Las amoladoras y piedras para amolar

Entre otros usos, suelen evitar los fatigosos pulidos a mano. Pero debido a su gran variedad de aplicaciones, conviene considerarlas por separado y en detalle
Entre otros usos, suelen evitar los fatigosos pulidos a mano. Pero debido a su gran variedad de aplicaciones, conviene considerarlas por separado y en detalle
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25 de marzo de 2000  

Junto con el cuchillo, la piedra de raspar o amolar es una de las herramientas más antiguas que empleó el ser humano. Actualmente, se aplican con amoladoras de potencia y rango de giro variados. Algunas requieren máquinas eléctricas y otras se emplean a velocidades tan reducidas que conviene instalarlas en mecanismos de accionamiento manual o directamente pasarlas con la mano. Por eso, antes de comprar una de estas herramientas deberá tenerse en cuenta cuál será el trabajo por realizar con mayor frecuencia.

Cada cual a su ritmo

Las piedras se pueden aplicar en amoladoras de giro lento o manual, taladros de uso múltiple o máquinas específicas de giro angular.

Los artefactos sobre los que se instalan suelen girar a velocidades que oscilan desde las 1200 hasta las 1600 revoluciones por minuto (RPM) en los taladros, 2500 a 3000 en las de banco y 8000 a 11.500 en las amoladoras eléctricas de mano.

Las de giro lento suelen ir desde 60 hasta 100 RPM. Existen máquinas de banco que tienen una reducción de velocidad, lo que permite emplear dos clases de piedras para distintos trabajos.

Efectos precisos

Tanta diversidad se explica en razón de su acción sobre los materiales. Una piedra de grano grueso sirve para el desbaste en bruto de materiales blandos (hierro, aluminio o bronce), pero es capaz de quemar el acero templado de una herramienta y hacerle perder su efectividad.

Una de grano fino se puede taponar en sus intersticios si trabaja contra materiales plásticos o metales muy blandos.

Por otra parte, si la piedra es la adecuada, pero la velocidad con que trabaja no es la recomendable, tampoco servirá o se estropeará.

En conclusión: cuando se adquiera un disco o piedra de amolar habrá que asesorarse con el vendedor sobre velocidades y aplicaciones. Algunas tienen impresa o llevan una etiqueta en sus laterales donde se indican sus especificaciones.

Los excesos

  • Es necesario prestar atención cuando se pretende afilar una herramienta ya templada. Convendrá enfriarla frecuentemente en agua mientras se la aplica contra la rueda esmeril.
  • Es importante impedir que el metal llegue a tomar un color tornasolado (a la vez que las chispas comienzan a mostrar pequeños estallidos en los extremos de sus rayos), pues eso indica que se ha calentado demasiado y ha perdido el templado y revenido de su filo. La única solución resultará complicada, ya que deberán efectuarse esos procesos de nuevo.
  • La manera de prevenirlo es hacer pasadas cortas del filo e intercalar en cada movimiento una inmersión de la herramienta en un recipiente con agua fría.
  • Si el afilado no va a exigir una rebaja intensa, podrá iniciarse sobre una piedra movida manualmente o con reducción de velocidad. Luego, se le da la terminación final repasando los planos del filo sobre una piedra plana y rectangular a la que se le aplica una capa de aceite liviano de máquina.
  • Secretos sobre sus aplicaciones

  • Conviene que el taladro cuente con una manija lateral para aferrarlo mejor.
  • Algunos de estos elementos aceptan que se les agregue una piedra de amolar.
  • Si se le adapta un sujetador, el taladro se convierte en una amoladora de banco.
  • Una muela de grano fino sirve para filos más delicados.
  • La muela de grano mediano se utiliza para rebajar filos gruesos.
  • Modelos y precios

  • Amoladora angular: de 115 mm y 600 vatios de potencia, desde 25 hasta 99,95 pesos.
  • Amoladora angular: de 115 milímetros y 720 vatios de potencia, desde 79,95 hasta 100 pesos.
  • Amoladora angular: de 115 milímetros y 900 vatios de potencia, desde 149,95 hasta 159,95 pesos.
  • Amoladora angular: de 125 milímetros y 800 vatios de potencia, 169,95 pesos.
  • Amoladora angular: de 7 pulgadas y 2000 vatios de potencia, desde 150,95 hasta 254,95 pesos.
  • Disco abrasivo: de 3 pulgadas, 1,95 peso.
  • Disco abrasivo: de 4 pulgadas, desde 1,95 hasta 2,95 pesos.
  • Disco abrasivo: de 5 pulgadas, 2,95 pesos.
  • Disco para corte metal: de 7 pulgadas, 2,95 pesos.
  • Disco para desgaste metal: de 7 pulgadas, 4,95 pesos.
  • Disco para corte mampostería: de 7 pulgadas, 3,95 pesos.
  • Disco para corte metal: de 9 pulgadas, 5,95 pesos.
  • Disco para desgaste metal: de 9 pulgadas, 6,95 pesos.
  • Morsa: número 4, $ 80 + IVA.
  • Antiparras: $ 8,90 + IVA.
  • Anteojos transparentes: $ 1,90 + IVA.
  • Protector auditivo: desde $ 4,50 hasta 4,90 + IVA.
  • Algunos detalles

  • Es posible encontrar piedras esmeril de distintas formas: de rueda, cilíndricas, de disco, cónicas, esféricas, trapezoidales o de moldes especiales.
  • En cuanto a los materiales, existen blandas (con sílices o arenas) y de mucha dureza sobre compactos realizados con óxidos de aluminio o carborundum.
  • Según la rigidez del hierro o el acero y su composición, serán el color y las formas de las chispas que surjan cuando se trabaje con la amoladora. Las amarillas y largas identifican el hierro, mientras que las cortas y rojas, pertenecen a aceros al carbono o aleaciones especiales.
  • Los discos accesorios para abrasivos o bruñidos requerirán una futura nota, debido a la amplitud de sus recursos y posibilidades.
  • Fuentes consultadas

    Easy Home Center: Avda. Cruz y Escalada; 4605-5169. Avda. Antártida Argentina y Frías, Llavallol; 4231-2318. Cerviño y Avda. Bullrich; 4778-8031/35.

    Milatex SA: S. Ortiz 406; 4854-5800.

    Ferretería Lavalle: Lavalle 1737; 4373-0328.

    Shonan Ferretería: Beruti 2854; 4823-4677.

    Casa Arcamone: A. R. Caffarena 131; 4362-7206.

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