
Las viñas del placer
Surgida en Francia, la vinoterapia aplica el jugo de uva en tratamientos vigorizantes. El wine spa es una propuesta que, de la mano del turismo enológico, se afirma en la Argentina. La Revista viajó a Cafayate
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SALTA.- Su sola mención sugiere visiones hedonistas, cierta combinación entre báquicos bidones y técnica moderna. Por cierto, la vinoterapia nació en Francia, país que sabe lo suyo sobre la ciencia –para muchos de sus seguidores, arte– de la enología. De allí pasó a Italia y a Japón. Recientemente, llegó a la Argentina con pronóstico de quedarse. La combinación entre desarrollo vitivinícola, turismo enológico y el crecimiento del consumo de vinos de alta calidad genera un favorable marco de desarrollo para esta actividad.
Así lo creen los responsables de la salteña Bodega El Esteco, que recientemente abrieron las puertas de Patios de Cafayate, un hotel con servicio de spa especializado en vinoterapia. "Cuando, hace dos años, se comenzó a trabajar en esta dirección, el objetivo era ofrecer un complemento de interés para quienes nos visitaban –comenta Juan Manzioni, gerente de marketing y ventas de la empresa–. Se creó así un hotel temático, que está en interrelación permanente con la bodega. Todos los productos que se utilizan en el spa, por ejemplo, provienen de nuestros viñedos."
Ahora bien, ¿en qué consiste la vinoterapia? "Técnicamente, habría que hablar de jugoterapia –explica el ingeniero agrónomo Andrés Hoÿ, gerente de El Esteco–, ya que la base de los tratamientos es el líquido que se produce al prensar las uvas luego de la cosecha. Pero también se emplean la borra y las pepitas." Cabernet, malbec, sauvignon y torrontés son las variedades más utilizadas. Su mayor virtud es la alta concentración de antioxidantes. Por eso, Hoÿ se permite afirmar: "El vino te cura por dentro y por fuera". Y no es el único que lo dice. Un equipo integrado por investigadores de la UBA, el INTA y la Universidad de Cuyo desarrolló el estudio Vinos argentinos, salud y calidad de vida. Los científicos estudiaron una muestra de cien vinos rojos de producción nacional desde el punto de vista de sus propiedades antioxidantes (es decir, se concentraron en la presencia de polifenoles, sustancias presentes en la piel, pulpa y semilla de la uva, capaces de detener el proceso de envejecimiento de las arterias y otros órganos). Al cabo de una serie de análisis y ensayos bioquímicos, llegaron a la conclusión de que los vinos argentinos poseen una elevada capacidad antioxidante. Los resultados se fortalecieron al comparar las muestras nacionales con productos de otros países.
"Además de poseer polifenoles, la uva es completa en ácidos, aceite y vitaminas –comenta Laura, cosmetóloga del spa de Patios de Cafayate–. Al usarla en tratamientos externos, permitimos que la piel absorba elementos que contribuyen al normal funcionamiento celular." Máscaras, cremas humectantes o exfoliantes, tratamientos corporales y aceites para masajes se benefician con una materia prima extremadamente delicada y apta para cualquier tipo de epidermis. Pero las estrellas de la vinoterapia son los baños en tonel, que permiten sumergirse en hidromasajes preparados con concentrados de jugo de uva cabernet sauvignon o torrontés. Son relajantes, mejoran la circulación y humectan la piel. El colmo del placer: tomarlos mientras se degusta una copa de vino. "Con estos tratamientos, lo que hacemos es recuperar prácticas que ya se hacían en la antigüedad", comenta la fisioterapeuta Marianella Höy. Fiel a este principio, la gente de Patios de Cafayate decidió incorporar productos propios de esa región. Quinoa, cobre, ónix, arcilla y leche de cabra se suman a los jugos de uva, aportando a los productos cosméticos algo más que identidad. "Después de todo, ésta es una zona de longevos", se ríe Marianella.
En San Juan y Mendoza, también existen emprendimientos que combinan esta propuesta con las cada vez más frecuentadas rutas del vino. En todos ellos, las prodigiosas virtudes de la vid se aplican a sesiones de masajes, baños y cosmética. Una invitación al placer que sintoniza bien con dos pasiones muy actuales: la cata del vino y la búsqueda de la eterna juventud.
En la perfumería
La industria cosmética también sintió el llamado de la vinoterapia. Además de los productos elaborados por los propios spas, existen líneas de belleza que están trabajando con derivados de la vid. Una de ellas es Garden Angels, que lanzó la línea Winetherapy, elaborada con jugo de uva, aceites esenciales puros y esencias florales. Incluye cremas nutritivas, hidratantes y gel de baño. Arbell, una firma dedicada a la cosmética natural, posee una leche blanqueadora con pepinos y uva. Otro caso es el de la crema humectante Fiora, producida en San Rafael, Mendoza, y elaborada con extracto de semillas de uva. En la mayoría de los casos, la utilización de derivados de la vinoterapia redunda en productos anti-age, de gran suavidad y delicado aroma.
El origen
Los creadores de la vinoterapia tienen nombre y apellido: Mathilde Cathiard y Bertrand Thomas, un matrimonio francés que a principios de los 90 descubrió que las pepitas de uva bien podían transformarse en oro. En 1993, la pareja se encontró casualmente con el profesor Joseph Vercauteren, responsable del laboratorio de la Universidad de Bordeaux. La conversación que mantuvieron con el profesional les cambió la vida. Vercauteren se explayó sobre las propiedades rejuvenecedoras de los polifenoles. Mathilde y Bertrand, que venían de trabajar en la industria cosmética, decidieron que era hora de incorporar las uvas a las buenas artes de belleza. Fue así como fundaron Caudalie, una empresa especializada en tratamientos dermatológicos elaborados con uva. La idea fue un éxito. Estrellas europeas como Victoria Abril e Isabelle Adjani se declararon fieles clientas de la nueva marca, mientras los productos Caudalie se vendían en Francia, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil. Entusiasmados, los Cathiard-Bertrand avanzaron un poco más: en 1999 crearon el primer spa especializado en vinoterapia, Les sources de Caudalie, construido con vistas al encantador paisaje de Bordeaux. Durante los dos años siguientes abrieron spas similares en Estados Unidos, Taiwan e Italia. Y vieron cómo su idea se convertía en fuente de inspiración en el resto del mundo.
Hoja de ruta
Son varios los lugares que ofrecen servicios de vinoterapia o incorporan derivados de la uva en sus tratamientos cosméticos y corporales. Entre ellos:
- Salta: Bodega El Esteco - Patios de Cafayate, www.elesteco.com.ar .
- San Juan: Spa del Vino, calle Santiago del Estero 41 Norte.
- Mendoza: Kaua Club Spa, www.mendoza.park.hyatt.com ; Cavas Wine Lodge, www.cavaswinelodge.com ; Masaje andino (técnica de masajes que incorpora uvas, arcilla y piedras de la Cordillera), masajeandino@yahoo.com.ar.
- Buenos Aires: Health Club del Hilton Buenos Aires, Macacha Güemes 351, www.hilton.com ; Four SeasonsHotel Buenos Aires, bue.healthclub@fourseasons.com.






