cerati
Fresco, Etcheto, Zuker y Moscuzza fueron los músicos que el ex Soda Stereo escogió para grabar su nuevo trabajo solista. Provenientes de la escena electrónica, el cuarteto se sumó con ganas al proyecto rockero
1 minuto de lectura'
Los tiempos del tercer álbum solista de Gustavo Cerati se fueron dilatando. Hace un año y medio (largo) que comenzó a trabajar en el sucesor de Bocanada , pero también en ese lapso en la producción del disco de su amigo Leo García ( Mar ) y la presentación, con gira incluida, de 11 episodios sinfónicos, le consumieron energías y lo llevaron a segmentar en etapas su proceso creativo. Así fue como, mes tras mes, el próximo trabajo del ex Soda Stereo empezó a transformarse en un mito que, definitivamente, demostrará ser real en noviembre próximo.
Sin embargo, ya entonces, cuando el músico definió los lineamientos de su nueva obra, tenía decidido rodearse de un staff de electroboys para formar su banda. Cuatro. Por un lado, la reincidente colaboración en samplers, guitarras y trompeta de Flavio Etcheto, el compañero de fórmula de su veta netamente electrónica, Ocio. Por otro, la designación de Leandro Fresco en teclados, con el que ya había trabajado para las bandas de sonido de las películas +Bien y Sólo por hoy . Y convocó a trabajar por primera vez con él a Pedro Moscuzza -baterista de la banda marplatense Altocamet- y a Javier Zuker, el DJ preferido del palo rockero (ya Divididos lo había sumado a sus filas). Ellos, más Fernando Nalé, en bajo, serán su banda estable.
"Hace más de un año que nos reunimos en el estudio El Cielito -cuenta Flavio, Flavius o Trineo, sus alter ego en producciones individuales-. Fuimos grabando un montón de bases y melodías de voces, a partir de ideas nuestras y de Gustavo. Y estuvimos stand by hasta mayo último, que arrancamos otra vez."
Mientras tanto, Fresco terminó de grabar un EP electropop/ambient para el sello alemán Kompakt; Flavius compartió cartel con Mouse on Mars en el compilado de Luakabop; Zuker sigue de gira por Europa (este fin de semana con De la Guarda en Holanda) y Moscuzza presentó en vivo los temas de su nuevo proyecto, Pura , mientras prepara el lanzamiento de los remixes de Manzana de metal , el último trabajo de Altocamet.
Mil horas de música
En la terraza del bar Milión, los electrónicos de Cerati casi no pueden calcular el caudal de producción. "Cuando nos volvimos a encontrar había como 50 temas", arriesga uno. "¡Y ahora serán como cien!", se ríe otro integrante de esta pandilla, que se formó a fuerza de compartir sesiones de horas y horas ("pasó de todo, hasta nos quedamos a dormir en una quinta en Castelar"). "Fue como una internación para hacer música -compara Moscuzza-. Un estado increíble en el que a cada uno de nosotros le gustaría estar... ¡todo el año!", completa Zuker, desparramado en un sillón.
En más de una oportunidad Cerati manifestó ser un descreído de la dicotomía rock/electrónica. Con Bocanada (1999) lo puso en evidencia. Y por más que parezca obvio pensar que con esta banda reforzaría esa arista, sus músicos dejan en claro que nada sería más errado.
"Es un disco de rock -retoma Flavius-. Una de las pautas que él tenía para trabajar era mezclar el concepto de hip hop con su estilo de canción." Y agrega Fresco: "Más que un denominador común hay bastantes variables en los temas. Pero es rock, rock actual, y se nota en la fuerza de los temas y en la formación". Porque cuando en una segunda etapa se filtraron los sintetizadores y loops para dejar de ellos apenas un color, pasó a primer plano la tradicional comunión entre bajo, guitarra, batería y teclados.
Un trabajo libre para un resultado energizante . Dos conceptos que priman en la charla entre los cuatro mosqueteros de una de las figuras más importantes del rock y el pop local. "Yo no soy músico, así que era como un ojo observador, o una oreja -subraya Zuker-, que fue con sus discos y tiraba bases. Lo que más valoro es esa libertad total que tuvimos para aportar lo que cada uno quisiera. Estoy seguro de que podríamos haber seguido haciendo cosas sin parar", remata el DJ.
El poder de la abstracción
Que el punto de partida está en la guitarra más que en la sampladelia, que será diferente a Bocanada , más áspero y dark. En este tiempo, Cerati apenas hizo aproximaciones sobre lo que vendrá.
"Sí, claro, nosotros conocemos el material, pero no el sentido del disco", apunta Moscuzza. "Solamente Gustavo sabe cómo va a organizar la última guía de estudio, donde quedaron 20 temas", continúa Flavius. "A veces él tiraba una palabra sobre las melodías o empezaba una frase que después quedaba descolgada -dice Fresco-. Tampoco conocemos las letras." Sin embargo, toda esta incertidumbre con respecto a cómo quedará el material después de la mezcla no incomoda a ninguno de los cuatro. "Es muy difícil decir algo que no tenga que ver con lo que está sonando, justamente porque lo que está sonando es muy fuerte, y la etapa instrumental ya terminó", resumen.
Una cuestión amistosa, familiar, los sobrevuela. Con el mismo espíritu de cuadrilla con que llegaron y permanecieron en la entrevista, se despiden. Se van juntos, caminando, por la calle Paraná, dando en silencio gracias totales .
El cruce genérico alcanza al folklore
Domingo Cura y sus bombos colaboraron en la nueva odisea Cerati
- "Me citó en el estudio, y allí estuve, armé los cuatro bombos legüeros, toqué, me aplaudieron como si estuviera en un teatro y me fui. ¿Debo haberlo hecho bien, entonces, no?" Domingo Cura recuerda su encuentro con Gustavo Cerati un mes atrás, cuando asistió a una sesión de grabación en calidad de invitado (el único confirmado de la ola de rumores que nombra a Charly García y Luis Alberto Spinetta). "El material realmente me sorprendió -continúa el folklorista-: cuando escuché ese aire de malambo o de chacarera, y a él tarareando la melodía, me prendí enseguida. Estuve tocando un largo rato y me gustó muchísimo."
De regalo, Cura no sólo se llevó el aplauso que detalló, sino un CD de 11 episodios sinfónicos, material que halaga. "Ese disco es maravilloso, está a nivel internacional. Cerati es un gran músico, y me parece un progreso que ahora haya entrado en el ritmo del 6x8."
¿Cuánto habrá de folklore, cuánto de rock y cuánto de electrónica? Recién la semana próxima, cuando lleguen de México Sacha Triujeque y Toy Hernández (Control Machete), se realizarán las mezclas del álbum que, luego de masterizarse en EE. UU., develará públicamente unas cuantas intrigas.





