Las comidas más extrañas del Barrio Chino

Fuente: Brando
Te contamos en primera persona cómo es ir a buscar los productos comestibles más peculiares. ¿Conocés algún otro? Compartilo
(0)
18 de mayo de 2011  • 10:57

Los almacenes del Barrio Chino de Belgrano son el lugar preferido de muchos porteños a la hora de comprar pescado y verduras frescas. Son el paraíso de los vegetarianos, que basan buena parte de su dieta en cereales y legumbres. Son, además, lugares donde comprar sushi al paso sin gastar una millonada, infusiones de todas las hierbas posibles y condimentos inconseguibles. Pero también son sitios en los que se venden algunos de los productos comestibles más extraños que se pueden conseguir en Buenos Aires. Acá, la crónica de una visita hacia manjares desconocidos.

Golosinas

Las góndolas de golosinas de los mercados Casa China e Ichiban reúnen productos de China, Japón y Corea. Uno de los más llamativos en lo que a packaging se refiere, es un snack japonés que combina arroz inflado y maní. Es de la empresa Sanko-Seika y el modelo del paquete parece más un actor de una serie de samuráis que un promotor de golosinas. Acá se lo puede ver en un imperdible detrás de cámaras para la publicidad televisiva de la empresa.

Fuente: Brando

A continuación nos encontramos con unos tubos de plástico de varios colores y presumiblemente sabores, como uva y ananá. Lo inquietante es el nombre de este producto taiwanés: "Barra de ácido láctico". Quienes practican gimnasia, saben que el ácido láctico es segregado por los músculos durante la práctica de un ejercicio. Algunas profesoras de aeróbicos aseguran que, si duele, es porque nuestro metabolismo muscular está destilando litros y litros de ácido láctico. No resulta, pues, demasiado atractivo pensar que se ha hecho una golosina con eso.

Fuente: Brando

La etiqueta en castellano nos quita las dudas: el ácido láctico que contienen estos tubos proviene de la fermentación de leche descremada. ¿Cómo se come? En estado líquido, agujereando la parte superior del tubo, o sólido, después de freezarlos un rato. ¿El gusto? No muy distinto de cualquier helado de frutas.

Y de los mismos creadores de la barra de ácido láctico, llega un hito del Barrio Chino: las gelatinas empaquetadas. Las hay en muchas presentaciones, pero preferimos la Jelly Snack Baby Doll. Sus ingredientes, según la etiqueta en castellano, son: agua, azúcar, extracto de algas, pulpa de coco y jugo de limón, aparte de aromatizantes, saborizantes y colorantes. Puede que no resulte demasiado atractivo comerse una gelatina que no ha estado en la heladera. Sin embargo, sus ingredientes son mucho más tranquilizadores que los que figuran en la información nutricional de las gelatinas nacionales, en la que se suele poner como ingrediente principal "11% gelatina" sin aclarar exactamente qué sustancias componen ese porcentaje.

Fuente: Brando

Carnes

El mercado Ichiban tiene un gran surtido de partes de pollo y pato cocidas y envasadas al vacío. Esta modalidad de preparación y packaging proviene de la ciudad portuaria china de Wenzhou, activísima exportadora de alimentos. En el país de las pampas y las vacas, esta manera de distribuir carnes puede resultar un tanto chocante. Lo más sorprendente del asunto, sin embargo, es que una alita de pollo envasada sale casi tanto como un pollo entero.

Fuente: Brando

Nos encontramos también con salchichas que no necesitan refrigeración, cuya materia prima es el cerdo y que pueden contener ingredientes extra, como jamón o choclo. Son fabricadas por Shuanghui, nada menos que la empresa procesadora de carnes más grande de China. Hace dos meses tuvo un problema porque aparentemente una de sus subsidiarias utilizó en sus granjas un fármaco llamado Clembuterol para evitar la obesidad porcina, y que está totalmente prohibido como aditivo alimenticio. Se armó un gran revuelo en el país, la empresa frenó el trabajo de la subsidiaria y tuvo que salir a dar una disculpa pública.

Fuente: Brando

Si alguien necesita calamar deshidratado, Ichiban es el lugar. ¿Su procedencia? La propia pescadería del almacén. Los usos de este molusco son múltiples: hay quien lo rehidrata y cocina con arroz o pastas, quien lo troza y lo echa en ensaladas, o quien lo come en pedacitos, acompañándolo con una cerveza helada.

Fuente: Brando

La carne de cerdo seca y deshilachada ("pork meat floss") es otro hit de los mercados chinos. La etiqueta de los productos de la empresa Fuzhou Ding Ding, de China, dice que está compuesta por pata de cerdo, azúcar, salsa de soja y sal, y se asegura que el modo de uso ideal es "acompañarla con arroz y fideos". Lo malo para un argentino que sabe poco sobre las tradiciones chinas en cuanto a los usos del cerdo es que uno de los productos Ding Ding está traducido como "cerdo seco" y otro como "cerdo deshidratado" y la diferencia resulta francamente esquiva. Lo que sí asegura Ding Ding, es que cuenta con el beneplácito del inventor chino de la carne deshilachada.

Fuente: Brando

A la derecha se encuentra el mismo producto, pero sin traducción. Lo bueno es que el contenido y la textura están a la vista.

Fuente: Brando

Bambú

¿Sabía usted que el bambú crece en todos los continentes a excepción de Europa? Yo tampoco lo sabía hasta que me fui a Wikipedia. En cualquier caso, los latinos no solemos darle un gran uso a esta planta, y hacemos mal porque tiene incontables propiedades benéficas: alto contenido de fibras y bajo contenido calórico, es un laxante suave y ayuda a mantener la buena salud de huesos y cartílagos por lo que se recomienda a personas que padecen artrosis, osteoporosis y reuma. En cualquier menú de los restaurantes del Barrio Chino, el bambú es un ingrediente esencial. Y en sus mercados se lo encuentra en formas diversas: fileteado, en brotes, en tallos y en conserva.

Fuente: Brando

Verduras

Las verduras del Barrio Chino son un universo aparte. Y lo de universo es literal porque tienen unas formas, unas texturas y unos tamaños que podrían usarse en una película de ciencia ficción sin que nadie dudase de su credibilidad. Tomemos por caso, este "zapallo esponjoso":

Fuente: Brando

Con ese zapallo se puede alimentar durante una semana a una familia numerosa, o a una pequeña de buen comer. También encontramos varios tipos de pepino, entre ellos el japonés y el amargo chino:

Fuente: Brando

Una curiosidad: en la pescadería de Ichiban usan jengibres –otra verdura popular- como porta carteles:

Fuente: Brando

Esta historia hubiera terminado aquí, pero me entró curiosidad por lo que una señora oriunda de China llevaba en su carrito:

Fuente: Brando

Memoricé el contenido y lo encontré, tras varios minutos de recorrido en Ichiban. Eran dos paquetes de brotes de flor de lirio y dos de alga nori.

Fuente: Brando

¿Su uso? El alga nori laminada es la famosa envoltura negra de las piezas de sushi. Si quieren saber sus propiedades, es buena para las uñas y el crecimiento del cabello. Tiene, como todas las algas, alto contenido en yodo así que contribuye a mantener el bocio a raya. Se puede comer tostada y si se machaca, se la puede espolvorear sobre cualquier tipo de comidas. En cuanto a la flor de lirio, en China se la suele llamar "aguja dorada" y tiene usos comestibles (en sopas, con recetas de cerdo o langostinos) y medicinales (se usa como analgésico y diurético).

Todos estos productos se pueden encontrar en Casa China (Arribeños 2173), Nueva Casa China (Arribeños 2257) e Ichiban (Arribeños 2233), Belgrano, ciudad de Buenos Aires.

Mantente al tanto de las actualizaciones de ConexiónBrando.com a través de Twitter. Seguinos en @ConexionBrando

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?