
Levadura
La de panadería –la levadura de cerveza Saccharo-myces cerevisiae– se adquiere seca o fresca, y con ambas se pueden levar masas dulces o saladas. Muchos prefieren la fresca, porque dicen que otorga mayor sabor y aroma a las masas. Hasta su vencimiento, debe permanecer a una temperatura de 5ºC. Se consigue en pancitos de 50 gramos o en bloques más grandes. La seca proviene de la misma cepa, se expende en pequeños sobres y, para igual cantidad de ingredientes secos, la proporción de uso es menor que la de la fresca. Algunos la hidratan antes y otros la incorporan directamente. Logradas las masas con levadura fresca o seca, deben leudar. La ventaja de la levadura seca es que se conserva a temperatura ambiente durante aproximadamente dos años. En cuanto a las características de calidad, la fresca es firme, de color crema, y se desmigaja al tocarla. Si cambió al gris, está blanda y su aroma no es el habitual, hay que desecharla.
Se puede congelar –toma un aspecto pastoso y gris, considerado "normal"–, sin que se altere su capacidad de leudar, si ingresó en buen estado. La seca está compuesta de pequeñísimos gránulos.
La levadura de cerveza virgen es inactiva –no fermenta carbohidratos ni produce anhídrido carbónico– y muchos médicos la recomiendan como complemento dietario.
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